“Tremendísima, tremenda, tremenda”, responde Guadalupe Juárez, de Franquicias Duraclean de México, cuando se le pregunta cuál es la situación que vive su empresa por la devaluación del peso frente al dólar.
El problema de Duraclean, empresa especializada en servicios de limpieza de casas y oficinas, no es exclusivo: Todas las franquicias que operan en México se enfrentan a situaciones de agobio financiero, pues sus principales operaciones se realizan con dólares.
De un momento a otro, este sector pasó de ser uno de los más favorecidos a uno de los más golpeados en la economía nacional. Atrás quedaron los tiempos en que comprar una “franquicia” era una “panacea” para obtener en corto tiempo grandes ganancias, con reducidas inversiones.
La Asociación Mexicana de Franquicias informó que se realiza una encuesta entre sus socios para fijar su posición.
La responsable de la apertura de nuevas sucursales de la franquicia Duraclean, Guadalupe Juárez, acepta de inmediato hablar del tema: “No es posible que el gobierno siga haciendo lo que se le pegue la gana, cada sexenio es lo mismo, siempre los más fregados somos los que menos tenemos. Parece que ya estamos acostumbrados a esta situación, pero ahora no nos quedaremos callados, de que se van a tomar acciones se van a tomar”.
Señala que el hecho de estar hablando de su situación en público, ante la prensa, ya es ganancia, y cuenta que el lunes 2 le habló desesperado el encargado de la sucursal en Puebla, sin saber qué hacer: “Me dijo que estaba al borde del suicidio; lo único que le pude recomendar fue que tuviera calma”.
La gran mayoría de las franquicias se compran en el extranjero: son adquiridas por un “franquiciador maestro”, que normalmente se endeuda en dólares, y va pagando su crédito con base en las ventas que haga. Este primer comprador tiene a su vez la ventaja de ser el único autorizado para ofrecer la apertura de nuevos negocios en el país, por lo que busca socios que le tendrán que pagar cierta cantidad mensual. La empresa extranjera creadora del nombre y del concepto, se compromete a brindar asesoría técnica y vigila que se cumpla con las normas de producción.
La Asociación Mexicana de Franquicias tiene 175 miembros, de los cuales 135 son “franquiciantes” que representan a 48 sectores comerciales. El 58% son mexicanos, el resto extranjeros, en su mayoría estadunidenses. En todo el país existen unas 200 franquicias.
La edición del segundo semestre de 1994 del Directorio de Franquicias, de Mercamétrica Ediciones, enlista 321 franquicias; incluye las que ya existen en México y las principales de Estados Unidos y Canadá.
En situación parecida a la de Duraclean se encuentra Carlos Schultz, quien compró en abril pasado la franquicia maestra de King Bear, empresa especializada en el mantenimiento y reparación de automóviles.
A este empresario, que tiene su negocio en el Centro Comercial Interlomas, la crisis actual le impedirá de entrada concretar la apertura de tres establecimientos. “Todo está paralizado”, dice. Este inversionista se enfrenta al problema de que su negocio trabaja con equipo importado.
En Monterrey, Nuevo León, los propietarios de la franquicia Linda, especializada en salones de belleza, también están sufriendo “cambios drásticos”. Rogelio Gómez, encargado de este departamento, confiesa que no saben qué hacer: “Hay incertidumbre y miedo entre la gente. No se han definido los aranceles que van a quedar. Todos nuestros productos son importados. Si una de nuestras franquicias vale 100,000 dólares, no sabemos si cobrar 400,000 ó 600,000 nuevos pesos por ella, por ejemplo”.
Si las franquicias pequeñas están en riesgo de desaparecer, las grandes compañías, como McDonald’s, Burger King, Kentucky Fried Chicken y otras del rubro alimentario, no podrán crecer al ritmo en que lo venían haciendo.
Para Marcelo Baeza, director de Mercadotecnia de Benedetti’s Pizza, que tiene sus oficinas generales en la ciudad de Colima, la situación también está “tremenda”.
“Todas nuestras cuotas son en dólares, la licencia y el derecho al uso de marca aumentaron en 40%. No se pone en riesgo nuestra existencia, pero sí se complica el crecimiento y se contrae el mercado de posibles franquiciantes. Ahorita tenemos 22 franquicias y 16 sucursales propias en siete estados de la República. Estamos esperando que se estabilice el dólar, pero por lo pronto aplicamos una urgente reducción de gastos. Despediremos al 30% de nuestro personal.”








