NUEVA YORK.- La carrera por ocupar la dirección general de la nueva Organización Mundial de Comercio (OMC) podría resultar mucho más larga y complicada de lo esperado.
Nuevas dudas sobre la viabilidad de las tres candidaturas y la cerrazón de los bloques que apoyan a cada candidato hicieron que el dirigente del Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio (GATT), el irlandés Peter Sutherland, aceptara encargarse provisionalmente de la OMC a partir del 1 de enero, fecha de su constitución formal, y hasta el 15 de marzo, plazo para la decisión final.
Asimismo, la dificultad de la contienda, en que ninguna de las partes cede, pudiera abrir la puerta a un cuarto en discordia, de acuerdo con una versión del diario londinense Financial Times.
El expresidente Carlos Salinas de Gortari, el exministro italiano de comercio Renato Ruggiero y el exministro de Comercio de Corea del Sur Kim Chul-su buscan el cargo; cada uno es apoyado por un bloque económico distinto. Salinas ha sido apoyado oficialmente por Estados Unidos y la mayoría de los países del continente americano, mientras que Kim tiene el respaldo de varias naciones de Asia y Oceanía, y Ruggiero, quien ha dicho tener más de la mitad de los votos de las 125 naciones adheridas al GATT, concentra su fuerza en Europa y Africa.
Durante una visita reciente a Estados Unidos, Salinas anunció que emprendía su campaña para ganar el cargo, presentándose como un “candidato del sur”. Coincidencia o no, el mismo día en que Sutherland decidió, luego de una reunión informal con Andras Szepesi –embajador húngaro ante el Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio y encargado de buscar el consenso–, encabezar provisionalmente la OMC, estalló la crisis monetaria de México, de alguna manera herencia del expresidente mexicano.
Sin embargo, sus rivales también tienen problemas. El coreano Kim Chul-su fue removido de su cargo en el Ministerio de Comercio, Industria y Energía por decisión del presidente Kim Young-sam. Kim Chul-su fue nombrado embajador para comercio internacional de su país, hecho que algunos interpretaron como el fin de su candidatura a la dirección general de la organización. Sin embargo, una fuente de la Presidencia dijo a la agencia Reuter que el gobierno coreano “quiere que se concentre en su candidatura a la OMC”.
Por su parte, Ruggiero ha admitido que sus posibilidades de acceder al cargo dependen de obtener el apoyo de Estados Unidos. El político italiano estuvo en Washington a principios de diciembre, donde se entrevistó al menos con el representante comercial norteamericano, Mickey Kantor, aparentemente sin buenos resultados.
El estancamiento de la contienda ha hecho crecer las posibilidades de que surja una cuarta candidatura, que sería de consenso. De acuerdo con una versión publicada por el periódico Financial Times, en su edición del 22 de diciembre, el neozelandés Philip Burdon estaría preparándose para rebasar a Salinas, Ruggiero y Kim.








