Un militante demanda poner fin a la “dictadura PRD”

Señor Director:

El PRD está transgrediendo, en perjuicio de sus militantes y de la sociedad, el artículo 41 constitucional que, entre otras cosas, establece: “Los partidos políticos tienen como fin promover la participación del pueblo en la vida democrática, contribuir a la integración de la representación nacional y, como organizaciones de ciudadanos, hacer posible el acceso de éstos al ejercicio del poder público…”. La dictadura que hoy maneja el PRD, al tener la franquicia para explotar esa marca comercial que permite participar en el botín que representan los cargos partidistas, alcaldías, legislaturas, gubernaturas y todo puesto público, en ningún momento permitirá la democracia a su interior. Tendrá que ser el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación el que de oficio investigue y sancione la violación de ese artículo, pues es casi imposible que un militante común impugne cualquier acto ilícito de esa dictadura. Si alguien se decide a hacerlo, se hallará ante unos estatutos y reglamentos a modo y tendrá que enfrentar a la Comisión Nacional de Garantías, la que a juicio del suscrito es la inquisición y el verdugo jurídico de la dictadura llamada PRD. En síntesis, mientras el PRD cuenta con ventajas económicas, administrativas, humanas y con un gran equipo jurídico, el militante común, en un altísimo porcentaje, se encuentra prácticamente impotente para luchar contra la antidemocracia, la ineptitud y la impunidad de esa dictadura. Todo quedará igual. Seguramente se pondrán de acuerdo para exprimir al máximo a ese “partido político”. La juventud y la sociedad marginada serán las grandes víctimas. Pero también lo será la sociedad en su conjunto, que paga, quizá sin saberlo, una gran burocracia partidista, múltiples instalaciones, congresos, reuniones de consejo y un sinnúmero de inútiles y fraudulentos actos partidistas. Por lo tanto, además de la desaparición de las corrientes, sugiero la renuncia o destitución de todo el Comité Ejecutivo Nacional (CEN) y la elección de uno provisional –donde no figure ningún integrante de alguna corriente– que convoque a la elaboración de estatutos democráticos y a la elección de un nuevo CEN y órganos directivos. Sólo con honestidad y democracia se podrá salvar el partido. Ya basta de que la Dictadura PRD se siga burlando de su militancia y de la sociedad en su conjunto. (Carta resumida.)
Atentamente
Manuel Guerrero Ramos
Militante del PRD
mscysi@gmail.com