Sentará un precedente El caso Victorino se resolverá mediante arbitraje médico

Yolanda González y Héctor Huerta

GUADALAJARA, JAL.- Por primera vez en la historia de los tianguis de futbolistas, un arbitraje médico resolverá el futuro inmediato del jugador Cesáreo Victorino, quien fue transferido de Tecos a Monterrey en 3 millones 750 mil dólares en el draft de Acapulco.
Cuatro ciudades están siendo escenario de exámenes médicos. En Monterrey, Guadalajara, Pachuca y el Distrito Federal se realizan en los últimos días rigurosas revisiones radiológicas a la columna de Victorino.
No era un jugador consagrado, sino un novato con gran proyección, y sin embargo fue la operación más alta del régimen de transferencias.
“En el futbol mexicano nadie vale 4 millones de dólares”, sostiene Javier Aguirre, entrenador del Pachuca, la persona de futbol más cercana a Victorino.
El cuerpo médico del Monterrey sostiene que la lesión del mediocampista en la columna vertebral le impide rendir 100%, por lo que considera que para un valor tan alto (casi 40 millones de pesos) la inversión sería de alto riesgo.
Mientras que Tecos, dueño de su carta, y Pachuca, equipo con el que ha jugado los últimos tres años, insisten en que la lesión no es de la gravedad que Monterrey establece, porque Cesáreo ha jugado en forma regular sin manifestar problema alguno.
Monterrey se acogió a su derecho de regresar al jugador en un plazo no mayor de 30 días, según establece el reglamento del draft. Pero Tecos pretende cobrar una indemnización si se deshace la compra.
“Sea cual fuere el resultado, Monterrey definitivamente no se queda con Victorino porque para nosotros no pasó los exámenes médicos de rutina. Puede que no se lesione nunca o que se lesione levantando una maleta. Eso no se sabe. Pero en Monterrey definitivamente no se queda”, precisó Ricardo Garza, el presidente rayado.
Eduardo Leaño, vicepresidente de Tecos, señala que el arbitraje médico es la mejor vía para resolver el diferendo porque la cantidad del traspaso “es muy importante”, aunque aclara que en este momento les inquieta más el futuro del jugador porque es uno de los proyectos más sólidos del futbol mexicano.
El vicepresidente del Monterrey, Fernando Arredondo, responsabiliza al Pachuca por no haber informado a Tecos del problema que padece Victorino.
“Si las partes no se ponen de acuerdo, resolverá la Comisión Médica de la Federación, que preside el doctor Víctor Ilizaliturri. El arbitraje médico resolvería el caso”, puntualizó Alberto de la Torre, presidente del Consejo Nacional.
El médico del Monterrey, Pedro Luna, aclaró que la decisión de no comprar a Victorino no fue suya, sino de la directiva. Al ser localizado por Proceso en las instalaciones de El Cerrito, en Monterrey, se negó a dar detalles del problema “mientras no presente mi informe médico ante la autoridad que corresponde, que es la Federación Mexicana de Futbol”.

