La propuesta 187, solo el principio de la masificación de un movimiento populista de derecha: catedrático Jorge Mancillas

La Propuesta 187 contra los inmigrantes, a pesar de que está detenida su instrumentación, es apenas el inicio de la consolidación de un movimiento populista al estilo del fascismo alemán de los años treinta, afirma Jorge Mancillas, catedrático de la Universidad de California y especialista en los procesos sociales mexicano-estadunidenses.
“El daño ya está hecho, pero se ha perdido de vista el peligro que aún se cierne sobre los inmigrantes de una raza distinta de la anglosajona”, dice.
Para los días 13 y 14 de enero –anuncia– se prepara una reunión cumbre de Liderazgo Latino en Riverside, en la Universidad de California. Para Mancillas, miembro de la mesa directiva de la Unión Americana de Libertades Civiles, la propuesta de Wilson que dispone la suspensión de servicios sociales a inmigrantes mexicanos en California “ha sido disminuida en su contenido esencial y profundo, y no ha sido comprendida cabalmente”.
Refiere:
“A pesar de que el 14 de diciembre, gracias a las demandas interpuestas contra la 187, se detuvo la iniciativa, el daño amenaza con extenderse. Esta propuesta sólo es el arranque de una campaña que tiene objetivos más amplios: permitir el surgimiento de la masificación de un movimiento populista de derecha.”
Según Mancillas, ese movimiento no cuenta todavía con una sola organización, pero advierte:
“De cristalizar el esfuerzo en una organización clara, cambiaría el panorama político de Estados Unidos de manera dramática, y el efecto no se detendría en las fronteras.”
El catedrático chicano ha detectado cuatro corrientes convergentes hacia ese movimiento: políticos oportunistas; ideólogos de derecha; los que bajo la postura ambientalista han adoptado una actitud antiinmigrante, y las organizaciones de base encabezadas por líderes populares.
Ejemplifica:
“Primero, en la escalada por el poder, aprovechan esta bandera antiinmigrante políticos como el gobernador Pete Wilson y Richard I. Mountjoy, asambleísta por el distrito de Arcadia. Por otro lado están los ideólogos de derecha como Pat Buchannan, George Will, Rush Limpaugh y William Buckley, quienes azuzan el nativismo y la xenofobia desde sus tribunas dentro de los medios informativos.
“En segundo lugar se hallan los ideólogos que se vinculan a las juventudes ambientalistas de los años sesenta y que, en la frustración de los 20 últimos años, acusan del deterioro ecológico al desmedido crecimiento demográfico. Así se formó en 1979 el Zero Population Growth (cero crecimiento poblacional), que recibe fondos de la extrema derecha.”
Como cabezas de este movimiento, Mancillas menciona a los científicos John Tanton y Garret Hardin, quienes han documentado velada pero agresivamente la antiinmigración.
En su obra Puntos y contrapuntos en el debate migratorio, Tanton sintetiza el conflicto: “discriminación y xenofobia” contra “los costos de la xenofilia”. En sus análisis, Tanton ha desglosado estos “costos”.
Por otro lado, en su documento Crecimiento perpetuo, el biólogo y “profesor emérito” Garret Hardin proclama:
“A menos que el impacto poblacional sobre el ambiente sea rápidamente reducido, la degradación humana escalará con el tiempo.”
Una cuarta vertiente identificada por Mancillas, que podría desembocar en la unificación de ese movimiento de masas, se refiere a “las organizaciones de base”:
Es “la que encabeza Barbara Coe en el condado de Orange, California. Ella proporcionó la red de activistas que echó a andar la campaña pro 187. Y también Ronald Stephen Prince, quien propuso la idea de la iniciativa como eje de movilización. El fue codirector de la campaña en favor de la 187. Generalmente son voluntarios, trabajadores sociales que se dedican de tiempo completo a la conformación de bases”.
Según Mancillas, “afortunadamente estas corrientes no están aún bien organizadas por un solo liderato a nivel nacional y, en cambio, prevalecen roces políticos entre sus cabezas. Sin embargo, el peligro inminente es la conformación de una organización única con capacidad real –como ya se vio antes de las elecciones californianas– de movilización”.
Los brotes racistas neonazis –boletinados anónimamente– que coincidieron en contra de los inmigrantes mexicanos cuando la Propuesta 187 tuvo su auge “nunca han tenido mucho éxito por la obviedad de su relación con Hitler”.
Sin embargo, apunta, “este movimiento fue análogo al fascismo europeo de los años treinta porque, más allá de la caricatura evidente, refleja las mismas premisas de entonces: intolerancia, racismo, xenofobia y métodos agresivos. Hay que recordar que por eso triunfó el nazismo, porque no se le identificó como todo lo que era”.
Dice Mancillas que es importante “que se detecte el fondo de la propuesta no vigente. En su momento se halló un chivo expiatorio –el inmigrante mexicano– para sacar frustraciones que nada tienen que ver con los problemas de California”.
Agrega: “han utilizado la técnica de la gran mentira, repitiéndola muchas veces, para crear un sentimiento nativista de masas. A pesar de que no esté funcionando la iniciativa, el daño ya está hecho y el peligro, latente”.
Mientras, David Hayes, demógrafo de la Universidad de California de Los Angeles, coincide en que con la Propuesta 187 el daño ya está hecho, ya que por miedo “se detuvo el flujo de inmigrantes a los servicios públicos” y, aunque no cree que el peligro sea a nivel nacional, considera que “se han desatado ciertamente un racismo y una xenofobia” a raíz de campañas políticas y un discurso claramente antimexicano.
María Elena Durazo, dirigente sindical de los Trabajadores de Hoteles y Restaurantes en Los Angeles, California, considera que pese a no estar vigente la propuesta de Wilson, “se ha logrado la desunión entre los inmigrantes temerosos, en detrimento de los derechos humanos que deben establecerse en estos momentos”.
Para Mancillas, “no debe caerse en un engaño: la 187 es un intento por institucionalizar la intolerancia y esta situación puede empeorar, ya que sólo fue una punta de lanza o un eje para una aglutinación extremadamente peligrosa. El problema, si se extiende por falta de conocimiento o comprensión, puede ser extremadamente peligroso”.