Se va de México

La halterista Carolina Valencia señala que debido al hostigamiento que ha sufrido del presidente de la Federación Mexicana de Levantamiento de Pesas (FMLP), Rosalío Alvarado, dejará de representar a México y competirá por otro país que le dé oportunidad de llegar a los Juegos Olímpicos de Londres 2012.

La atleta acusa al federativo de haberla marginado de los Juegos Panamericanos de Guadalajara 2011, con el argumento de que es indisciplinada y que fingió una lesión en la pierna para no participar en un control interno.

Con su actitud, afirma la competidora, Alvarado la orilla al retiro, pues la deja fuera de competencias internacionales y no podrá mantener la beca que le otorga el fideicomiso CIMA (Compromiso Integral de México con sus Atletas).

“Competir por otro país es ya una posibilidad muy cercana. En el área centro y panamericana sí me reconocen y a muchos competidores les sorprendió no verme en Guadalajara. Se me están abriendo otras puertas y esa es mi opción más segura para seguir siendo atleta y no tener que retirarme. Siempre han querido acusarme de algo, pero siempre me paro en el podio con una medalla y doy buenos resultados”, comenta Valencia en entrevista con Proceso.

La deportista quintanarroense explica que para competir en otro lugar pedirá su baja en la FMLP y se inscribirá en la del país que la quiera arropar. Dice que como nunca ha representado a México en Juegos Olímpicos el trámite es relativamente sencillo. Plantea que si la acoge un país que carece de equipo para Londres 2012, podría recibir una invitación (wild card) ya que está ubicada en el lugar 10 del ranking mundial.

“Me iré a competir por un país donde me reconozcan un poco más que en México. Si aquí no me necesitan y no me dan la oportunidad, entonces tengo que buscar alternativas. La desesperación me orilla a hacer esto. Como no participé en Panamericanos y tampoco me quieren llevar al Mundial, este año ya me quedé sin competir.

“En 2012 sólo hay Juegos Olímpicos y no me van a dar la oportunidad de estar en el selectivo. Ya llevo dos años en el aire. Estoy en la edad precisa para dar mis mejores resultados y no quiero desperdiciar el tiempo. No es justo que por caprichos del presidente de la federación pierda todo lo que he hecho en 10 años.”

En julio pasado, refiere Carolina, la FMLP realizó un control interno en Guadalajara para evaluar a las atletas que se preparaban para los Juegos Panamericanos. Dice que cuando se presentó a la prueba tenía una contractura en la pantorrilla derecha y los médicos de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade) le aconsejaron que no se arriesgara a sufrir una lesión mayor, sobre todo cuando ya sólo faltaban tres meses para la justa continental.

Aunque ella insistía en participar, los doctores y su entrenador Mario Ricardo Villalobos la persuadieron de no hacerlo. A los pocos días cesaron las molestias musculares y se dedicó a entrenar en espera de que la federación le avisara cuándo podría hacerle una evaluación. Sin embargo, asegura que Alvarado nunca la citó ni le informó que estaba fuera de los Panamericanos.

“Nunca pensé que eso me pudiera dejar fuera del proceso. Por no haber participado, el presidente dijo que no estaba en forma, que no me había cuidado y que fingí mi lesión. Todo eso es mentira. Yo podía competir con la contractura y dar la marca, pero con el riesgo de desgarrarme y no estar en condiciones para los Panamericanos.

“Tengo los reportes médicos de los doctores de la Conade. Es ilógico que invente una lesión cuando mi plan de trabajo está hecho para los Panamericanos y el Mundial. Se supone que me estaban cuidando porque yo iba a dar un buen resultado, pero me dejaron fuera y ahora dicen que es mi culpa”, explica.

 

Bloqueos

 

Multimedallista en juegos Centroamericanos y Panamericanos, Carolina asegura que nunca dejó de entrenar. Dice que le pidió permiso a Rosalío Alvarado para concentrarse en San Luis Potosí con el resto de la Selección Nacional, pero éste se negó con el argumento de que los entrenadores se rehusaban a trabajar con ella “por indisciplinada”.

