Para incrementar las prestaciones sociales de los burócratas de Guadalajara, el ayuntamiento priista y el sindicato oficial no encontraron otra vía que el clásico descuento por nómina. Lo peor es que lo hicieron sin analizar la medida en las comisiones edilicias ni tomarles parecer a los afectados, por lo que suscitaron una airada oposición. Ahora, con descuentos ya aplicados y el fideicomiso suspendido, los inconformes se preguntan adónde irá su dinero.
Raúl García Lupercio, representante del sindicato Nuevo Jalisco, alerta sobre la posibilidad de que el dinero que se descontará a 6 mil 200 trabajadores de base sea utilizado para la campaña del presidente municipal de Guadalajara y aspirante a la gubernatura, Jorge Aristóteles Sandoval, pese a que ya se congeló el fideicomiso que ampliaría las prestaciones de previsión social.
En su sesión ordinaria del pasado 14 de julio, el pleno del ayuntamiento tapatío aprobó, en forma de dictamen –y sin seguir el procedimiento habitual de discutirla en comisiones– la propuesta del fideicomiso hecha por el regidor priista Gabriel González Delgadillo. Lo hizo a petición expresa de Fernando Jaime Gaytán, secretario general del Sindicato de Servidores Públicos del ayuntamiento.
Al día siguiente el presidente municipal publicó el decreto municipal D54/44BIS/11 para constituir el fideicomiso público denominado “Plan de indemnización, enfermedades y riesgos laborales”, que según el texto ayudaría a “salvaguardar a los trabajadores en lo relativo a riesgos o enfermedades que en su persona, integridad física o moral puedan afectar su desenvolvimiento laboral”.
El regidor González Delgadillo planteó que el fideicomiso funcionara con una aportación inicial del ayuntamiento, cuyo monto no especificó, y que se complementara con cuotas voluntarias de los trabajadores. Sin embargo, a éstos desde la segunda quincena de agosto les apareció en sus recibos de nómina un descuento por los conceptos 5045 ISR y otros.
Cuando los trabajadores se opusieron a esa arbitrariedad, las autoridades se echaron para atrás, pero no fue sino hasta la primera quincena de noviembre cuando desapareció de la nómina el rubro de “otros” descuentos.
El dirigente del sindicato rival, Nuevo Jalisco, Raúl García Lupercio, cuestiona la creación del fideicomiso: “Supuestamente lo crearon para enfermedades y riesgos de trabajo, siendo que nosotros tenemos el Seguro Social para cualquier accidente o enfermedad. El fideicomiso lo solicitó el sindicato que dirige Fernando Jaime Gaytán, sin consultar a la mayoría de los trabajadores”.
Dos propuestas
El tesorero municipal, Hugo Alberto Michel Uribe, dice en entrevista que el mencionado fideicomiso no está muerto y se buscará convencer a las partes: “Se avanzó en una etapa preliminar de evaluación, pero no se contó con las condiciones completas de la conveniencia, particularmente de los sindicatos de Guadalajara, y a la luz de eso se decidió que no habría las condiciones en que se estaba evaluando la utilización de ese mecanismo, al menos por ahora”.
Señala que con este instrumento financiero se pretende “aprovechar las ventajas que ofrece la propia ley del ISR”, como evitar que sean gravadas algunas prestaciones de los trabajadores. “Esto permitiría cumplir con la ley, pero a la vez tener un ingreso nominal mayor”, aclara el tesorero.
Apunta que el descuento para formar el fideicomiso fue “una medida transitoria que no se aplicó; por lo tanto volvimos al esquema que estaba vigente y por supuesto que se va a pagar el ISR en los términos de antes”.
–Pero en los recibos de nómina ya se aplicó el descuento –se le plantea.
–Sí, en algunos meses se realizó, pero no en los asientos contables.
En ese momento lo estábamos explorando, pero no se reflejó en la contabilidad. El pago de las contribuciones del ISR se realizó con los conceptos gravados. La fuerza legal de esto no está en los recibos de nómina, sino en el ajuste anual, ya ves que se realiza una declaración anual en función de todo lo que se retuvo y se pagó en el año. No hay una afectación.
–¿Por qué no se consultó a los trabajadores?
–Tan se consultó que fue una propuesta del sindicato. La representación sindical y nosotros llegamos a un punto en el que la medida más conveniente fue no implementarlo.
