Burocracia y ninguneo

A un cuando durante 12 años consecutivos Jalisco ha sido campeón en las olimpiadas nacionales juveniles, estos resultados no se reflejaron en los XVI Juegos Panamericanos.
En la justa continental recién concluida los superaron los atletas del Estado de México, mientras que los de Nuevo León y San Luis Potosí los igualaron, lo que confirma que el Code y las autoridades estatales han descuidado la preparación de sus jóvenes promesas.
Así lo demuestra el medallero. Mientras los deportistas mexiquenses se adjudicaron 16 medallas de oro, cinco de plata y 15 de bronce, los jaliscienses sólo alcanzaron ocho de oro, 10 de plata y ocho de bronce.
Por lo que respecta a San Luis Potosí, sus atletas obtuvieron 18, de las cuales ocho fueron áureas, mientras que los de Nuevo León sumaron 21, cinco de las cuales fueron doradas. De 638 competidores que participaron en los panamericanos, 79 eran de Jalisco.
Y aun cuando en otras entidades los galardonados recibieron un premio económico adicional por su alto rendimiento, en Jalisco aún no les dan ningún estímulo. En el Estado de México, por ejemplo, el lunes 7 los que obtuvieron oro recibieron 200 mil pesos; los que conquistaron la de plata, se embolsaron 100 mil, y los de bronce otros 75 mil.
Días después, el viernes 11, el secretario de Educación del Distrito Federal, Mario Delgado, encabezó los reconocimientos a los deportistas ganadores en el Teatro de la Ciudad. Los tres medallistas de oro recibieron 75 mil pesos cada uno, los dos de plata, 50 mil por cabeza, y a los cinco de bronce, 25 mil. Incluso a los que participaron sin ganar medalla se les obsequió una lap top.
En Sonora se repartieron automóviles, mientras en Nuevo León los atletas ganadores recibieron de las autoridades estatales 50 mil, 30 mil y 15 mil, según el tipo de medalla obtenida, y en San Luis Potosí el monto fue de 30 mil, 20 mil y 15 mil y a los participantes se les recompensó con 10 mil.
José Guadalupe Ledesma, exdirector de Fomento Deportivo en Guadalajara lamenta que aun cuando los funcionarios deportivos presumen las medallas, terminan por abandonar a los atletas. Esa falta de apoyo hace que los atletas se vayan. Y cita el caso de Jashia Luna, que se enfundó los colores del Estado de México porque allá la becaron.
Agrega: “Las olimpiadas infantiles son plataforma y los deportistas son admirables, sobre todo la familia. De ellos son esos maravillosos esfuerzos. Lo malo que vienen los del Code y se ameritan triunfos que no les corresponden”.
Gustavo Nuño Miramontes, académico del Departamento Ciencias del Movimiento Humano de la Universidad de Guadalajara, sostiene que si bien los resultados de Jalisco son buenos a secas, dejan mucho que desear, aunque aclara que quienes se van “sólo por los datos duros y los números”, dan por verdad ciertas mentiras.
Detalla: “De 133 medallas obtenidas por México, hay 32 en deportes no olímpicos. Si bien son importantes, no forman parte del ciclo olímpico. De las 43 preseas de oro, 15 son de esos no olímpicos, entonces quedan 27, más cercano al pronóstico de 24. De ese análisis macro, debemos irnos en cascada a Jalisco y es ahí donde no hay datos para saber cuáles fueron o no de deportes olímpicos. No se dan esos datos porque a algunos no les conviene”.
Prosigue: “Y luego de esos medallistas de Jalisco hay que ver cuáles vienen del sector público, es decir, del Code, y cuántos del privado. El futbol es privado, los de nado sincronizado vienen de clubes como el Atlas Chapalita; también los de karate, que sí es deporte olímpico, vienen de privados; los de frontenis practican en unidades pero no dependen del Code; el esquí acuático es privado. Cynthia Valdez, que se llevó tres medallas, si viene del Code, hay que admitirlo”.
–¿Cómo ve que Jalisco ni siquiera ha premiado a sus atletas?
–Es que los dirigentes del Code se abocan a una tarea. Con más de dos, se les colapsa el cerebro; si atienden otra, se vuelven loquitos. Por eso hasta cerraron los portales de transparencia. No se nos vayan a infartar.
