Tiempo de olvidar rencores

Tras meses de fricciones con Enrique Alfaro Ramírez, la dirigencia del PRD en el estado y el presidente nacional del partido, Jesús Zambrano, vuelven a lanzarle guiños al alcalde de Tlajomulco. El propósito es lanzarlo como el candidato de la izquierda a la gubernatura para el próximo año, dicen los dirigentes y agregan: “Es tiempo de olvidar rencores”.

Luego de año y medio de enfrentamientos, parece que el alcalde de Tlajomulco, Enrique Alfaro Ramírez, se reconciliará con el Partido de la Revolución Democrática (PRD), lo que abre la posibilidad de que él sea el candidato de las izquierdas a la gubernatura en Jalisco para 2012, con lo que se disipa la posibilidad de que Acción Nacional intente jalarlo como su abanderado.
El pasado 22 de noviembre el presidente nacional del PRD, Jesús Zambrano Grijalva, visitó Guadalajara y convino con el dirigente estatal del partido, Roberto López González, en que es tiempo de olvidar rencores y pensar más en presentar un candidato competitivo a la gubernatura. El partido “tiene la obligación” de hacerlo, dijo López.
El guiño del perredismo local coincidió con la encuesta publicada ese mismo día por Milenio Diario, según la cual Alfaro, quien actualmente no tiene partido, aparece en el segundo lugar de las preferencias ciudadanas, sólo por debajo del priista Jorge Aristóteles Sandoval.
Además, Alfaro es la “segunda opción” para los panistas jaliscienses, aun cuando los medios no resaltaron ese detalle. En la pregunta del estudio elaborado por Gabinete de Coordinación Estratégica (GCE): ¿Quién debería ser el candidato del PAN?, Alfonso Petersen Farah aparece con 20%, mientras que el alcalde de Tlajomulco lo sigue de cerca con 19%.
En 2009, Alfaro ganó la alcaldía que hoy encabeza con los colores del PRD, aunque sin el apoyo oficial del partido. El 22 de febrero de 2010 las desavenencias se agudizaron y él anunció su ruptura con el Grupo Universidad, que controla la cúpula perredista. En aquella ocasión Alfaro acusó al líder moral de esa organización, Raúl Padilla López, de secuestrar al partido y de intentar incidir en Tlajomulco por medio de presiones y chantajes para obtener posiciones.
Luego de varios enfrentamientos, el 24 de mayo último Alfaro anunció que no se reafiliaría al PRD mientras siguiera “enquistada en la dirigencia la mafia que lo controla”. Desde entonces se quedó sin partido, lo que aprovechó para fortalecer al movimiento Alianza Ciudadana.
El PRD arremetió contra Alfaro. Por medio de su presidente estatal, Roberto López González, y su antecesor Antonio Magallanes el partido incluso acusó al alcalde de ser parte del Yunque y de jugar con la ultraderecha panista del gobernador Emilio González Márquez, si bien nunca aportaron prueba alguna.
Pero a pesar de esos enfrentamientos frontales, el 22 de noviembre último, durante un encuentro con perredistas en el céntrico Hotel Fénix, Roberto López dio señales de una reconciliación cuando declaró:
“El 23 de octubre tuvimos un proceso interno (de renovación a consejeros) que fue contundente a favor de una corriente (el Grupo Universidad), pero hay que ser generosos en la victoria; no podemos darnos el lujo de ir a la deriva. Dejemos de lado las diferencias. Nos toca presentar a ciudadanos que puedan llevar el mensaje claro a la sociedad.”
Ese día, el presidente nacional del PRD, Jesús Zambrano, señaló que la responsabilidad de 2012 es grande, por lo que pidió a sus correligionarios, deben incluir a los mejores candidatos para las alcaldías, diputaciones y gubernatura jaliscienses.