Adiós al Monterrey

La reunión entre directivos y médicos de Tecos y Monterrey se desarrolló el sábado primero de julio, en Guadalajara, de 11 de la mañana a una de la tarde. Por el Monterrey estuvieron el presidente Ricardo Garza Villarreal, el vicepresidente Fernando Arredondo y el doctor Pedro Luna. Por Tecos asistieron Juan José Leaño y su hijo Eduardo, Dionisio Fernández y el doctor José Arístides de Obaldía.
Ricardo Garza explica que el problema de Victorino “no le impide jugar futbol, pero sí le puede provocar en un año, dos, tres o nunca, o en 15 días, dolores muy severos por la lesión en la columna vertebral”.
-¿Por qué decidió Monterrey no hacer efectiva la compra?
-Por la recomendación de los doctores, pues cuando se presente el dolor en la columna no podrá jugar alguno o varios partidos.
-¿Era una inversión riesgosa?
-Sí, pero no por el monto. Aunque fuese menor, no vamos a contar con él los 34 partidos de los dos torneos. El monto cuenta, pero lo más importante es el rendimiento que esa inversión te pueda dar en la cancha.
Garza Villarreal precisa que todos los futbolistas de Monterrey pasan por exámenes médicos periódicos. “De los nuevos jugadores que vinieron para este torneo, Héctor Castro y Paulo César Chávez se quedaron impresionados por la minuciosidad de los exámenes médicos que realizamos aquí antes de firmarlos. Para nosotros es una medida de rutina. Se toman radiografías, muestras de sangre, de orina, exámenes del estómago, etcétera”.
-¿No es un pretexto la lesión, para no pagar el alto costo de la transferencia?
-No, no, ésa no es la razón. Inclusive, Benito Floro estaba contento por la contratación. Cuando le dieron la noticia de la lesión se le desencajó la cara. La causa fue que no pasó los exámenes médicos. Nuestros doctores descubrieron la existencia de la lesión, que le impediría jugar algunos partidos cuando se presente el dolor. Y es tan singular el problema que puede no lastimarse jugando futbol, pero sí al levantar una maleta o algo pesado. Está apto para jugar futbol, pero también puede sobrevenir una manifestación de dolor en cualquier momento.
En la reunión del 1 de julio en Guadalajara, el doctor del Monterrey, Pedro Luna, le mostró los exámenes radiológicos a José Arístides de Obaldía, un médico panameño de todas las confianzas para los Leaño, quien en ese momento estaba representando a los Tecos. “El doctor De Obaldía reconoció en ese momento la lesión del jugador”, dijo Ricardo Garza.
Monterrey decidió no comprarlo porque “aunque está apto para jugar, no va a dar el rendimiento que nosotros queremos”.
-¿Definitivamente no se quedan con él?
-Definitivamente no. El cuerpo médico determina que a nosotros no nos conviene. No dudo que juegue los 17 partidos del torneo con Tecos. Y que no tenga manifestación de dolor alguno en la lesión. Mucha gente me dice: oye, pero esa lesión no la tenía. Pues no, pero puede suceder que cuando uno se va a revisar no sabe que tiene cáncer y ahí se lo descubren. En su caso, esa lesión nosotros la detectamos y decidimos en consecuencia no hacer efectiva la compra.
Garza negó también que el problema sean las altas pretensiones económicas del jugador. “De pesos y centavos no he hablado nunca con él.. En Acapulco lo vimos, charlamos y estaba feliz de venir a Monterrey. Pero ni siquiera pudo entrenar con nosotros porque se ampolló en su primer día en la cancha, que fue el martes 27 de junio. El jueves 29, después de los exámenes médicos, le informamos que no se quedaría con nosotros. Y luego avisamos a Tecos, el equipo dueño de su carta. Que se quiten de la mente que es por cuestión económica. Nosotros velamos por la salud del muchacho”.
Señala que Benito Floro lo tenía considerado para ser titular, por lo que esta situación “nos afecta bastante”.
-¿Costó trabajo tomar la decisión?
-Mucho trabajo. El cuerpo médico nos aconsejó no contratarlo. Pero insisto: pueden pasar tres años sin que manifieste dolor, o puede lesionarse en 15 días. Tocamos madera para que esto último no ocurra.
-¿Monterrey tiene la conciencia tranquila?
-Completamente. Yo me siento muy tranquilo porque está fundamentado el caso. Se han corrido rumores, pero son sólo eso. El jugador tiene una lesión. Eso lo dicen las radiografías y el eco.

