Sin reforma fiscal, imposible aumentar el presupuesto educativo

Vicente Fox tendrá que realizar una reforma fiscal que signifique mayor recaudación para poder cumplir con su promesa de destinar 8% del Producto Interno Bruto (PIB) al gasto en educación al final de su sexenio, considera el subsecretario de Planeación y De-sarrollo de la SEP, Carlos Mancera.
En contraposición, el experto en financiamiento educativo, Manuel Ignacio Ulloa, asegura que existen otras formas para financiar ese gasto, pero que el gobierno “ha establecido adecuaciones fiscales que no afectan los intereses de quienes se han visto favorecidos con las políticas actuales, como podrían ser los banqueros y los empresarios de alto nivel”.
En entrevista, Mancera explica que en las condiciones actuales y con el régimen fiscal vigente, es difícil que se registre un crecimiento sustancial en gasto educativo hasta llegar a 8% del PIB. “Sí se puede aumentar, ojalá aumente, pero es difícil que sea de esa consideración”.
Considera que el aumento del gasto educativo es una decisión que va más allá del gobierno y depende, en parte, de la sociedad. Explica: “Recientemente, hemos visto la polémica y la discusión que causa el tema tributario (el anuncio de que quizás el próximo gobierno cobre el IVA en medicinas y alimentos). Pero es evidente que si no crecen los ingresos públicos, será muy difícil que haya un aumento del gasto educativo”.
Ulloa, a su vez, dice que para que Fox empiece a cumplir sus promesas en educación -aumentar el gasto en medio punto porcentual anual del PIB-, tendría que destinar en 2001 al presupuesto de educación 270 mil millones de pesos, tomando en cuenta la inflación y el crecimiento del PIB calculados para ese año.
“En unos cuantos días -agrega- sabremos si la próxima administración comenzará a cumplir sus compromisos con la sociedad y qué prioridad le dará a la educación. Para Zedillo tuvo un tercero o cuarto lugar.”