Optimo y peor en 1994

Como parte de las tareas musicales llevadas a cabo en la ciudad de México durante el año anterior, hubo varias participaciones que vale la pena poner de relieve:
El mejor director del año. Enrique Diemecke al frente de la Orquesta Sinfónica Nacional, durante el ciclo Mahler (1860-1991), “El tiempo recobrado”.
Las mejores grabaciones. Eugenia León canta a Cri-Cri (RCA); la Misa (1824), de Berlioz (1803-1869), dirigida por John Eliot Gardiner (Philips); Fundición de acero (1927), de Mosolov (1900-1973), dirigida por Riccardo Chailly (Decca).
Los mejores libros publicados en 1994. Blas Galindo, de Xochiquetzal Ruiz. Editado por el Cenidim.
Iconografía de Carlos Chávez, compilada por Gloria Carmona. Editada por el INBA.
El mejor recital del año. Lidia Guerberof en el Anfiteatro Simón Bolívar de la UNAM, con la obra completa para piano de Angela Peralta (1845-1883).
Mejor actuación como solista. Las hermanas Katia y Marielle Labeque con la OSN, interpretando el Concierto K365 (1779), de Mozart (1756-1791).
El mejor artículo sobre música publicado en 1994. El de Gerardo Kleinburg acerca de Boris Godunov (1868-1872), de Musorgsky (1839-1881), como parte del Festival de Salzburgo. En “El Angel”, suplemento del periódico Reforma (21 de agosto).
Mejor puesta en escena de ópera. Luis de Tavira, por Ildegonda.
Mejor dirección musical de ópera. La de Fernando Lozano para la misa Ildegonda.
La programación con mayor atractivo individual. a) El ciclo dedicado a las transcripciones por la Orquesta Filarmónica de la UNAM. b) Las Sinfonías de Mahler con la OSN.
La noticia del año. El estreno en Italia de Anacleto Morones (1990-92), ópera del Víctor Rasgado (1959). Ganadora del premio “Orpheus”, en Italia (1994).
La mejor estatura interpretativa durante 1994. Enrique Diemecke en sus espléndidas versiones de las Sinfonías IX, IV y VIII, de Gustav Mahler. El músico del año.
La mejor obra mexicana estrenada en 1994. Angeles de llama y hielo (1994), de Ana Lara (1959).
El estreno más importante. Pelleas et Melisande (1902-3), de Schoenberg (1874-1951), en una versión magistral de Francisco Savín, el frente de la Orquesta Sinfónica de Xalapa.
La aportación más significativa al conocimiento del repertorio mexicano de concierto. Las series de cuatro y tres discos, realizadas, respectivamente, por la Orquesta Filarmónica de la Ciudad de México, dirigida por Luis Herrera de la fuente, y la OSN, con Diemecke. Partituras de: Chávez, Revueltas, Moncayo, Contreras, Galindo, Rosas, Castro, Halfter, Villanueva, etcétera.
La mejor música para cine. Danny Elfman (1954) en El extraño mundo de Jack (1993), de Tim Burton (1960).
La receta más sobada en la música para cine. Goran Bregobic en La reina Margot. O sea: “Cuna de lobos”. Mejor aún: “Berceau des loups”.
La decepción más espectacular del año.- Ildegonda, de Melesio Morales. La obra en sí.
La peor puesta en escena de ópera. Bernard Uzan: Turandot (1921/…), de Puccini (1858-1924), por convencional.
Obituario. Witold Lutoslawsky, Manuel Enríquez, Pepita Embil, Carlos Jiménez Mabarak, Rudolf Firkusny, Jule Styne, Cab Calloway, Manos Hadjidakis, Antonio Carlos Jobim.