CHETUMAL, QR.- Los integrantes de Tablas Arte Escénico, grupo fundado en 1984 por los actores y promotores culturales Óscar Ortiz y Marina Teresa Martínez Jiménez, radicados aquí desde 1988, aseguran que Ramiro Osorio debió abrir la convocatoria de participación a los artistas locales y nacionales para su primer año al frente del Festival Caribe Internacional.
Y si bien ahora hubo “llamados específicos” a grupos de Bacalar, Chetumal y Cancún para bailar danzón y cantar en el concierto-espectáculo inaugural por Tania Libertad, los histriones señalan:
“Se nos debió convocar, hay muchísimos grupos desarrollando propuestas artísticas, pero no se les llamó a este festival por ser la nueva perspectiva del evento estrenando director. A todo mundo cayó de sorpresa este festival, como que tenía que hacerse y ya.”
-¿Conocen ustedes a Ramiro Osorio?
Responde Ortiz, nacido en San Luis Potosí hacia 1955:
-Sí, por ser gente de teatro, primero en la oficina de prensa de Bellas Artes; luego en Socicultur, organizando los festivales de la Ciudad de México y otros. Ahora ha retornado con una propuesta más amplia en este festival, por su nacionalidad colombiana y sus contactos diplomáticos. Ramiro Osorio sabe pulsar las teclas de los políticos, pues fue ministro cultural en Colombia y eso es muy importante para la promoción cultural.
Quienes parecieran desconocer los documentos y propuestas de Tablas Arte Escénico son las autoridades culturales quintanarroenses, lamentan. Ortiz muestra varios legajos en los que plasman sus proposiciones culturales que incluyen al final “realizar el Primer Encuentro de Jóvenes Lectores en el marco del Festival de Cultura del Caribe”.
-¿Sugerencias para el próximo festival?
-Que se abra una convocatoria hacia los grupos de la región. Se han mencionado diferentes talleres, pero no ha habido nada. Se debe hacer algo que favorezca a los creadores y artistas en este intercambio. Por ejemplo, un proyecto que venimos proponiendo desde hace lustros es que el hecho de venir a esta frontera sur significa ir hacia el Caribe. Hay que abrir el festival para que vengan grupos del interior del país a Chetumal.
“Nosotros sugerimos muchas veces a los gobiernos locales el teatro callejero, pero los funcionarios se burlaron. Y ahora ya vimos el gran éxito que obtuvo el Circo Raus al inicio del festival. Otra cosa que propusimos fue lo de los zanqueros en carnavales, que ahora son un grupo de artistas bien consolidado en el estado. O sea, no hay nada nuevo bajo el sol.”
Riesgos de cultura
Y así como Ramiro Osorio presentó en 1997 la Ley General de Cultura que creó el Ministerio de Cultura en Colombia (Proceso, 1238), la pareja artística integró a comienzos de año la Asamblea para la Cultura y la Democracia, capítulo Quintana Roo, que pretende promulgar una iniciativa de Ley de Cultura en el estado.
“Hoy sólo existe la ley que decreta la creación del Instituto para la Cultura y las Artes de Quintana Roo (ICAQROO), así que recorrimos todos los municipios hablando con los diputados de la IX Legislatura, y con ellos trabajamos para esta ley tan necesaria. En noviembre, cuando se organice el Congreso para la Cultura y la Democracia, tendremos ya el documento entregado a la Legislatura y los diputados poseerán los elementos para votar esta ley de cultura.”
Refiere que los trabajos de la Asamblea comenzaron el año pasado en la Ciudad de México, a iniciativa de Jorge Pantoja del PRD, Alejandro Sandoval del PRI, y Román Revueltas, del PAN. El capítulo Quintana Roo lo forman: Ortiz en coordinación de relaciones artísticas; el diputado José del Ángel Marín, relaciones políticas, y Marina Teresa, coordinadora de relaciones académicas.
Sin embargo, debido a su participación política, Óscar Ortiz se las ha “visto negras” y como asesor técnico del programa Fomento a la Lectura, el pasado 14 de junio sufrió “agresión verbal y física” de Jorge Cocom Pech, coordinador del Programa de Fomento a la Lectura del ICAQROO, conforme a denuncias entregadas por él a Proceso. Dice Marina Teresa:
“Por demandar esta agresión ante la Contraloría, Óscar fue dado de baja como maestro de artes escénicas. Lo malo es que acababan de otorgarle una beca para producir un espectáculo teatral y estaba organizado para montarse justo en el ICAQROO. Por ello, una ley cultural es impostergable para crear condiciones y desarrollar la labor artística del creador sin cortapisas.”








