El Centro de Investigación y de Seguridad Nacional (Cisen), no desaparecerá en el próximo gobierno, sino que se reorganizará, saldrá de la Secretaría de Gobernación y quedará bajo el mando y supervisión directa del presidente de la República.
Por lo menos esa es la propuesta de los coordinadores de Seguridad y Justicia del equipo de transición del presidente electo Vicente Fox, José Luis Reyes y Francisco Molina. Ambos fueron entrevistados por Héctor Aguilar Camín en su programa Zona Abierta, durante la emisión de este sábado 26, y cuya transcripción fue puesta a disposición de Proceso por el propio conductor.
Reyes explicó que el primer paso inevitable será despolitizar al Cisen. Reconoció que es la institución de mayor sensibilidad y gran calidad profesional que tiene en el país en materia de inteligencia, “pero se tiene que despolitizar totalmente”.
“El objetivo es que se convierta en un instituto que le dé servicio absoluto a toda la administración pública, sin ningún afán político e intimidatorio; que tenga una inteligencia preventiva y de reacción cuando se necesite, tanto en materia analítica como en materia política, y que, por supuesto, toda la administración pública federal sea un usuario más.”
El director general del Cisen, Alejandro Alegre Rabiela, a su vez, considera que se debe elaborar una ley de inteligencia para la seguridad nacional, y admite la conveniencia de que se desprenda de la Secretaría de Gobernación.
“México la requiere, el Cisen lo necesita y la sociedad lo demanda”, dijo el miércoles 23, al término de la presentación de la Revista Administración Pública, cuyo número 1014 está dedicado a “Los Servicios de Inteligencia en el nuevo siglo”.
Alegre Rabiela, egresado de la Universidad Anáhuac y con 30 años de edad, sostuvo que México ya está en posición de legislar sobre la materia: “El Cisen es una organización moderna y funcional que requiere el Estado Mexicano, no obstante la serie de mitos que se han dado alrededor de sus funciones”.
En un texto enviado a la revista del INAP, subraya que es imperativa la adecuación del marco normativo de la seguridad nacional y las actividades de inteligencia que le son propias.
“La renovación de las normas jurídicas en materia de seguridad nacional e inteligencia, no son sólo para consolidar los avances alcanzados, sino para estar en condiciones de enfrentar con éxito nuevos riesgos, amenazas y vulnerabilidades que acompañan a todo proceso de cambio.”
Explica que “la gobernabilidad descansa en normas cada vez más claras, transparentes, compartidas y respetadas”.
Incluso, apunta la conveniencia de establecer vínculos y acordar mecanismos de colaboración con el Poder Legislativo, como órgano de representación política de la ciudadanía.
Y más aún, considera conveniente vincular funcionalmente las actividades de inteligencia para la seguridad nacional con el Poder Judicial.
Dice Alegre Rabiela que en la consecución de información que no pueda lograrse por medio de mecanismos y procedimientos de dominio público, es importante contar con la autoridad judicial federal.
En cuanto a la separación del Cisen de la Secretaría de Gobernación, señala que mucho depende del programa de gobierno del presidente electo, quien “requerirá de mucha mayor producción de inteligencia”.








