El negocio mata la esencia del futbol

Héctor Huerta

A César Luis Menotti lo echaron del futbol mexicano los intereses creados. A él lo contrataron Francisco Ibarra y Emilio Maurer, cuando estos dirigentes desafiaron a la poderosa Televisa de Emilio Azcárraga Milmo. El Tigre dio la orden de sacar a los dirigentes rebeldes, que habían encarecido los derechos de transmisión. Se usó para ejecutar la orden, al sobrino predilecto, Alejandro Burillo. Maurer fue a la cárcel, Ibarra al exilio y Menotti se vio forzado a salir. Los intereses económicos se pusieron, como ocurre frecuentemente, por encima del futbol.
“Por lo que yo sé ahora -dice Menotti ahora- México está más abierto en el mercado de la televisión. Está mucho peor Argentina, donde existe el monopolio más cruel del mundo, donde 90% de los medios y de explotación del futbol pertenece a una sola empresa. Y que esa empresa con el poder del futbol, sin siquiera ser dueña de medios, tiene la posibilidad de presionar a todos los medios. Cuando los medios no acatan los mandatos de esta empresa, no le dan futbol y se lo dan a otro canal. Tienen un poder tan grande que se pueden dar el lujo de llenar de periodistas deportivos que le pertenecen. Hasta técnicos contrataron porque todos sabemos bien que Bilardo (Carlos Salvador, exentrenador de la selección argentina en el Mundial de México 86) trabaja para ellos, que el Bambino Vieira trabaja para ellos… Contratan futbolistas… Está mucho peor acá que en México. En México hay otro poder: el de los clubes, que pertenecen a empresas y empresarios fuertes.”
-¿Se refiere en Argentina a la empresa Torneos y Competencias?
-No creo que haya un monopolio más cruel en el mundo que Torneos y Competencias.
-Usted conoció a Televisa en México, ¿nada qué ver entre una y otra?
-No, no, porque insisto: Televisa sí ha tenido o no sé si lo tiene todavía (el poder), pero es diferente. Cruz Azul no necesita ir a pedirle plata prestada a un canal para sostener al equipo, como pasa en Argentina, donde todos los clubes están en una crisis profunda y terminal tienen que ir al poder a pedirle dinero para poder pagar a los que abren la puerta y a los que lavan la ropa. Los equipos deben de estar todos con déficit que superan los 20 millones de dólares, sin ninguna posibilidad de recuperar. Entonces el manejo de quien tiene el dinero, en situaciones de crisis, con una legislación tan ridícula, hace que el futbol argentino esté como está.
“Jugadores que cada vez ganan menos, instituciones que cada vez reciben menos, y facturación de televisión de 600 millones de dólares. A un equipo le pagan un millón por año para televisarlo. Mientras que en España cualquier club, el más chico, está ganando 20 o 30 millones de dólares por televisión.”
-¿Qué es lo que une en todo esto: la complicidad?
-Y… el negocio. Es un gran negocio el futbol. ¿Usted conoce algún lugar del mundo donde haya 10 periodistas que ganen más de un millón de dólares y que no haya ningún jugador, a excepción de dos o tres, que superen los 250 mil dólares al año? ¿Hay algún periodista en México que gane un millón y medio de dólares? ¿En Televisa hay alguien que gane un millón y medio? ¿Usted conoce en Italia o en España? Bueno, yo aquí le puedo mencionar a diez periodistas, que son del negocio, que ganan arriba del millón de dólares. Y le puedo nombrar a 95% de los jugadores que en el promedio no superan los 200 mil dólares por año, en todo concepto.  Entonces, ¿cómo va a andar bien el futbol? A mí no me importa que la gente gane dinero, por supuesto. Pero me gusta más que ganen más los que más producen.
-¿Cuál es su diagnóstico del futbol mundial en este momento?
-Creo que va a tener que pasar algo así como con todo lo que está ligado a la cultura. Como  pasa en la literatura, como va a pasar en la pintura o la música. De tanto enchufar esos sintetizadores van a tener que volver a la guitarra española. Van a tener que volver a la fuente para crecer culturalmente. Mientras todo esté sostenido por el gran negocio, el futbol tiende a desaparecer, tiende a ser otra cosa. Ya se va a terminar el futbol que era sostenido por la emoción de la gente. Va a ser como el boxeo, que hay que mirarlo por televisión.
-¿El gigantismo matará la esencia?
-Por eso. Ese es el miedo, pero lo que ocurre es que en el futbol siempre aparece alguien que es capaz de cambiar las cosas. Ahora hay una brisa porque el campeón del mundo y el campeón de Europa es Francia y esto es bueno. El peligro de esto es cuando ganan los que niegan el juego, como los italianos o los alemanes. En Italia  inventaron el futbol táctico. Es una frase que se utiliza cuando el partido es un desastre. Cuando uno sale de la cancha y dice: ‘este partido fue realmente una mierda’. Al otro día lee los diarios italianos que dicen: ‘La táctica le ganó al futbol’, como si Francia u Holanda no tuviesen táctica. Es una manera de poder vender. Cuando los equipos juegan bien y hay grandes jugadores se venden solos. Cuando son horribles realmente hay que venderlo de alguna manera. Ellos inventaron el tacticismo, que no es nada más ni nada menos que muy malos equipos que tienen la suerte de ganar.