Propuestas anticrisis

Señor director:

No quiero dejar pasar la oportunidad para elevar mi protesta personal por el engaño de Salinas y Zedillo, el primero por diferir la medida devaluatoria con fines electorales, y el segundo porque, a sabiendas de que era imposible prometer bienestar para las familias de los mexicanos, se burló de la ciudadanía con su lema de campaña.
A través del PAN presenté algunas propuestas legislativas para la contención de los problemas económicos generados por el Poder Ejecutivo, y como medidas correctivas obligatorias en toda la República, para el período extraordinario de sesiones de 1995:
–Modificación a la Ley del Presupuesto de Egresos de la Federación, para transferir directamente a los estados y municipios el doble de los recursos consignados en el presupuesto aprobado para 1995.
–Impuesto especial al cambio de divisas. Un impuesto es especial cuando su recaudación se destina a un fin específico. El impuesto al cambio de divisas debe destinarse a la formación de un fondo especial para la cobertura del riesgo cambiario, que forme parte de la reserva monetaria y no sea disponible para el gasto corriente del Ejecutivo.
–Modificación a la Ley de Obras Públicas, para incluir institucionalmente la figura de las inversiones no presupuestales que realizan los particulares mediante fórmulas asociativas con el Estado, reservándose a éste la rectoría administrativa y la propiedad de las obras, y concediendo a los inversores un plazo fijo o ajustable para la amortización de su dinero y los legítimos rendimientos que deban  corresponderles, sin encarecer los servicios. Ya no deben consentirse más privatizaciones sin una legislación específica de referencia, que hasta la fecha tiene un efecto monopólico y violatorio de la obligación constitucional de concursar las obras públicas.
–Sustitución del IVA por la Ley de Impuesto al Gasto. Es innegable que el IVA es inflacionario. La Ley de Impuesto al Gasto establecería un impuesto directo, no trasladable, a la tasa del 20% aplicable sobre la cuenta de “no deducibles” de las empresas y personas contribuyentes del impuesto sobre la renta.
–Decreto Condonatorio de Multas. Una medida inmediata de recuperación económica, la constituye el Decreto Legislativo para Condonar todas las multas fiscales impuestas o imponibles por infracciones no constitutivas de delitos, hasta la fecha, como una auténtica medida de concertación nacional, reconociendo que, por lo general, las infracciones son resultados de errores, más que de rebeldías contra las complicadas leyes tributarias.
–Derogación del artículo 70 bis del Código Fiscal de la Federación y de la nueva práctica de ofrecer recompensas por la localización de presuntos delincuentes.
–Creación de una ley de coordinación económica. Los “pactos” son instrumentos políticos abiertamente antidemocráticos, carentes de legitimación jurídica y deformatorios del Estado de derecho. Los convenios y pactos económicos debe firmarlos el Ejecutivo federal con sus homólogos de los estados de la República, a partir de los consensos obtenidos para llegar a aquéllos. Tales convenios deben convertirse en iniciativas de decretos legislativos para dar la seguridad jurídica que requiere México, dentro de los cauces del federalismo y su régimen.
–Revisión de la legislación bancaria, para establecer en la Ley de Instituciones de Crédito las bases legales para determinar la tasa de interés compuesto, identificando a la tasa variable con el costo porcentual de captación bancaria en promedio, evitando el uso de otros parámetros no bancarios, como el costo de captación en fondos bursátiles, y prohibiendo la elevación de la misma por períodos mensuales por la aplicación de curvas de rendimiento, bajo la práctica del tipo de interés diario.
–Reforma a la Ley de Inversiones Extranjeras, para reglamentar el endeudamiento de los particulares, restringiéndolo exclusivamente a las actividades productivas relacionadas con el comercio internacional o la importación de bienes de capital. En el pasado reciente, los bancos privatizados importaron dólares para especular con las altas tasas de interés del mercado interno liberalizado para ellos y subsidiados por la tolerancia del gobierno que dejó crecer el déficit cambiario. Sólo con esta reforma podrá evitarse otro nuevo capítulo de esta especulación insana. (Carta resumida.)

Atentamente

Licenciado Enrique Ramírez Manzano.