Alfaro no asistió a ese cónclave. Quien sí lo hizo fue Fernando Garza Martínez, el exalcalde de Guadalajara y exmilitante del PAN que hoy pretende ser candidato por el PRD a la gubernatura de Jalisco; lucía inquieto.
Flanqueado por Roberto López, Zambrano ofreció más tarde una rueda de prensa en la que reveló que el candidato perredista a la gubernatura saldrá de una encuesta: “El más popular será el ganador”, expuso.
El líder perredista también dijo que este domingo 4 saldrá la convocatoria y que el 15 de enero los perredistas estarán en condiciones de elegir. “No importa que (Alfaro o Garza) no sean miembros del partido. Las puertas están abiertas porque buscaremos al más competitivo”, advirtió.
Vuelta de página

Andrés Valdez Zepeda, investigador de la Universidad de Guadalajara, considera que en una coyuntura electoral como la de 2012, la política requiere un lenguaje más pacífico.
Y apunta: “La reconciliación de estos grupos sería un regalo de Navidad para la sociedad”.
–¿Es lo más conveniente para la izquierda que alfaristas y PRD vayan juntos? –se le pregunta.
–En la política no hay futuro si no se tiene la capacidad de dar la vuelta a la página y olvidar agravios; es un principio básico. El PRD nacional y estatal requiere una recuperación. México y Jalisco requieren una izquierda poderosa, no dividida ni radicalizada para dar confianza a sus ciudadanos. Hay que anteponer el proyecto conjunto a los rencores.
El 15 de noviembre, el Comité Directivo Estatal del PAN anunció que, por unanimidad, la elección de su candidato a gobernador se realizará de manera abierta a la ciudadanía. “Estamos obligados a escuchar los reclamos populares”, informó el presidente Miguel Ángel Monraz Ibarra.
En la encuesta de GCE publicada el 22 de noviembre, en la pregunta: ¿quién debería ser candidato del PAN?, el exalcalde panista y secretario de Salud, Alfonso Petersen, tiene 20% y Enrique Alfaro 19.3%, superando a panistas que tienen dos años haciendo precampaña, como el secretario general de Gobierno, Fernando Guzmán Pérez Peláez; Hernán Cortés, Alonso Ulloa, Abraham González y al polémico Herbert Taylor.
En el caso de Fernando Garza, el exalcalde tapatío se ha mostrado muy activo en los últimos meses, donde se le ha visto en eventos organizados por el PRD. En mayo pasado incluso se dejó fotografiar en un restaurante argentino durante un convivio con el líder estatal del perredismo, Roberto López, y el diputado local Raúl Vargas.
En 2005, Garza, quien entonces militaba en el PAN, perdió la contienda a la gubernatura en el interior del partido contra González Márquez. Y en 2009, cuando quiso volver a ser candidato a la alcaldía de Guadalajara, fue derrotado por Jorge Salinas Osornio.
Entre acusaciones de fraude, Garza anunció su renuncia al PAN e intentó anotarse en el PRD para los comicios de ese año. Y aun cuando tenía el visto bueno del entonces presidente nacional perredista, Jesús Ortega, el Grupo Universidad sostuvo a Carlos Orozco Santillán, quien no alcanzó ni siquiera una regiduría en los comicios constitucionales.
Los choques

Las diferencias entre Enrique Alfaro y el Grupo Universidad son abiertas. La ruptura del alcalde de Tlajomulco con esa corriente se dio el 22 de febrero de 2010. Ocho meses después, en octubre de 2010, los alfaristas tomaron las instalaciones del PRD y taparon la puerta con ladrillos para exigir la destitución de Antonio Magallanes, perteneciente al Grupo Universidad.
“Tiene sumido al PRD en la mediocridad; que se vaya”, decían los militantes del Colectivo Sol Naciente, cercano a Alfaro. El plantón duró del 18 al 25 de octubre, hasta que intervino el Comité Ejecutivo Nacional perredista.
