Mientras los banqueros censuran al gobierno y prometen sumarse al sacrificio de todos los sectores productivos, la Coordinadora Nacional de Usuarios de la Banca (Conaub), que agrupa a alrededor de 70 organizaciones de deudores en todo el país, anuncia medidas de presión en protesta por las altas tasas de interés bancarias, las cuales se dispararon a raíz de la devaluación del peso.
Francisco Castro de la Cruz, consejero directivo de la Conaub, revela que, “entre otras sorpresas”, su organización planea efectuar un millón de demandas de nulidad de contrato bancario y exhortar a todos los cuentahabientes para que transfieran sus ahorros a la banca de desarrollo.
Añade indignado:
“A todos los sectores se les está pidiendo que mantengan bajos los precios, en cambio, a la banca se le permitió aumentar descomunalmente sus tasas de interés. En pocos días, por ejemplo, los intereses de las tarjetas de crédito saltaron del 36 al 72%. Esto se debe a que nuestras leyes se adecuaron a la medida de la avaricia de la banca. El gobierno la ha sobreprotegido al permitirle la transgresión sistemática de las leyes.”
Entre las leyes violadas constantemente por la banca, señala el Código de Comercio, Código Civil, la Ley de Instituciones de Crédito, la Ley de Procedimientos Civiles e inclusive a la propia Constitución.
Agrega:
“Hubo un contubernio entre los banqueros y el gobierno de Carlos Salinas de Gortari, quien fue juez y parte. Salinas impulsó a un grupo de supercapitalistas mexicanos para que compitieran con los capitalistas estadunidenses. Y estos supercapitalistas fueron él y sus amigos. Los privilegió al modificar las leyes que no favorecían a sus intereses. Provocó una concentración salvaje de la riqueza, que más que salvaje, es depredadora.”
Sobre la cartera vencida, pronostica:
“Con esta devaluación, el monto de la cartera vencida se incrementará en alrededor de cien por ciento: si actualmente la cartera vencida representa alrededor de 50,000 millones de nuevos pesos, en los primeros meses de este año llegará a 100,000 millones.”
Castro de la Cruz señala que, con este incremento, la cartera vencida representará el 20% del total de la cartera crediticia, la cual rebasa los 500,000 millones de nuevos pesos.
Compara alarmado:
“Nuestra cartera vencida será diez veces más alta que la de Estados Unidos y Canadá, nuestros socios comerciales, que fluctúa en aproximadamente 2%, que es el nivel de la cartera vencida en los países desarrollados.”
Por lo pronto, los alrededor de 500,000 deudores afiliados a la Conaub continúan declarándose en moratoria y dispuestos a pagar a la banca únicamente el 10% de intereses. Prosigue Castro de la Cruz:
“La banca dice que no está dispuesta a condonarnos deudas. Pero jamás le hemos pedido la condonación. No queremos limosnas. Deseamos pagar, sólo que con intereses justos, que son del 10%. Mucha gente piensa que enfrentarse a la banca es luchar contra un coloso. Que la banca tiene la razón y todas las de ganar. Ahora estamos demostrando que los usuarios en conjunto somos más fuertes que la banca, que ni es un coloso, ni tiene la razón, ni actúa honestamente.”
Constituida apenas hace cuatro meses, en octubre pasado, la Conaub ha tenido un crecimiento vertiginoso. Actualmente, se le han sumado alrededor de 70 asociaciones de deudores en créditos hipotecarios, tarjetas de crédito, créditos agrícolas, comerciales… Entre estas organizaciones se incluye El Barzón, la más antigua y consolidada de todas.
La Conaub –prosigue su líder– surgió también como una respuesta de los deudores a la Coordinación Nacional de Instituciones Financieras, creada en junio del año pasado con objeto de lograr una mayor coordinación entre los banqueros. Además, la Conaub nombró un ombudsman para proteger a los clientes bancarios. El cargo recayó en el abogado César Fentanes, asesor jurídico de la organización, actualmente exiliado en McAllen, Texas, prófugo de la justicia mexicana.
Por su lado, José Madariaga Lomelín, presidente de la Asociación de Banqueros de México, aseguró que este año será “muy difícil” para su sector, debido a que el país “se encuentra en crisis”.
En una conferencia de prensa efectuada el pasado miércoles 4, Madariaga Lomelín señaló los sacrificios que esperan a la banca: reducirá significativamente sus créditos; sufrirá por el descenso en la liquidez de la economía; muchos bancos no podrán cumplir con los requerimientos oficiales de capitalización; caerán sus utilidades y aumentará la morosidad de los clientes.
Antonio del Valle Ruiz, presidente del Consejo Mexicano de Hombres de Negocios y director general del Banco Internacional, adelantó que la banca estudia estrategias para alargar los programas de financiamiento a la pequeña y mediana empresas, que resultarán ser las más afectadas por las importaciones.
Algunos bancos, hasta el cierre de esta edición, estaban haciendo ajustes para evitar el incremento en su cartera vencida.
Bancomer, por ejemplo, cuya cartera vencida asciende a casi 5,000 millones de nuevos pesos, está reestructurando sus créditos. Entre otras medidas, planea contener en menos del 10% el alza de la mensualidad de enero para sus créditos hipotecarios.
A excepción del Chase Manhattan Bank, la banca extranjera anunció que no abrirá filiales hasta después de junio, cuando se conozca con certeza la situación económica del país.








