El abuelo Rossell, hace 22 años, el escándalo de “Town &Country”

Pascal Beltrán del Río

No es la primera vez que un miembro de la familia Rossel origina un escándalo con fotografías de la opulencia.

Hace casi 22 años, la revista estadunidense Town & Country publicó una edición que desató en México una polémica similar a la que ahora rodea al libro Ricas y famosas.

Dedicada a los mighty Mexicans, los mexicanos poderosos, la revista intercaló imágenes de las familias más pudientes del país, así como de sus lujosas propiedades en México y el extranjero, con fotos de indígenas, retratados en su ambiente al lado de esbeltas modelos (Proceso 215).

Uno de los principales encargados de orientar a los editores  de la revista, de recomendar como personajes de la edición a “las mujeres vibrantes y los hombres dinámicos” del país, fue el entonces secretario de Turismo, Guillermo Rossell de la Lama, abuelo de la fotógrafa Daniela Rossell.

Ilustrada con una fotografía de portada de Mónica Alemán, nieta del expresidente de la República, la edición de Town & Contry de diciembre de 1980 presentó una lista de quienes consideró un nuevo tipo de mexicano: Alberto Bailleres, Agustín Legorreta, Rómulo O’Farril Jr., Manuel Espinosa Yglesias, Crescencia Ballesteros, Jorge Díaz Serrano y las familias Redo, Sánchez Navarro, Garza Lagüera, Conde y Corcuera, entre otros.

Para los estadounidenses y los ricos, México era un país excelente para vivir, definía la revista.

“Una exhibición de riqueza insultante”, la consideró el presidente José López Portillo cuando se le preguntó sobre la publicación. Lo “dramático” de ella, afirmó, “es que se subraya, con caras y nombres, el proceso de inequitativo reparto de la riqueza y del ingreso”.

Ofendido, López Portillo dijo que usaría a Town & Country como “un espejo para enseñarnos nuestros vicios y nuestras limitaciones” y que el escándalo suscitado serviría para “avanzar en el proceso revolucionario”.

Sin embargo, fue un miembro del gabinete de López Portillo, Guillermo Rossell, quien sugirió a Town & Country los nombres de “gente importante en México” para incluirlos en el número, según relató Kathryn Livingston, editora ejecutiva de la revista. Lo mismo hizo el expresidentes Miguel Alemán.

Rossell dejó la Secretaría de Turismo –lo sustituyó Rosa Luz Alegría- antes de que comenzara a circular la edición de Town & Country. Cuando lo alcanzó el escándalo, hacía campaña para la gubernatura de Hidalgo.

Entrevistada por Proceso, quiso aclarar su papel: “A mí no me pidieron  nada directamente. Sé que fueron a la Secretaría de Turismo a pedir fotografías sobre México y a pedir orientación para viajar a diferentes lugares, con el fin de hacer reportajes turísticos. Y como simples turistas, en el banco de información que hay ahí, en la Secretaría, se les atendió, porque siempre atendíamos a toda la gente que nos preguntaba algo. Pero niego categóricamente que yo les haya dado alguna información especia, en función de algún interés mío”.

-¿Cuál es su opinión de todas esas personas de linaje y gran poder económico que menciona Town & Countri? –se le preguntó a Rossell.

-La única riqueza respetable es la de la inteligencia que se desarrolla a través del trabajo. La única riqueza es el esfuerzo y la capacidad que tengamos por ser, todos los días, mejor de lo que fuimos ayer. La única riqueza es la de poder servir a los demás. Cuando uno sirve, es cuando se tienen la más grande satisfacción. Una satisfacción erótica, así de crápula, que no le da ningún millón, ni ningún viaje ni ningún lujo ni ninguna fanfarria. Esa es la riqueza.