Fue hasta que empezaron las premiaciones en todos los estados cuando Jalisco se apresuró a anunciar, apenas el lunes 14, que premiará con 150 mil pesos a los medallistas de oro, 100 mil a los que se adjudicaron las de plata y 75 mil a los que ganaron las de bronce. Además, los 79 atletas panamericanos y los 62 parapanamericanos jaliscienses recibirán cada uno 30 mil pesos por su participación.
Abandono y celos

“Jalisco es primer lugar en campeonatos, pero también lo es en obesidad infantil. Eso refleja que no se cumplen ni siquiera las cinco horas de educación física de las escuelas; las autoridades tampoco promueven la cultura del deporte entre la población, como marca la ley. En contraste, los presupuestos se están absorbiendo en nómina y durante años sólo se concentraron en los Panamericanos”, asegura Guadalupe Ledesma.
El experto comenta que poco a poco se fue desmoronando un programa estatal de deporte hasta olvidarse de las regiones. “Antes, Lagos era sinónimo de ciclismo, volibol y basquetbol; Jalostotilán era potencia en beisbol; Ciudad Guzmán era semillero de campeones. Hoy no hay nada de eso.
Y pinta el panorama actual del deporte: “En ciclismo hay crisis; en boxeo, un boom por la aparición del Canelo; el basquetbol, donde éramos potencia, está abandonado. Gente como El Diablo Castellanos tuvo que irse a Veracruz a formar jóvenes; no lo aprovecharon aquí, en su tierra. El volibol está agónico porque se acabó todo el movimiento de colegios y la liga interbancaria. Ojalá el nuevo complejo que construyeron revitalice este bonito deporte”.
Añade que, por celos y envidias, han sido marginadas figuras del deporte y maestros con mucha experiencia. En ciclismo, por ejemplo, José Mercado, Chava Esquivel y La Pulga Díaz, quien participó en Panamericanos y promueve por puro amor el ciclismo sin apoyo institucional, están relegados.
Ledesma da más nombres de glorias deportivas olvidadas: Laura La Guayaba Amaral, en volibol; Beto Sánchez Mejía y Eugenio Vázquez, en basquetbol. “Los encuentros entre generaciones, cuando los jóvenes aprenden de sus ídolos, marcan mucho a los deportistas. Ojalá los rescaten”, dice.
Y agrega: “Qué podemos esperar, si ni en el periodismo atienden el deporte amateur. Hoy, nomás Ramón García da comentarios de ciclismo. Los suyos parecen gritos en el desierto”.
El entrevistado aclara que los logros deportivos en Jalisco no son fruto del panismo. En el caso de Cynthia Valdez, quien obtuvo tres de oro, los logros se deben a su entrenadora Mónica Guzmán. Ella la formó desde antes de que llegara Andrade Garín al Code, aunque hoy esté marginada.
Por lo que respecta al tirador Juan René Serrano, es hijo de arqueros, y diferentes bolichistas. Sus familiares practican este deporte. E insiste: “Los triunfos se deben a sus historias familiares, no son producto de una política pública del estado”.
Nuño Miramontes, entrevistado por separado, coincide con él: “El Code de Andrade Garín simplemente cosechó lo que ya estaba construido y estructurado de otros gobiernos. Andrade Garín no hizo nada, sólo llegó a pintar la casa, con los mismos vicios de antes”.
–¿El Code no le da el seguimiento adecuado a los atletas?
–No hay ni siquiera datos de lo que sucede con todos los que ganan en olimpiada nacional. El deporte es reflejo fiel de la política económica y de la rendición de cuentas. Y para saber si de veras hay un proyecto integral en materia deportiva, habría que ver de qué municipios vienen. Eso no lo sabemos, pero casi puedo adivinar que la mayoría son de la ZMG.
Señala que aun en el ámbito nacional hay problemas porque la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade), creada en 1996, se “prostituyó” al grado de que ahora ni siquiera promueve el deporte.
Nuño finaliza: “El modelo de deporte no da para más, ya caducó; es obsoleto. Hay que replantearlo y eso debe ser una apuesta fuerte en el próximo sexenio. Sólo así habría resultados a 10 o 15 años”.