Tolerancia y enajenación

Aun cuando ninguna ley autoriza la instalación de máquinas tragamonedas en estanquillos, loncherías y fondas, en el municipio de El Salto hay alrededor de 40 aparatos de este tipo, sin que nadie impida su funcionamiento o sancione a los propietarios de los negocios, comenta a Proceso Jalisco Alberto Casas Reynoso, presidente de Contacto Verde, una asociación civil local.
Molesto por lo que considera negligencia de las autoridades, Casas Reynoso, antiguo regidor por el Partido Verde en el municipio, presentó el 6 de septiembre una denuncia ante la Procuraduría General de la República contra quien o quienes resulten responsables.
“Soy habitante del Salto, consciente de mis derechos y obligaciones. Cansado de ver cómo violan la ley los propietarios de los comercios, hicimos un recorrido y encontramos maquinitas tragamonedas en las que juegan niños y adolescentes”, relata Casas Reynoso en su querella, ratificada el 20 de septiembre en la agencia número 3 del Ministerio Público, mesa 5, donde se le asignó el número de averiguación previa 4474/2011.
Dice que esos artefactos, en los que hasta las amas de casa y los señores prueban su suerte, aparecieron hace seis meses en el municipio, curiosamente en los barrios más desfavorecidos:
“Varias señoras nos comentan que se han quejado al ayuntamiento. Pero no ha pasado nada. Confío en que esta denuncia prospere, pues estamos señalando los domicilios y cuántas máquinas hay en cada lugar. Los padres de familia estamos muy preocupados.”
Una adicción creciente

Las maquinitas se ubican en negocios de colonias populares, algunas de las cuales ni siquiera tienen calles pavimentadas. Ello no impide a los niños acudir a los estanquillos, fondas, papelerías o loncherías y gastar su dinero en esos aparatos, muchos de los cuales ya lucen viejos.
Cuando tienen suerte y luego de muchas horas de embeleso frente a las luminosas pantallas musicales llegan a ganar varios pesos. Pero no todos los días son así. La mayoría de las veces los niños salen directamente de la escuela y se conectan con las máquinas y sólo las dejan cuando se les agota su dinero, dice Casas Reynoso.
Y aun cuando el artículo noveno de la Ley federal de juegos y sorteos señala que estas maquinitas no pueden operar en estos establecimientos, “en El Salto funcionan con la complacencia de las autoridades municipales”, reitera el entrevistado.
Relata que en un recorrido por las colonias San José del Quince, El Verde, Lomas del Verde, Las Pintas, Las Pintitas, 18 de Marzo y El Carmen, contabilizó 40 maquinitas; incluso observó que en algunas tienditas hay hasta dos. Poco después, Casas Reynoso localizó una más, pero en Tlaquepaque, en el fraccionamiento Revolución.
Los propietarios de esos negocios no cuentan con permisos, aun cuando “ese tipo de artefactos no se encuentran dentro de los juegos permitidos. No entendemos por qué tanta complacencia del gobierno municipal de Gerardo González”, dice Casas.
Según él, los dueños del establecimiento se quedan con 40% de los ingresos de las maquinitas, alrededor de 300 pesos por semana.
Recuerda que desde febrero de 2008, cuando la Secretaría de Gobernación y el gobierno de Jalisco realizaron un operativo en el que decomisaron 693 máquinas en 25 municipios, entre ellos El Salto, Juanacatlán, Tlajomulco, Acatlán, Chapala, Jocotepec, Villa Corona, Zapotlanejo, Zacoalco y San Juan de Los Lagos, no se ha hecho nada para prohibir ese tipo de artefactos.