–¿El sindicato debió avisar?
–Entiendo que sí, pero no opino sobre el sindicato. Ratifico: lo que se hizo no correspondió a un asiento contable, los impuestos se rebajaron en el mismo modo. Se enteró a la Secretaría de Hacienda. Tengan la certeza de que las contribuciones del trabajador se enteraron del mismo modo y así aparecerán en los informes fiscales.
–Los trabajadores pensaron que todo el dinero se iba a ir a la campaña de Aristóteles…
–Siempre va a haber esa consideración de la gente, creo que es válido, y por eso la necesidad de precisar.
Por su parte, García Lupercio duda que el dinero no se haya utilizado para otros fines: “Lo que se estaba descontando era 20% del ISR. Hay a quienes les descuentan hasta 2 mil pesos, sobre todo a los de confianza; de base, al que menos le quitan son 300 pesos. La millonada que juntaron esos dos meses imagínate a dónde se fue”.
–Según el tesorero municipal se puede tener la seguridad de que el ISR se fue a Hacienda –se le comenta al líder.
–A mí me informaron que el gobierno federal autorizó 20% para que lo quitaran, y me parece incongruente que apliquen ese incremento en un seguro que solamente muriendo te lo pueden pagar. Yo creo que te lo pueden regresar en otras prestaciones, como vales de despensa o un fondo de ahorro, cuando tú lo requieras. Ellos pusieron unas cláusulas en las cuales te van a dar el coaseguro que te corresponde, siempre y cuando estés trabajando.
–¿Es decir que el único perdedor era el trabajador?
–Efectivamente, ellos pusieron el candado y no dieron la información a la base.
–El fideicomiso sigue vivo. ¿Qué medidas tomará su sindicato?
–Estamos viendo la forma de presentar un amparo o demandas por que no nos informan aunque somos parte del ayuntamiento.
Pese a que el líder del sindicato oficial, Fernando Jaime Gaytán, fue el impulsor del fideicomiso, el entrevistado indica que tiene serias desventajas. Además, enfatiza, “no nos dieron la información necesaria y hasta ahorita no la tenemos, por eso se le pidió al presidente que lo echara para atrás”.
García Lupercio precisa que su propuesta de fideicomiso difiere mucho de la que se presentó ante el pleno del ayuntamiento, principalmente porque pretendía que una parte del dinero se regresara al trabajador a modo de prestación sindical.
–¿Sería un fideicomiso diferente?
–En el fideicomiso que buscamos aprobar se les estaría descontando a los compañeros 20% del ISR y no se mandaría a Hacienda, sino que ese sería el ahorro que tendría el ayuntamiento para que al final de las jubilaciones se nos diera una cantidad extra.
–¿Qué otros inconvenientes detectaron?
–Lo que nos ofrecieron era un seguro de vida, que sería pagado sólo en caso de fallecimiento. Mi asamblea y los 75 delegados que tenemos no lo aprobaron y por eso se fue para atrás.
–El ayuntamiento insistirá para que se apruebe el fideicomiso…
–Nosotros les hicimos dos propuestas a la autoridad. Si nos aprueban cualquiera de las dos, yo creo que sí le damos para adelante. Una de ellas es que se nos dé el seguro en vida. Si el compañero se jubila y le dan un seguro extra, lo aprobaríamos.
–¿A cuánto equivaldría la cantidad adicional?
–Dependiendo del salario.
–¿Cuánto es en promedio?
–Mínimo sería de 40 mil pesos en adelante.
–¿Por qué no se informó a los trabajadores del descuento?
–Ni siquiera nos informaron cuándo iban a aparecer los descuentos, por lo cual solicitamos al presidente que los retirara y a partir de la quincena pasada quitaron el rubro “otros”.
–Algunos trabajadores temen que el dinero se use para otros fines…
–Pedimos la transparencia de ese fideicomiso, y como no hubo la información necesaria de parte de la Dirección de Recursos Humanos hacia nosotros, decidimos no aprobarlo.
Actualmente el ayuntamiento paga un seguro de vida privado para sus trabajadores, que va de 80 mil pesos por muerte natural a 160 mil por riesgo de trabajo.
A su vez Fernando Jaime Gaytán, quien representa a 4 mil 800 empleados municipales, explica que su sindicato pugna por el incremento del seguro de vida.








