El sexo en la ciudad

Canal 40 estrenó en agosto una serie de gran éxito en Estados Unidos, Sex and the city. Fue producida por la compañía HBO, una empresa de cable. Ha obtenido varios premios a la mejor actuación femenina, al mejor vestuario, al mejor maquillaje. En el último año se le nominó a los galardones Emmy.

La obra estuvo a cargo del director Darren Star, autor de otras series igualmente exitosas: Melrose Place y Beverly Hills 90210, ambas difundidas por la televisión mexicana en temporadas anteriores. Beverly Hills 90210, destinada a los adolescentes, tuvo muchos adeptos en nuestro país e incluso  se realizaron telenovelas y series que tomaron elementos de la original.

La selección de cada componente de Sex and the city es rigurosa. El objetivo es que se convierta en una referencia obligada, que señale el camino y, sobre todo, marque moda. Igual en el vestuario de las actrices que en los contenidos. Tal vez sólo por casualidad pero la mujer como protagonista, ya sin el varón objeto de competencia, está marcando la pauta en varias telenovelas y series hechas en México, por ejemplo Tres generaciones, y la que está hoy en pantalla Así son ellas.

El programa es parte de las adquisiciones extranjeras recientes del canal. Este continúa renovando su programación a partir de que su barra matutina se le despobló con la salida de Víctor Trujillo y su Mañanero. La compra de telenovelas brasileñas y de series españolas le da a la emisora un tinte distinto a lo que difunden las otras televisoras comerciales. La barra de cine también es diferente, aunque hay que decir que la mayor parte de las películas son extremadamente frívolas y de baja calidad.

Sex and the city o Sexo y la ciudad es protagonizada por cuatro mujeres profesionistas, solteras y que han pasado de los 30 años de edad. Se trata de una comedia muy fresca en sus planteamientos, abierta en su lenguaje y en los temas que aborda. Su cualidad sobresaliente es el sentido del humor de los personajes para verse a sí mismos y burlarse de su situación. No hay melodrama, son simplemente momentos y aventuras de sexuales de mujeres que viven en una gran metrópoli y que se dan cuenta de que, no obstante la cantidad de personas que las rodean, ha sido incapaces de establecer una relación amorosa duradera.

El tema central es la vida sexual de las protagonistas, muy poco convencionales para los estándares mexicanos pero totalmente normales para la forma de comportarse de las estadunidenses. Se habla de temas como la homosexualidad, la masturbación, el condón, la infidelidad, la pornografía, sin que nadie se escandalice. También por supuesto se presenta a cierta capa de la sociedad norteamericana como prejuiciosa, hipócrita, insensible, pendiente de las apariencias.

La ciudad misma se convierte en protagonista. Su perfil inconfundible, aun con las torres gemelas del Wold Tade Center en pie, aparece al inicio y al cierre. Durante el desarrollo vemos las calles, el tránsito, las tiendas, restaurantes, bares, cafeterías y las casas en las que viven las cuatro chicas estelares de la serie. Con todo su encanto y diversidad, Nueva York es un escenario que permite la búsqueda, la sorpresa y hace menos pesado el fracaso amoroso. Con sólo salir a pasear se olvida un poco la soledad.

Otro de los rasgos agradables de la serie es la relación entre cuatro amigas. Son solitarias pero no cómplices de las tonterías que cometen. Se critican entre sí sin que ello llegue a destruir la amistad. No se meten el pie ni se quitan el novio ni son envidiosas. Y tienen personalidad propia, no son estereotipos ni resultan intercambiables como tantos personajes femeninos de las telenovelas nacionales que únicamente cambian de traje, sin llegar nunca a transformarse verdaderamente.