De Moisés Santillán Zerón

Señor director:

Mucho le agradecería la publicación de los siguientes comentarios acerca del artículo La lógica y el aborto, firmado por el señor Porfirio Miranda en Proceso 1242.
Considero que el aborto es moralmente incorrecto, pero no que el Estado deba legislar sobre todos los asuntos morales, pues la mayoría son competencia de los individuos.
Quienes opinan que cualquier aborto debe ser prohibido usan como principal argumento el derecho a la vida de todo ser humano, y aducen que esa vida comienza en la concepción. Quienes defienden la despenalización sostienen que durante las primeras semanas de embarazo el embrión no es todavía un ser humano, sino un potencial ser humano.
¿Quién tiene la razón?
Si la célula con genoma completo formada por la unión de un óvulo y un espermatozoide es ya un ser humano, entonces métodos anticonceptivos como el dispositivo intrauterino y “la píldora del día siguiente” son abortivos; no impiden la concepción, sino el implante del embrión en la pared uterina.
Por otra parte, la mayoría de las células vivas de nuestro organismo poseen la información genética necesaria para formar un nuevo ser humano; son seres humanos en potencia si se consideran las técnicas de clonación, mejoradas día con día. ¿Es en este sentido un asesinato deshacerse de algunas de estas células con un golpe, un rasguño o una inyección? No pretendo ofrecer una respuesta. Mi intención es solamente ejemplificar lo difícil del asunto.
En este orden de cosas, me uno a las voces que reclaman un debate basado en información, y no en la descalificación de quienes piensan diferente. Finalmente, creo que las mujeres que por alguna razón han decidido abortar pueden contribuir en gran forma al debate. Además de que merecen respeto a su condición humana, estimo que las razones que el señor Miranda pone en boca de ellas cuando quieren abortar son ofensivas para el género femenino. (Carta resumida.)

Atentamente
Moisés Santillán Zerón
(chupahueso@hotmail.com)