Espejismos: PRI, PAN y PRD, en busca de una pluralidad confiable en el Distrito Federal

Restringido el acceso al poder por la vía de la negociación, la oposición representada en la Primera Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF) retomó su vieja demanda de realizar una reforma política como única posibilidad futura de conquistar el gobierno capitalino, el cual, a juzgar por la votación obtenida el pasado 21 de agosto, donde en conjunto se le concede 55% de los sufragios emitidos, debería estar bajo su control.
“Los partidos no podemos guiarnos por ese espejismo pluralista que representa el simple reparto de puestos públicos. La pluralidad debe reflejarse en las leyes, no en los puestos”, dijo enfático el panista Gonzalo Altamirano Dimas apenas dada conocer oficialmente la lista de candidatos a ocupar las 16 delegaciones políticas, en la cual, contrario a lo que se esperó, sólo fueron incluidos un panista y un simpatizante del PRD.
“Esto sólo es un paso, que debe verse con mucha cautela en virtud de que el gobierno, ante todo, pretende ganar credibilidad. El PAN no podría participar en un gobierno que sólo se dedicara a repartir el poder y no facilitara las condiciones para integrar un gobierno cada vez más plural.”
María Dolores Padierna Luna, coordinadora del PRD en la Asamblea, secundó:
“En el PRD estamos siendo muy claros en que no se trata de ocupar puestos por ocupar, sino de impulsar un programa común. Hemos resuelto mantener el diálogo, solicitarle al gobierno que instrumente, con los demás partidos, una mesa de negociación para los conflictos particulares del país, avanzar en la reforma política nacional y en la agenda de la negociación democrática. Creemos que esto puede tener más éxito a futuro.”
La propuesta de contar con miembros de agrupaciones políticas distintas al PRI en las delegaciones políticas del Distrito Federal es uno de los aspectos principales que prevé poner en marcha la iniciativa de Ley Orgánica de la Administración Pública, enviada a la consideración de la ALDF el lunes 12, la cual, de ser aprobada, entraría en vigor a partir de enero de 1995.
Semanas antes, esta disposición había llevado el encono a las filas priístas más radicales, que veían venir la posibilidad de que un tercio de estas demarcaciones quedara en poder del PRD y el PAN.
Pero esa posibilidad se esfumó el miércoles 14, cuando el regente Oscar Espinosa Villarreal envió a la ALDF la lista de candidatos.
Entre ellos se encontraban la panista Esperanza Gómez Mont, para la delegación Benito Juárez, y Alejandro Ordorica Saavedra, simpatizante del PRD, para Tláhuac.
Entre los priístas incluidos en la propuesta, se encuentran personajes políticos que en el pasado ya habían ocupado una delegación. Es el caso de Manuel Díaz Infante, quien de 1985 a 1988 encabezó la Miguel Hidalgo. En la pasada Asamblea fue representante del PRI y hoy se le propone para Alvaro Obregón.
Otro exdelegado es Alfredo de la Rosa Chávez, quien estuvo en Tláhuac y ahora se le propone para Xochimilco. Un caso más es el de Jaime Aguilar Alvarez, diputado federal en dos ocasiones, delegado en Gustavo A. Madero en 1976 y ahora propuesto para Iztapalapa.
En las demarcaciones de Iztacalco y Tlalpan se pide la ratificación de sus actuales titulares, Juan Carlos Espinoza Tapia y Alfonso del Río Pintado, respectivamente. Los exlegisladores federales María Elena Martínez Carranza –54 legislatura– y José Parcero López –de la 52– también alcanzaron el beneficio. La primera fue postulada para Cuajimalpa y el segundo para Gustavo A. Madero.
La sorpresa fue Vicente Gutiérrez Camposeco, exdirigente de la Canacintra, diputado en la pasada legislatura y promotor del voto priísta a través de las células empresariales. A él se le propone para la delegación Azcapotzalco, donde se ubica una de las zonas industriales más grandes de la Ciudad de México.
Las seis propuestas restantes fueron para Tomás Vázquez Vigil, Coyoacán; Jesús Dávila Narro, Cuauhtémoc; Eugenio Hinojosa Cuéllar, Magdalena Contreras; Oscar Elizundia Treviño, Miguel Hidalgo; José Merino Castrejón, Milpa Alta, y Raúl Torres Barrón, jefe de prensa en el DDF con Manuel Camacho, Venustiano Carranza.
Este martes 20 la comisión de Administración Pública de la ALDF, que preside el panista Fauzi Hamdan Amad, deberá dar a conocer el dictamen final sobre las propuestas. Hasta el sábado anterior, diez de los 16 nominados habían cumplido el requisito de comparecer ante los asambleístas los motivos que los llevan a ocupar el cargo.
Para este lunes está pendiente la exposión de los delegados propuestos para las demarcaciones de Miguel Hidalgo, Milpa Alta, Tláhuac, Tlalpan, Venustiano Carranza y Xochimilco.
La inclusión de un simpatizante perredista entre los nominados y la demora, de más de tres horas, con que se abrió la sesión del miércoles en que fue dada a conocer la lista de Espinosa Villarreal, provocó que la fracción parlamentaria del PRD abandonara el recinto legislativo y lanzara una crítica contra los “acuerdos de alcoba” que, según este partido, se habían dado entre PRI y PAN antes de la designación de los candidatos.
“Esto ya estaba más que cocinado”, dijo la coordinadora perredista, quien un día antes había asistido a la reunión entre asambleístas y el presidente Zedillo, en la que representantes del PRD le solicitaron la formación de dos “mesas de diálogo eficaz” para tratar, entre otros asuntos, el de una reforma política “seria” para la República.
Agregó María Dolores Padierna: “Sólo obtuvimos una repuesta parcial del Ejecutivo, ambigua, tibia, sobre nuestra propuesta para la reforma política del país. Esta actitud del Presidente muestra que es un gobernante débil, que no ha podido sacudirse la presión ejercida por los grupos más retardatarios del PRI, los que durante el sexenio pasado se afanaron en aniquilar al PRD.
“Y lo más grave: con esta postura sólo se fortalece la posición de las corrientes internas del PRD que han optado por la confrontación abierta con el gobierno. Si eso es lo que Zedillo quiere, el PRD no cancela la posibilidad de seguir en esa línea a la que Salinas de Gortari no pudo derrotar.”