Señor director:
La corrupción, desorganización y oportunismo que aqueja a los dirigentes del Partido de la Revolución Democrática (PRD) han ocasionado una grave crisis al interior de nuestro partido y le impiden ser una alternativa de organización de las demandas y necesidades de aquellas clases sociales que más sufren los efectos de la política económica del Estado mexicano.
Debido a que el Comité Ejecutivo Nacional del PRD ha sido incapaz de ponerse a la altura de acontecimientos tan importantes como la rebelión de Chiapas, el fraude electoral en Tabasco o la reciente devaluación del peso mexicano, en nuestra calidad de militantes del Partido de la Revolución Democrática en el distrito XXIII de Ciudad Nezahualcóyotl queremos dar a conocer al pueblo de México cuál es el origen de la actual crisis, que se manifiesta en la escasa respuesta de los trabajadores, estudiantes, amas de casa, etcétera, ante problemas políticos y sociales como los mencionados.
Una de las causas que han restado trascendencia a las actividades del PRD es la carencia de una concepción de partido revolucionario consciente de su quehacer histórico y de la sociedad donde se encuentra inserto, sin un proyecto ideológico claro, sustentado en un análisis científico, que permita dar cuenta de la realidad social que prevalece en el país. El Partido de la Revolución Democrática, sin quererlo, está ayudando a perpetuar un sistema económico, político y social que atenta contra el hombre, la naturaleza y la vida misma, y cuyo fin fundamental es el lucro y la ganancia privada, sistema donde las personas se consideran como cosas para ser usadas, neoliberal, como le llaman.
Una muestra de que el PRD está ayudando a perpetuar este sistema es el hecho de que, desde 1989 hasta la fecha, no ha instrumentado ningún tipo de acciones que impidan que la clase trabajadora siga siendo manipulada por los medios de comunicación que la hacen caer en la esclavitud del consumismo, y otra, que haya dado prioridad a la lucha electoral descuidando el apoyo a las demandas de trabajadores, campesinos, estudiantes, indígenas, etcétera, que veían lesionados sus derechos como consecuencia de la política económica y social ejecutada por el gobierno anterior. Esto explica la poca oposición que se levantó en contra de las reformas a los artículos tercero y 27 constitucionales y la firma del Tratado de Libre Comercio.
La prioridad que se da a la lucha electoral ha motivado que en el partido, desde su fundación, surgiera una enconada lucha entre los dirigentes de las principales organizaciones que lo conformaron y que después devinieron en corrientes, y mientras muchos como Muñoz Ledo, Pablo Gómez, René Torres Bejarano (por mencionar sólo algunos) se concentran en sus cargos permanentes, se dan casos bochornosos como los protagonizados por Castillo Mena, Odón Madariaga, Fernández Noroña, y los mas recientes, Eraclio Zepeda y Alejandro Ordorica, los cuales vieron al PRD como un medio para satisfacer su deseo de hacer carrera política y obtener poder.
Ante esta situación de evidente oportunismo, ambición y corrupción, nosotros planteamos que, para evitarla de una vez y para siempre, a los diputados y a cualquier otro representante popular del PRD elegido no se le deberá permitir, por estatutos, ganar mas de 3,000 nuevos pesos al mes. (Carta resumida.)
Atentamente
Efraín Guízar, Gerardo Méndez, Juan Vega, Miguel López Sosa y Juan Sánchez García (responsable de la publicación).