Entonces la deportista decidió viajar a Cuba para entrenar ahí. Siguió esperando a que el presidente de la federación aceptara hacerle un control, que la viera entrenar o que al menos revisara las marcas que daba en los entrenamientos.

“En lugar de eso mandó un oficio para comunicarme que la federación realizará una junta en noviembre a fin de evaluar una posible sanción en mi contra por haberme ido a entrenar a Cuba. Dice que aquí nadie me quiere entrenar, entonces me voy allá donde entreno gratis y tengo servicios médicos. ¿Quiere castigarme por eso? Mi obligación es entrenar y estar en forma, no importa cómo ni dónde. Si lo que quiere es sacarme que me lo diga, pero que no me difame, que no manche mi carrera ni mi imagen.

“Le he pedido muchas veces que me diga cuál es mi indisciplina, al menos para enterarme. No me dice nada. Me la paso esperando que me avise cuándo quiere que compita, que decida cuándo puedo representar a México. Llevo dos ciclos olímpicos consecutivos ganando oros en Centroamericanos y Panamericanos, imponiendo récords. En el Panamericano de mayores soy la número uno del ranking (en la categoría de 48 kilos). El récord panamericano es mío (78 kilos en arranque en Río 2007).”

–¿Cuando Alvarado te cerró las puertas pediste ayuda a la Conade?

–Hablé con Alejandro Cárdenas (subdirector de Calidad para el Deporte) y le mandé mensajes a Bernardo de la Garza (director general). Les pedí que me hicieran un control, que fueran a verme entrenar, que me dejaran estar en la concentración del equipo. La respuesta fue: “Sí, vamos a ver; el presidente (Rosalío) no quiere, pero lo vamos a convencer”.

“Me dieron esperanzas. No pensé que quisieran arriesgarse a perder una medalla de oro porque por las marcas yo era la que más se acercaba al oro en los Panamericanos. Después ya no me contestaron y todo se quedó en el aire. Luego me enteré de que a otras compañeras les hicieron controles y no habían participado en el selectivo. No me gusta acusar a nadie, pero aplicaron más controles y todo lo manejaron en secreto. Nunca me dijeron nada.

“Después volví a hablar con Cárdenas. Le pregunté si ya estaba fuera de los Panamericanos y si me iban a quitar la beca. Necesito saber qué va a pasar conmigo para tomar mis decisiones. Si México me está botando del deporte y no tengo apoyos porque no he competido, pues me quedo en la calle.”

–¿Consideras que Alvarado tiene un problema personal contigo?

–Sí. La última vez que hablé con él le dije que yo había hecho todo lo que estaba de mi parte. Me pidió que no diera entrevistas. Todo el año permanecí callada. Me dediqué a entrenar. Luego me dijo que a él ya no le asustaban los periodicazos, como dándome a entender que seguía molesto por una entrevista que le di a Proceso (edición 1767) en septiembre de 2010.

“Eso me hace creer que es una guerra personal para dejarme fuera de las competencias. No entiendo cómo es que dejaron ir mi medalla que era la más segura. Respeto a mis compañeras, porque entre atletas no hay problemas, es la federación la que inscribe; pero pesas es un deporte de marcas y ésas todos las conocemos. Puedes ver el ranking panamericano con quiénes van a competir y sólo están pronosticadas quizás dos platas. Yo estaba espantada, no quería hablar con nadie sobre lo que pasaba porque temía que me dejaran fuera. Y también me sacó del Mundial que se realiza en Francia del sábado 5 al domingo 13 y que es clasificatorio olímpico.

En Guadalajara 2011, en la categoría de 48 kilos, la boricua Lely Berlitt Burgos se colgó la presea dorada con un total de 170 kilos. Actualmente, Valencia ocupa el lugar uno del ranking panamericano con marca de 176 kilos.