Desfallece la antigua, Veracruz, y no aparece el dinero del presupuesto de remodelación que le dieron al ayuntamiento para el V centenario

LA ANTIGUA, VER.- Este histórico lugar no tiene casa de cultura ni cronista. Quienes cuentan la historia a los visitantes son los niños que deambulan por las calles empedradas. Ese es su modus vivendi.
Aunque los chiquillos presumen al turista saber hasta el día y la hora en que arribó Hernán Cortés a estas tierras, ignoran el destino de 3 mil millones de viejos pesos, presupuesto autorizado –previo al festejo del V centenario del Encuentro de Dos Mundos– en el gobierno de Dante Delgado Rannauro para restaurar aquí los edificios coloniales y de cuya indagación el gobernador Patricio Chirinos ha respondido con indiferencia.
El agente municipal, Ignacio Guevara Tenorio, ha enviado ya varias cartas al Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y al gobernador Chirinos Calero solicitando recursos para “salvar los inmuebles históricos”, pero no obtiene respuesta.
El deterioro es agudo y tiene al borde del derrumbe a una vieja casona, recinto del primer ayuntamiento de América Latina. Sus paredes están mohosas. Las vigas se desgajan y son cada vez más hondas las cuarteaduras en el techo y las paredes. La última vez que hubo remodelación fue en 1970. Actualmente el gobierno federal sólo envió libros para una biblioteca, pero no hay presupuesto para pagar personal, y el temor de los estudiantes es evidente ante el no lejano desplome del inmueble. Por eso permanece cerrado el edificio.
Ayer albergue de los conquistadores, la casa de Hernán Cortés, situada en el centro de esta demarcación, es quizá el edificio más arruinado, junto con la que, también cerrada, fuera primera iglesia de este continente.
Fundada en el siglo XVI a base de piedra de río, volcánica, mucar y loseta, y ocupada durante esa época como casa de contratación de esclavos, la que habitara Hernán Cortés sólo está sostenida por las gruesas raíces de una arboleda.
En el interior quedan todavía vestigios de un horno de pan; en el patio-jardín yace un pozo que, de acuerdo con investigadores del INAH, podría aun ser rehabilitado, y afuera, apuntando hacia el río, está un cañón construido en Toledo, España. La historia narra que, en otro momento, la casa no sólo era la habitación de Cortés y sus tropas, sino también fue usada como caballeriza.
Según ha escrito el historiador Omar Robelo, “la residencia fue abandonada en el año de 1599 por órdenes de Felipe II, rey de España, y del Virrey Conde de Monterrey, ya que en ese año se trasladó a su vez el Ayuntamiento y habitantes al lugar que actualmente ocupa La Heroica Veracruz”.
Hoy, a más de 500 años, la casa está más hundida en el abandono. Lo mismo el antiguo cabildo y la primera iglesia de América.
Hace unos años, cuando con otros funcionarios contemplaba la vieja casa de Cortés, el gobernador Chirinos ofreció restaurar todos los inmuebles de este lugar, como parte de un proyecto, dijo, de rescate.
“Pero todo ha sido nada más ofrecimiento”, acusa el agente municipal antigüeño, Ignacio Guevara Tenorio, quien asegura que del destino del presupuesto ya autorizado tiene que rendir cuentas el actual presidente municipal, Octavio Calderón Sánchez:
“El es mi amigo –parece lamentar, pero señala–: Ha sido muy mal su gobierno. En este trienio que ya va a terminar el 31 de diciembre sólo pudo pavimentar 5 cuadras. Esa es toda la obra que hizo. Y a él le debieron haber dado el dinero para remodelar todos los edificios, pues con la celebración de los 500 años del Encuentro de Dos Mundos se planeó el despegue de La Antigua, pero su peor error es no haberse tomado aún la molestia de informar al pueblo.”
Cuenta el entrevistado que ante la probable desaparición de los inmuebles coloniales –de no rescatarse–, ya está en marcha un proyecto, apoyado por el senador Miguel Alemán Velasco, consistente en un parque temático que se construirá a un lado de la playa de Chalchihuecan.
“Es una réplica de los inmuebles coloniales de La Antigua –explica–. En unos 3 meses se concluye, sólo falta resolver la situación legal de esa área ejidal.”
Al funcionario, cuya función concluye el 31 de diciembre –”pero seguiré trabajando por mi pueblo”, dice–, lo taladra una vieja preocupación: “Creo que contra este pueblo hay un celo muy grande. Gobiernos de otros municipios, como Veracruz, no toleran que históricamente seamos importantes. No es posible que siendo La Antigua municipio libre, la caberecera municipal esté en Cardel.
“La decisión de trasladar los poderes a Cardel se tomó hace 80 años. Se los llevaron casi a la fuerza por órdenes del ejército, encabezados entonces por el general Heriberto Jara Corona. Como usted ve –señala– siempre nos han querido desaparecer. Hoy la ciudad de Cardel, que es congregación, paradógicamente ha progresado más que La Antigua.”
Agrega: “El 22 de septiembre de este año vino el expresidente Carlos Salinas a presidir una reunión con alcaldes priístas. Me acuerdo que dijo: `Estamos en el primer Ayuntamiento de América…’, y yo pensé que anunciaría la restauración del pueblo, pero no dijo nada. Por eso creo que hay fuerzas políticas que nos quieren desaparecer”.
Y remata con un verso del poeta Julio Loren Salas:
La Antigua,
bello durmiente sin laureles de victoria,
sólo el cristiano inclemente te borrará de su mente
pero jamás de su historia.