Erika Carlsson fue el último reo de Lecumberri. Llegó en 1977 por dos semanas como asistente de foto fija en la filmación de A fuego lento, dirigida por Juan Ibáñez, y permaneció ocho meses más para fotografiar todo antes de que las celdas, crujías, pasillos y patios fueran desmantelados para alojar el actual Archivo General de la Nación.
Cerca de 2,500 fotografías forman parte de la obra y son testimonio de las pinturas, los collages y graffitis elaborados por los prisioneros durante 76 años, así como del remozamiento aplicado a este edificio, inaugurado en 1900.
Cinco temas básicos prevalecían en los muros, los techos y las paredes de las celdas en la prisión: políticos, religiosos, psicotrópicos, sexuales (generalmente acompañados de referencias al alcohol), y los paisajes añorados desde la prisión.
Las fotografías de la también actriz y cantante son un documento histórico. Además de inmortalizar la arquitectura del Palacio Negro, reflejan la entraña pictórica de miles de reos que en 76 años habitaron Lecumberri.
Proceso exhibe material gráfico inédito tomado hace 17 años por la fotógrafa de origen estadounidense nacida en la India.








