Paz, justicia y dignidad

LECTOR
Señor director:

Mucho agradeceremos se sirva publicar el siguiente documento, que suscribimos los “Ciudadanos de Morelia, Michoacán, por la Paz con Justicia y Dignidad”, así como el Comité de Saltillo, Coahuila, por la Paz con Justicia y Dignidad, integrantes a su vez del Movimiento Nacional por la Paz con Justicia y Dignidad.
Las conciencias despiertas de nuestro país se estrujan nuevamente, y las dormidas parecen no querer despertar. La noticia del ayuno de don Samuel Ruiz García, y en su apoyo el de otros mexicanos, alimenta nuestro espíritu de unión fraterna, pero a la vez nos duele profundamente que tengamos que tomar actitudes cada vez más radicales, ante la impotencia de lograr un entendimiento verdadero aun si se expone la propia vida. Sin embargo, esto nos da fuerza para continuar exigiendo al gobierno real disposición para resolver el conflicto que afecta directamente a nuestros hermanos chiapanecos y, en general, al pueblo de México.
Nos hemos manifestado reiteradamente en favor de la paz; sin embargo, al parecer, ésta se entiende de distintas maneras: Para nosotros, y seguramente para miles y millones de mexicanos, la paz con justicia y dignidad significa que en cada mexicano debemos reconocer un corazón que merece respeto y la oportunidad de vivir en igualdad de derechos; para otros, es simplemente un juego de palabras que se esgrime para engañar, con crueldad infinita, a aquellos de espíritu sencillo que no han perdido la esperanza. Día con día somos testigos impotentes de la facilidad con la que se desvirtúan los conceptos más profundos. Ante esta situación, consideramos nuestro derecho y obligación protestar por la interpretación que hace el gobierno de las manifestaciones de los grupos de la sociedad civil en favor de la paz, que se manifiesta en la poca voluntad para proponer y aceptar cambios profundos que nos conduzcan a una verdadera justicia. Igualmente, desaprobamos la ligereza con que el señor Jacobo Zabludovsky (entre otros) se toma la atribución de externar su opinión personal en nombre de “todos los mexicanos”. El, o ellos, no somos todos.
Agradecemos una vez más a la prensa que se ha conservado objetiva y honesta los espacios que brinda a la sociedad civil. (Carta resumida.)

Atentamente
Unidos por la Paz con Justicia y Dignidad
Beatriz Jiménez Medina, Yolanda Pérez Coeto, Patricio Madrigal Díaz, Eduardo Piña Castillo, María Magdalena Alvarado Ruiz, Rocío Ponce López, Lorena Ponce López, María Elena Pérez Coeto, Víctor Herrera Ramírez, María del Carmen Velazco, Alejandro Uribe Salas y María Eugenia Pérez Coeto. (Responsable de la publicación: Georgina Pérez Coeto Mateos, encargada de prensa nacional.)