Señor Director:
Los que suscriben, pacientes que se sometieron a tratamiento de obesidad en el Hospital Juárez de México, le solicitan difundir esta carta en la sección Palabra de Lector. En junio del 2010 nos incorporamos voluntariamente a un protocolo de investigación llamado Medicina Conductual a Domicilio para Pacientes Obesos. Allí nos prometieron darnos consultas médicas en cinco especialidades: bariatría, medicina del comportamiento, medicina del deporte, nutrición y cirugía bariátrica. Una de las valoraciones que nos hicieron fue para saber si éramos o no candidatos a una cirugía bariátrica, sin que eso implicara que estábamos obligados a someternos a cirugía. En dicho tratamiento fuimos atendidos por los siguientes médicos: Laura Olivares Bernal (bariatra), Dolores Enciso González (médico del deporte), Tania Alfaro Flores (médico del comportamiento) y Édgar Torres López (cirujano bariatra). En diversos casos estos especialistas educaron a familias completas que lograron bajar de peso. Tenemos evidencias de compañeros que llegaron a bajar de 12 hasta 30 kilos, con cirugía bariátrica y sin ella. El programa inició el 24 junio del 2010, y el 19 de julio del 2011 concluimos la primera parte del mismo. Restaba asistir a consultas de estricto seguimiento médico, por un periodo de cinco años, con los mismos especialistas. En agosto del 2011, de forma inesperada y sin aviso, el director general, doctor Martín Antonio Manrique, hizo a un lado al equipo de médicos y fue suspendido el tratamiento. Varios de nosotros nos indignamos puesto que teníamos estudios pagados con fecha de cirugía, estudios de control y/o consultas programadas. Nuestros especialistas fueron sustituidos por médicos que no conocemos y que ignoran nuestro historial clínico. Una de las integrantes del nuevo equipo, la doctora Elizabeth Pérez Cruz, quien dice ser la nueva coordinadora de la Clínica de Obesidad, argumenta que lo que habían hecho con nosotros los otros médicos no sirve. Presume que la Dirección la apoya en todo, y algunos hemos sido testigos del tono altisonante que usa, así como de la forma violenta en que trata a los médicos que nos atendieron previamente. Enviamos oficios a la Dirección y tratamos de exponer nuestra situación en repetidas ocasiones con la directiva del hospital, pero han hecho oídos sordos. Además, creemos que han comenzado a desaparecer hojas o notas médicas de nuestros expedientes, ya que varios de ellos superaban un tomo y ahora son delgados. Al cuestionar todo esto, hemos recibido un trato mezquino, indiferente y prepotente por parte del director y los demás directivos, además de violencia verbal, agresiones y amenazas. Por todo lo anterior, queremos hacer pública nuestra indignación, pues ningún servidor público está por encima de los pacientes y de su derecho a la salud. Exigimos, en consecuencia, respetar el artículo 4º constitucional, que de inmediato se nos reponga el tratamiento y que nuestros médicos sean restituidos. Asimismo, que se finquen responsabilidades a quien corresponda por haber puesto en riesgo nuestra salud. Por último, advertimos que llegaremos hasta las últimas consecuencias jurídicas, administrativas y sociales para hacer respetar nuestros derechos. (Carta resumida.)
Atentamente Pacientes que conformaron la Clínica de Obesidad y Trastornos Metabólicos y que participaron en el proyecto Medicina Conductual a Domicilio para Pacientes Obesos
(se anexan 99 rúbricas. Responsable de la publicación: María de los Ángeles Gámez Téllez)








