De Salomón Issa Murra

Señor director:

En Proceso 1351, del 22 de septiembre del año en curso, aparece una nota encabezada “Gasolinerías” “Incompetencia ante la red de corrupción”, en las páginas 25 a 29, donde se incluye un párrafo que a la letra dice:

“…Por cierto que, en La Laguna, uno de los fuertes empresarios del ramo es Manuel de Jesús Bitar Tafich, quien fue compadre de Amado Carrillo Fuentes, El Señor de los Cielos, y tutor de sus hijos. En tanto que en Torreón domina el consorcio sinaloense Dos Estrellas, de Juan Antonio Muñoz Luévanos, y el grupo encabezado por Salomón Issa a través de la empresa Sisma, que tiene líneas de parentesco con los Tafich.”

Sobre el particular, me permito manifestarle que la afirmación que se hace en el párrafo transcrito y que relacionan con el resto de su nota periodística –los firmantes del reportaje son los señores Ricardo Ravelo y Gabriela Hernández–, por lo que hace a mi persona y a mi familia es inexacta, absolutamente falsa, calumniosa y tendenciosa, ya que ninguna relación de negocios tenemos con las personas a las que ahí se hace referencia; y en cuanto a las empresas mercantiles que dirijo, tampoco tenemos nexos comerciales ni socios, siendo Grupo Simsa (no Sisma), con orígenes de principios del siglo pasado por mis ancestros.

Manejamos 10 divisiones líderes en diferentes ramos, y en octubre de 1999 decidimos crear cuatro gasolineras. Iniciamos en enero de 2001 y  hoy tenemos ventas aproximadas de 200 mil litros por día. Nuestra política: Producto calidad original Pemex, Honradez y litro exacto, Servicio las 24 horas, Primer lugar en ventas en los estados de Coahuila y Durango por estación. (Estos lemas pasan diariamente por Televisa local y Grupo Oír Radio, etcétera.)

En mérito de lo anterior, han sido violadas en mi perjuicio y el de mi familia las garantías individuales contenidas en los artículos 6º y 7º de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, pues se ataca nuestra vida privada y la moral que siempre hemos guardado en lo personal y en nuestros negocios, por lo cual, con base en lo dispuesto por el artículo 27 de la Ley de Imprenta, promulgada por don Venustiano Carranza el 9 de abril de 1917, exijo de usted, como director de ese órgano informativo,  se publique gratuitamente la protesta, rectificación y expresión contrarias al decoro del periodista, pues no existe fundamento alguno para atacar a mi persona, familia y empresas, en la forma y términos que su órgano de prensa llevó a cabo; así mismo, también solicito que la rectificación ha de hacerse en la forma y términos a que se refiere el segundo párrafo del artículo 27 de la Ley de Imprenta invocado.

Atentamente

Salomón Issa Murra

Presidente del Consejo de

Administración del Grupo Simsa

Respuesta del reportero

Señor director:

De todas las acusaciones que hace el señor Issa Murra con respecto a una nota que califica de “inexacta, falsa, calumniosa y tendenciosa”, sólo en un punto tiene razón: la empresa no se llama Sisma, sino Simsa.

Lo demás es producto de una deficiente lectura de su parte: En primer lugar, el reportaje al que se refiere lleva el título de Gasolinas: Impotencia ante la red de corrupción, no como él lo cita al principio de su carta, y en segundo, en el único párrafo donde se le menciona, que fue reproducido por él en su misiva, nunca se habla de sus socios o de nexos comerciales con otras personas, como puede verificar cualquier lector.

Atentamente

Ricardo Ravelo