En la entidad el grito es unánime: “No a la concesión de las instalaciones panamericanas”. La propia comunidad deportiva, los directivos y aun especialistas en diseño urbano y arquitectura consultados por Proceso Jalisco sostienen que el gobierno debe renunciar a la salida fácil de concesionar las instalaciones a la iniciativa privada; incluso esbozan proyectos para hacerlas sustentables y evitar que se conviertan en elefantes blancos. La respuesta, insisten, la tiene el gobierno.
Aun cuando las instalaciones Panamericanas –en las que se invirtieron por lo menos 3 mil millones de pesos del erario– corren el riesgo de convertirse en elefantes blancos por el alto costo que implicará su mantenimiento, académicos y deportistas locales exigen a las autoridades no entregar esta infraestructura a particulares.
Ramón Reyes Rodríguez, doctor en diseño urbano por la Universidad Laval de Québec, Canadá, comenta que “sabiendo que todo se hizo con prisas”, es posible que el gobierno del estado no cuente con un programa de mantenimiento.
“El mantenimiento de un edificio oscila entre 2% y 5% del valor total. Pero si hay vicios ocultos es peor aún. Ya estamos viendo, por ejemplo, lo que sucede en la Villa Panamericana o en otras (instalaciones deportivas), como el complejo de gimnasia y el velódromo, donde hubo goteras”, dice.
“Por lo que podemos sospechar –añade–, el costo será aún mayor”. De acuerdo con esos cálculos, el mantenimiento anual del complejo de tenis sería de 6.9 millones de pesos; el del centro acuático, de 10.6 millones; el del velódromo, de 2.4 millones; el complejo de gimnasia, de 2.1 millones; el de volibol, de 2.7 millones, y el de balonmano, 2.5 millones.
Reyes, experto en conservación de patrimonio histórico por la Universidad Católica de Lovaina, en Bélgica, recuerda que estas son tan sólo unas cuantas instalaciones, pues para los Juegos Panamericanos los organizadores construyeron 21 sedes nuevas, y en el presupuesto de egresos de 2012 que se discute en el Congreso local sólo se prevén 20 millones de pesos para mantenimiento de las instalaciones panamericanas (Proceso Jalisco 366).
Por separado, José Guadalupe Ledesma Ramírez, exdirector de Fomento Deportivo de Guadalajara y Tonalá, señala que con propuestas creativas de escuelas para formar nuevos atletas, así como una buena administración se puede garantizar el mantenimiento de las instalaciones sin necesidad de concesionarlas a particulares.
Con amplia experiencia en la administración y manejo de programas y espacios deportivos, Ledesma pone como ejemplo el centro acuático: “Si por las mañanas, de 9 a 12, se organizan clases para señoras con pagos simbólicos de 200 a 250 pesos, el éxito es garantizado, más aún porque la instalación es moderna, elegante y por la zona de la ciudad en la que se ubica
“Por la tarde, podrían impartirse cursos de iniciación con nivel competitivo, lo mismo por la noche, para quienes trabajan. A ello deberán añadirse los programas sin costo para gente de bajos recursos. Este programa de formación se traduciría en un flujo de 5 mil personas. Así, claro que recuperas gastos de enseñanza y mantenimiento.”
Y critica a las actuales autoridades deportivas: “Piensan que con la vía recreativa ya cumplen; pero se olvidan de los barrios, del deporte amateur. Con estos espacios hay oportunidad de recomponer ese camino, pero se requiere lo que no han hecho: fortalecer estructuras deportivas, actualizar el padrón de deportistas y así conocer cuáles serán las expectativas de ocupación. Si no cumplen ese reto, las instalaciones estarán infrautilizadas”.
Ledesma apunta que varios escenarios deportivos tienen nombres de empresas y corporativos, y los convenios no están transparentados. Además, se desconoce por cuánto tiempo tendrán estas marcas y bajo qué términos. “No se sabe si ellos los operarán”.
Por lo pronto, en las canchas del centro de tenis ya cobran a la gente 150 pesos por hora, lo que resulta excesivo para algunos usuarios; aunque desde hace mes y medio el público no ha podido usar las canchas a causa de los Juegos Panamericanos y ahora por los Parapanamericanos.
La diputada Mariana Fernández Ramírez, presidenta de la Comisión de Juventud y Deporte en el Congreso local, también tiene dudas sobre el mantenimiento de las instalaciones: “Si bien tenemos los mejores estadios de Latinoamérica, ¿qué va a pasar con ellos? Hemos escuchado que para el Mundial de Natación de 2017 –que será en Guadalajara– quieren derribar las canchas de tenis anexas al centro acuático, porque no alcanzaron a tener todas las albercas que se necesitaban. ¡Sería el colmo que lo hicieran!”.