Otro encontronazo se dio en las elecciones para la presidencia del PRD Jalisco, cuando Roberto López derrotó por 93 votos a 45 a Sonia Gutiérrez León, que representaba a una coalición de corrientes proclives al alfarismo.
Gutiérrez León, quien obtuvo sólo dos votos menos, lo que le impidió quedarse con la Secretaría General, acusó a Víctor Páez Calvillo de traicionar a Sol Naciente para pasarse a las filas del padillismo y de ese modo arrebatarle votos, que terminaron inclinando la balanza a favor de Páez, quien se quedó con esa cartera (Proceso Jalisco 342).
Otro capítulo de esa rivalidad se dio a finales de marzo pasado, cuando Alfaro Ramírez viajó a Cuba junto con el presidente del Consejo del Instituto Electoral y de Participación Ciudadana (IEPC), Tomás Figueroa Padilla, y otros funcionarios en un Lear Jet 25 prestado. En ese país estuvieron del 26 al 29 de marzo. El propósito: contactar al trovador Silvio Rodríguez para invitarlo a cantar a Tlajomulco.
Luego de que la información del viaje se filtró al diario Mural, el entonces presidente del PRD, Antonio Magallanes, se apresuró a acusar a Alfaro de tráfico de influencias y de conflicto de intereses. El escándalo creció cuando se supo que el piloto de la aeronave había purgado una condena por delitos contra la salud. Alfaro se deslindó: “Yo ni conozco al piloto”, declaró.
El 23 de octubre último se realizaron las elecciones para renovar el consejo y de nuevo surgieron las descalificaciones. De los 125 consejeros estatales, el Grupo Universidad obtuvo 81 espacios; Sol Naciente se quedó con 34, y las otras tribus perredistas se repartieron los otros 10. “Los pusimos en su lugar”, dijo el presidente Roberto López.
El analista Andrés Valdez insiste en que los perredistas deben moderar los pronunciamientos rumbo a 2012 como paso lógico y recomendable si la izquierda quiere tener resultados.
“Ya vimos ejemplos como el de Ollanta Humala en Perú –dice–. Cuando se moderan, crecen y dan triunfos; y ahora hasta Andrés Manuel (López Obrador) se modera.”
Sostiene que Enrique Alfaro también debe moderar sus pronunciamientos: “Se ha prestado al golpeteo, a hablar con el hígado y las vísceras”. Es tiempo de que los perredistas se reconcilien, no sólo de palabras, sino en los hechos.
–Se habla mucho de que hay riesgo de que se lleven a Alfaro al PAN.
–Si Alfaro se va al PAN, demostraría que su interés es personal, que le importa más su ego que un proyecto político. Ahí se va a medir la talla de este político. Ya lo vimos saltando del PRI al PRD; si ahora fuera el candidato de la derecha, no sería muy apropiado.
Valdez señala que los coqueteos del gobierno estatal no son nuevos, pues se vio al gobernador Emilio González Márquez y a Enrique Alfaro placeándose en diferentes eventos; también es conocida la alta inversión de parte de las autoridades estatales en Tlajomulco.
“Yo creo que es estrategia del PAN y del gobernador para enfrentar una elección polarizada. Es que una tercera vía competitiva como Alfaro le puede representar al PAN tener el gobierno y aplicar el lema divide y vencerás.
“Ahorita las cosas serían entre PRI y Alfaro; pero si se lo llevan al PAN, en una elección de tercios sería más sencillo para los panistas. De otro modo el voto panista no se iría al PRD, pero los alfaristas sí se sumarían al PAN”, concluye el investigador.
El 22 de noviembre, abordado por la prensa, el presidente de la Cámara de Comercio de Guadalajara, Miguel Alfaro Aranguren, declaró que si bien las encuestas son útiles, los electores deberían “votar por la persona, más que por el partido”. Y sobre las preferencias del electorado y su posición ante el PAN, el empresario dijo que eso se sabrá hasta 2012.