De Rosalinda García Sierra

Señor director:

Quiero referirme al artículo del doctor Enrique Semo publicado en Proceso 1240, del pasado 6 de agosto, con el título Fox y la cuestión social. Me parece muy interesante su planteamiento de rechazo a las vías extremas como solución a la cada vez más deteriorada situación social en México. Sin embargo –y pido disculpas si ofendo, que no es mi intención–, me parece ingenua su propuesta al candidato electo, con base en esta pregunta que hago al doctor Semo: ¿Puede la voluntad política de un presidente en un Estado trasnacionalizado actuar en sentido opuesto a las “orientaciones” del capital trasnacional o de las élites que a escala mundial controlan el mercado? (De no actuar de acuerdo con esos intereses mezquinos, podemos ver el castigo que nos espera en el ejemplo de Cuba, debido a su resistencia al imperialismo). ¿No es el TLC, por ejemplo, de carácter definitorio en lo económico, en lo político y, por ende, en lo social? ¿Se puede, con el pago de una deuda impagable, evadir la condena a la falta de desarrollo económico?
Ante estas realidades, los mexicanos no podemos creer en el “reformismo consecuente”.
Con la admiración, respeto y reconocimiento que siento por el doctor Semo, le pido disculpas por el atrevimiento de la presente, y ojalá que él pudiera contestar en un artículo de esta prestigiada revista.

Atentamente
Rosalinda García Sierra Jiménez