Explica que durante su comparecencia –cuya fecha aún no se define– Carlos Andrade Garín, director del Consejo Estatal para el Fomento Deportivo y el Apoyo a la Juventud (Code), tendrá que responder de dónde saldrá el dinero para mantener los estadios. “Se ha hablado que quieren concesionarlos. Eso no vamos a permitirlo. Queremos que se quede para los jaliscienses y promover el deporte de la entidad”, añade.
Contra las concesiones
Por su parte, los presidentes de las asociaciones deportivas de Jalisco descartan que sus disciplinas tengan pocos agremiados, incluso exigen que los escenarios se usen para los deportes que fueron creados y piden que no sean concesionados a empresarios.
Virginia Esquivel Garduño, vicepresidenta de la Unión de Handbolistas del Estado de Jalisco, explica que en la entidad hay 30 equipos en ligas libres e infantiles afiliadas a su asociación. Son alrededor de 300 jugadores, comenta; de aquí salió el seleccionado nacional Emiliano Contreras. Para este deporte el gobierno estatal edificó un gimnasio de 50 millones en el parque San Rafael.
“Hemos oído los rumores de que quieren concesionar las instalaciones y no estamos de acuerdo; queremos que se quede. No es cierto que somos poquitos; y aun cuando el handball (balonmano) está incluido ya en la currícula de educación primaria y hay mucho talento. Pueden salir de los niños y jóvenes prospectos para jugar en las mejores ligas del mundo, en España y Alemania sobre todo.”
El presidente de la Asociación de Rugby de Jalisco, Édgar Ruvalcaba Muñoz, explica que hay dos equipos de Guadalajara que participan en la Liga Mayor Mexicana de este deporte: el Club Rhinos y Lobos. El primero, fundado en 2002, fue cuna del equipo que obtuvo el campeonato nacional de la Olimpiada 2011; el segundo se fundó apenas este año con exintegrantes de Rhinos y muchachos del Instituto de Ciencias.
“El estadio de rugby que se construyó para los Panamericanos es el único de su tipo en el país. El resto son de futbol adaptados. Por eso nosotros queremos que se quede para los jugadores de rugby; es un sueño anhelado”, señala Ruvalcaba.
Dice que incluso ya hay un convenio formal con el ayuntamiento de Tlaquepaque, que se quedará con el inmueble. Así, los equipos de Jalisco serán locales en este estadio y sus jugadores también podrán entrenar en él.
“No estamos en desacuerdo en que se utilice para otros deportes –acota–, siempre y cuando respeten los entrenamientos y partidos de rugby. La espectacularidad de este deporte, los Panamericanos y las recientes trasmisiones del Mundial en televisión por cable ayudan a popularizarlo. Son señales de lo mucho que esta disciplina puede crecer en México.”
María Yucela Cibrián Rojo, presidenta de la Asociación de Softbol de Jalisco, también es enfática: “Ni en mi deporte ni en ningún otro estoy de acuerdo en que se concesionen las instalaciones. Las instalaciones deben utilizarse para el deporte que fueron creadas. Ya tuve algún agarrón porque querían meter una escuela de beisbol ahí. Y es falta de respeto a nuestro deporte”.
Como en el caso del balonmano, ya tienen la promesa de que el estadio de softbol se va a quedar para el softbol. “Queremos ahí hacer una Copa Guadalajara y también escuela de softbol”. Además, para este deporte se construyó un estadio de 31 millones de pesos en la Unidad López Mateos.
Contrariamente a lo que se cree, en Jalisco existe amplia práctica del softbol. En Puerto Vallarta hay 160 equipos de softbol lento en diversas ligas; en Ocotlán hay otra liga con 10 cuadros; en Guadalajara hay otra con una decena de conjuntos; al igual que en Tlaquepaque. Hay otras dos ligas no inscritas en la asociación y que se juegan en la Universidad Autónoma de Guadalajara y en el gremio ferrocarrilero.
Jalisco aportó dos atletas para la selección nacional: la tapatía Gabriela Álvarez García y la laguense María Luisa Hernández Gallegos. “Pero no es sólo para mujeres. Por eso nos molestamos porque la Conade borró de un plumazo la categoría varonil para 2012, a pesar de que los papás de los muchachos ya habían comprado el equipamiento y zapatos, que no son baratos”.
Y añade: “A mí me exigen resultados, pero resulta que no teníamos instalaciones adecuadas para entrenar y ahora que las tenemos, no queremos que se las lleven. Esto desmotiva a algunas de nuestras muchachas, quienes prefieren buscar una beca en otro estado”.
