Señor director:
Se dice que la memoria es la inteligencia de los tontos, pero valdría la pena recordar la forma en que, desde hace 25 años, se nos ha venido engañando:
En los años 70, luego de que el lema de campaña de Luis Echeverría había sido “arriba y adelante”, el presidente terminó devaluando la moneda en 100%. El peso se fue para abajo y hacia atrás.
José López Portillo, quien usó como lema de campaña “la solución somos todos”, aseguró que defendería nuestra moneda como un perro, y finalmente derramó lágrimas de cocodrilo “por no haberle podido cumplir a los pobres”.
Posteriormente, Miguel de la Madrid Hurtado, después de devaluaciones sin fin, comentó que había que “sacar al buey de la barranca”, sin que se viera otra cosa que un empobrecimiento generalizado.
Con Salinas, pasamos al TLC, y nos creímos la patraña de que ya éramos del primer mundo, que las finanzas del país eran un milagro, y que los logros del sexenio estaban a la vista.
Ahora resulta que el lema de campaña de Ernesto Zedillo, candidato del PRI gracias a un asesinato y a un segundo dedazo de Salinas, fue el cacareado “bienestar de tu familia”, que se ha convertido en “más sacrificios (dizque) para todos” a unos días de su toma de posesión.
Ojalá que en las próximas elecciones los mexicanos, que tenemos el desgobierno que nos merecemos, recordemos lo que para la mayoría significó el “bienestar de tu familia”. (Carta resumida.)
Atentamente
Rafael Norma Méndez.








