El grupo de danza contemporánea Delfos, de Bellas Artes y la UNAM al “Medusas”, con igual éxito pero con mejor paga y sin regateos

Reconocido como uno de los mejores grupos de danza contemporánea del país, ganador del Premio Nacional de Danza y calificado como de excelencia dentro de la vanguardia coreográfica, el grupo Delfos es el gran éxito del mundo nocturno de las discotec.
Integrado por Omar Carrum, Claudia Lavista, Esther López-LLera y Víctor Manuel Ruiz, el grupo ha pasado de los foros de alto nivel –como la sala “Miguel Covarrubias” y el Palacio de Bellas Artes– al mundo nocturno de los jóvenes, con el mismo éxito.
La historia suena increíble: hace cuatro meses Omar Carrum y Víctor Manuel Ruiz decidieron audicionar para bailar dentro de las “jaulas” de la discotec Medusas, situada en el sur de la ciudad. A ninguno de los dos los aceptaron, no se veían extravagantes ni extraños, como la mayoría de los bailarines que trabajan en el lugar. Sin darse por vencidos, propusieron a los directivos la oportunidad de mostrarles un espectáculo diferente.
Dice a Proceso Víctor Manuel Ruiz:
“Nosotros nos estábamos planteando buscar espacios alternativos para trabajar, habíamos bailado en un lugar de Plaza Loreto y pensábamos que podía ser interesante para la gente acercarse un poco a la danza contemporánea. Tomamos la decisión de presentar la coreografía Trío y cordón, con la cual ganamos Claudia Lavista y yo el Premio Nacional de Danza UAM-INBA en 1992, y el montaje Primer piso.
“El primer día el público estaba desconcertado, se quedó con la boca abierta y la ovación fue maravillosa. Lo han aceptado mucho.”
Por su parte, Claudia Lavista, de 25 años, explica:
“El proyecto nos parecía una idea descabellada, el lugar es de rock industrial y asisten mayoritariamente jóvenes con la única idea de divertirse y bailar, captar su atención era todo un reto. Ahora hay gente que asiste con la idea primordial de vernos, nos visitan en el camerino para felicitarnos. Estamos felices, la respuesta es increíble; la gente se ve obligada a concentrarse y observa muy detenidamente todo lo que sucede. Es maravilloso. Al principio sentíamos que era una locura y lo hicimos un poco por necesidad económica. Ahora lo vemos como un foro importantísimo para la danza contemporánea.”
Semidesnudos, con el cuerpo maquillado y en un foro de plataformas que suben y bajan sin cesar, aunque sin condiciones óptimas de iluminación, los integrantes del grupo se presentan en el Medusas durante las noches que tienen libres:
“Para nosotros el trabajo artístico para teatros y espacios formales sigue siendo prioritario –apunta Ruiz–, tenemos una agenda muy llena, pero la posibilidad de presentarnos aquí con nuestra propuesta de danza contemporánea nos ha abierto muchos caminos.
“Lo más interesante es que las funciones en el Medusas nos han permitido producir nuestras propias obras, como El secreto de Okasis, que tuvo una temporada en la sala `Miguel Covarrubias’. Nos pagan muy bien, mejor que en las temporadas de cualquier teatro o de cualquier evento. No tenemos que regatear y nos pagan puntualmente. Por diez minutos para hacer el opening de la pista de baile nos dan 2,000 nuevos pesos, cantidad que difícilmente ganamos en una presentación formal de una hora y media, con un programa mucho más elaborado y más trabajo de por medio.”
Tal ha sido el éxito, que el dueño de Medusas, Rafael Rojo de la Vega, ha ofrecido al grupo temporadas anuales, producción para diferentes obras a presentarse en el lugar y gastos de promoción.
“Esta es una de nuestras mejores experiencias profesionales–añade Lavista–. Es otro tipo de público y la gente responde de manera inesperada. Esta vivencia nos ha ayudado a valorar más el trabajo que hacemos. Es algo que los bailarines académicos no hemos aprovechado.”
Además de ser considerado por la crítica especializada de aquí como uno de los mejores grupos de danza contemporánea, a Delfos se le ha reconocido internacionalmente a través de sus giras por Brasil, España, Venezuela y Costa Rica, entre otros países. Con agenda completa para el año que viene, Delfos alternará sus funciones en el Medusas con otras en el Palacio de Bellas Artes, Teatro de la Danza y sala “Miguel Covarrubias”.