De Carmen Gaitán Rojo

Señor director:

Distraigo su atención para hacer algunas precisiones en torno del artículo En el descubrimiento de las Ajaracas, conflicto entre el INAH y el Gobierno del Distrito Federal, publicado en la revista a su digno cargo (Proceso 1241).  El asunto es la solicitud del Instituto Nacional de Antropología e Historia al Gobierno de la Ciudad de México para suspender las obras del proyecto arquitectónico en el predio de las Ajaracas.
Como se informó públicamente, las autoridades del INAH hicieron llegar el pasado lunes 7 (no el martes 8, como se ha afirmado) dicha solicitud al arquitecto Roberto Eibenschutz, secretario de Desarrollo Urbano y Vivienda, con copia para la jefa de Gobierno, licenciada Rosario Robles Berlanga. Nos permitimos adjuntarle copias de los acuses de recibo, en las que se acredita debidamente la recepción de los citados documentos, y también copia de la carta que el arqueólogo Matos remitió a la Dirección General del INAH el 4 de agosto.
Sorprende el extrañamiento expresado por el arquitecto Roberto Eibenschutz, puesto que las autoridades del Conaculta-INAH nunca fueron informadas ni invitadas a participar en la conferencia de prensa que supuestamente se había programado y a la que según el mismo arquitecto asistiría la jefa de Gobierno del Distrito Federal para dar a conocer los hallazgos arqueológicos obtenidos en el predio. De haberse hecho la invitación referida, las autoridades del INAH indudablemente habrían asistido, puesto que existe una muy respetuosa relación entre esta institución y las actuales autoridades de la ciudad.
Anexo la primera y la segunda convocatorias del INAH a la conferencia de prensa solicitada por el arqueólogo Matos para dar a conocer los hallazgos en cuestión, donde sólo él aparece como expositor. Dichas conferencias se cancelaron a instancias del propio arqueólogo Matos.
Así mismo, hacemos de su conocimiento que la información sobre el hallazgo aparecida en varios diarios de la capital el sábado 5 de agosto no la publicitó este instituto.
Cabe mencionar que el Instituto Nacional de Antropología e Historia tiene como política dar a conocer directamente a la opinión pública el trabajo que realiza en las áreas de su competencia.
Las aportaciones para el trabajo de salvamento, como la realizada por el Gobierno de la Ciudad de México, se hacen por ley, en virtud de que todas las entidades públicas o particulares que pretendan desarrollar un proyecto en un área con valor arqueológico deben sufragar los trabajos de salvamento correspondientes.

Atentamente
Carmen Gaitán Rojo
Directora de Medios de Comunicación del INAH