Por separado, el presidente de la Asociación de Frontón de Jalisco, Roberto Polit Calderón, señala que de 60 de los mil pelotaris afiliados a la federación mexicana son jaliscienses. Y aun cuando este deporte está arraigado aquí, la mayoría de los jugadores opta por no pagar los 250 pesos por el trámite oficial para ser reconocidos.
Esta ciudad alberga tres torneos abiertos nacionales en los clubes Los Pinos, Providencia y Atlas Colomos, y dos más de Paleta Goma y trinquete. Además de que se organizan competencias estatales en distintas categorías y modalidades, y en 2012 habrá “eventos de bolsa” en Lagos de Moreno, Ciudad Guzmán. Puerto Vallarta invertirá incluso 2 millones de pesos para renovar sus instalaciones en el próximo año.
–¿Y estaría de acuerdo en que las flamantes instalaciones de este deporte (con costo de 6 millones de pesos) se concesionen a organizaciones privadas?
–De eso no estaba enterado, pero definitivamente habría que conocer en manos de quién estaría este complejo y de los proyectos que se tendrían planeados, para emitir una opinión.
Urge un estudio serio
El arquitecto Reyes Rodríguez insiste: las autoridades no deben actuar a la ligera y optar por una concesión. “Eso sería el camino más fácil y menos comprometido con la sociedad”
Y detalla: “Quizá de esos estudios se desprenda que haya instalaciones que no serán tan utilizadas, por lo que algunas podrían ser transformadas: un foro de halterofilia, por ejemplo, puede transformarse en teatro; otras pueden ser habilitadas como centros culturales.
Para el especialista, los elefantes blancos “son edificios bulímicos. No sólo consumen dinero del presupuesto y energía. También son problemáticos, pues demandan atención constante. Se debe tener mucho cuidado con su administración y utilidad. De ninguna manera deben ser una carga para el erario”.
Según Reyes, lo que urge es un estudio serio y que todos los sectores de la sociedad se involucren para tomar una decisión conjunta, pero sobre todo los deportistas: “Todo debe ser resultado de un análisis serio y científico. No porque haya quien quiera pagar mucho dinero van a soltárselo. El objetivo del gobierno no es hacer dinero, sino velar primero por la ciudadanía. La prioridad en un espacio hecho con dinero público debe ser la población antes que la iniciativa privada”.
Y aun cuando las instalaciones se concesionen, el gobierno debe poner las condiciones, no la iniciativa privada. Los empresarios no tienen por qué decidir quién entra y quién no, porque las instalaciones están hechas con dinero público.
–¿Cree que las instalaciones no tengan la calidad necesaria y, como sucedió con las medallas, vayan mostrando el cobre? –se le pregunta a Reyes.
–Temo que no la tengan. Además de que el mantenimiento se calcula entre 2% y 5% del costo total, hay otros factores que definen la vida útil del edificio y deben tomarse en cuenta, como las condiciones del lugar. Y en algunos casos, como el de la Villa Panamericana, ya vimos que no es el adecuado.
“Otros factores son la calidad de la estructura, de construcción, de materiales. Y con el antecedente del gobierno de Jalisco, las prisas de los proyectos, no creo que sean materiales de calidad, ya lo dijo Bosco Gutiérrez Cortina cuando pretendía construir la villa en el parque Morelos: que se iba a recurrir a una ‘arquitectura para pobres con el ingenio mexicano’.”
El entrevistado también alude al factor sísmico. Y pone la villa como ejemplo. Está sobre una zona sísmica, de absorción y frágil, dice, lo que implica más gastos. “Y con el antecedente de cómo se conducen estas autoridades, no descartemos que salgan más y más vicios ocultos. Aún así, la concesión sería la salida fácil y menos creativa” concluye.
Su colega, el arquitecto Alfredo Hidalgo, director del Centro de Infotectura y Tecnología Aplicada, sostiene que la posibilidad de que algunos de los escenarios panamericanos se conviertan en elefantes blancos es alto, en virtud de que no fueron planeados para la etapa posterior, pues trataron apresuradamente de resolver el problema del evento y no lo vieron como una posibilidad a futuro para la ciudad.
Concluye: “Además de hacer a un lado las instalaciones que ya existían, negaron a otras instituciones la posibilidad de participar”.
Hoy, insiste, las autoridades no saben cómo dar mantenimiento a las instalaciones deportivas. Y advierte que el peor escenario sería que optaran por concesionarlas.








