Consejo de PRONASOL “autónomo”

Señor director:

En relación con el reportaje de Carlos Marín sobre el estudio del Consejo Consultivo del Programa Nacional de Solidaridad en Chiapas, quisiera hacer las siguientes puntualizaciones.
1. El texto al que se refiere Marín es un documento de trabajo que se discutió con diversos técnicos y funcionarios de la Secretaría de Desarrollo Social entre abril y mayo de 1994, cuando llevamos a cabo un ejercicio de validación de la información y de las interpretaciones diversas que contenía. Ello nos permitió continuar con la elaboración del estudio, cuya versión final estoy preparando. En todo momento hemos contado con la más amplia colaboración de esa secretaría.
2. Es falso que el secretario de Desarrollo Social, ingeniero Carlos Rojas, haya ordenado “sepultar el estudio” y asegurándose “de que nadie más supiera su contenido”. El ingeniero Rojas ha sido siempre muy respetuoso de las deliberaciones e investigaciones realizadas en el Consejo Consultivo del Programa Nacional de Solidaridad.
3. Por último, el Consejo Consultivo del Programa Nacional de Solidaridad es un órgano autónomo y plural y no es, de ninguna manera, un consejo consultivo del secretario de Desarrollo Social.

Atentamente

Rolando Cordera Campos.

Respuesta del reportero

Señor director:
A partir de lo que agrupaciones civiles, asociaciones de defensa del voto, sociedades de colonos y campesinos, todos los partidos de oposición y –en el último año del sexenio– Rolando Cordera y el Consejo Consultivo del Pronasol han averiguado, denunciado y evaluado sobre lo que fue Solidaridad no sólo en Chiapas, sino en el país, me sorprenden las “puntualizaciones” a mi texto de la semana pasada, toda vez que:
–Al estudio intitulado El Programa Nacional de Solidaridad en Chiapas, Informe y Evaluación 1989-1993, Cordera le llama “documento de trabajo”, en obvio intento de disminuir (¿qué pensarán sus autores?) la importancia de lo que ahora resulta una especie de borrador.
–No es cierto, como afirma Cordera, que el informe de referencia contenga “varias interpretaciones”. Las afirmaciones que reproduje son literales y categóricas respecto de lo contraproducente que fue ese programa para los chiapanecos, y especialmente para quienes habitan los ocho municipios del movimiento zapatista.
–Será muy útil que Carlos Rojas o el propio Cordera divulguen la “versión final” que su carta anticipa. Lo menos que puede esperarse son los nombres, apellidos y ganancias de los caciques y grupos dominantes (alguno de los cuales –Patrocinio González Garrido– tuvo Carlos Salinas de Gortari como secretario de Gobernación) que se despacharon los recursos de Solidaridad.
–Si el secretario Carlos Rojas no ordenó al Consejo Consultivo silenciar el estudio (lo cual no se afirma en mi texto), lo contrario sucedió en la Secretaría de Desarrollo Social, donde varios de los más altos funcionarios que no piensan como Cordera fueron advertidos de la orden del titular.
–En ninguna parte de mi texto apareció el secretario como irrespetuoso del Consejo que preside Cordera. Ni siquiera imagino que haya sido Rojas quien –como dice el Informe– inventó las cifras de pobladores, superiores a los habitantes de todo un municipio bendecido por Solidaridad.
–Me sorprende finalmente que, en su defensa del Pronasol y del secretario, Cordera recargue la suerte cuando precisa que el Consejo no le pertenece a Rojas y proclama su “autonomía”. Esta cualidad la debió aprovechar para dar a conocer el estudio que Carlos Rojas escondió. Aunque sea por salud pública.

Atentamente

Carlos Marín.