Los exámenes

Por su parte, el doctor Pedro Luna, con ocho años dentro del Monterrey, egresado de la Facultad de Medicina de la Universidad de Nuevo León desde 1987, dice en principio que no puede emitir opinión alguna porque “es un tema muy delicado”.
Dice que todos los futbolistas pasan los exámenes médicos como una rutina previa a su contratación. Sostiene que la lesión existe y que todos los detalles del caso los expondrá “cuando la Federación Mexicana de Futbol me cite dentro de la investigación del caso”.
Confirma que cruzó información con José Arístides de Obaldía, médico de los Tecos, el primero de julio en las oficinas de los Leaño, en Loma Larga, en Zapopan.
-¿Considera que hubo coincidencia en el diagnóstico?
-Así es…
-¿Los exámenes que ustedes hicieron lo imposibilitan para jugar al futbol?
-No.
-¿Se puede determinar cuándo se agravará la lesión?
-No, no se puede determinar.
-¿Cómo reaccionó Victorino?
-Con nosotros ha tenido muy buena actitud. No hay ningún problema con él porque es un buen muchacho.
-¿Tiene antecedentes de algún caso médico similar?
-No, no precisamente, no como el caso de Victorino. Hay médicos que dicen, sin saber cuál es la lesión de Cesáreo, que no tiene ningún problema para jugar. Sin embargo, hay varios tipos de lesiones de la columna. Todo se tiene que deslindar en la Federación, que es el espacio debido para aclarar todo. Nosotros hacemos los exámenes e informamos a la directiva. Y la directiva toma la decisión.
-¿Fueron contundentes los exámenes médicos?
-Sí, son claros.
-¿Coincidió con su diagnóstico el médico de los Tecos, luego de ver los estudios?
-Vio los exámenes y estuvo de acuerdo con el diagnóstico.
-¿Usted consultó con especialistas en columna?
-Sí, hay un grupo de especialistas que están a cargo de una parte de la evaluación. Yo no firmé solo el diagnóstico, todos lo firmamos. Y también comprobamos los exámenes en dos lugares.

Los Tecos, en espera

En principio, una vez que Cesáreo Victorino supo que su carta pertenecía a los Tecos, vino a esta ciudad para hacerle su propuesta económica a la directiva: pidió 1.4 millones de dólares libres de polvo y paja por un año, cantidad que forma parte de “las locuras” de cifras que existen actualmente en el futbol mexicano, afirma el vicepresidente del equipo, Eduardo Leaño.
Reconoció que la cantidad en que posteriormente fue negociado Victorino al Monterrey (3 millones 750 mil dólares) son “números escandalosos para el futbol mexicano, aunque para el mercado europeo son cifras normales”.
Leaño dice que aunque el dinero en que fue negociado es importante para su equipo, “más importante todavía es la salud y el futuro que representa Victorino como jugador de gran proyección en el futbol mexicano”.
Según Leaño, el asunto no tiene muchas aristas: “Cesáreo Victorino viene de una actividad total. Ha jugado los últimos años con el Pachuca y con la Selección Nacional. Hay chequeos médicos de ambos lados y ha jugado, ha entrenado, ha hecho pretemporadas. Nosotros le hemos hecho exámenes médicos y no está imposibilitado para jugar”.
-¿Es lesión o es una enfermedad grave?
-Nosotros no somos médicos. Pueden esgrimir argumentos exagerados, como que puede quedar paralítico si le tocan la parte lastimada. Y en cambio otro médico dirá que no existe problema, que es un caso normal. Todo lo que surge es rumor. El arbitraje médico de la FMF es el que determinará todo. También Pachuca tiene que participar en una reunión porque ellos nos lo tienen que entregar ahora para terminar sus exámenes médicos. El momento adecuado es ya, porque el cierre de registros es el 28 de julio.
Recuerda Leaño que los Tecos comenzaron a negociar la compra de Victorino con el Pachuca desde diciembre de 1998. En la negociación hubo pagos a plazos y la venta de un jugador de su propiedad (Manuel Vidrio). Aunque no precisó la cifra, en Pachuca se informó que la operación total fue de 1.5 millones de dólares.
“Nosotros platicamos con Cesáreo antes del draft para que se incorporara al equipo, pero no nos pusimos de acuerdo. Por eso entró al draft en la lista de transferibles. El Monterrey lo compró y en este momento está haciendo uso de su derecho de revisarlo médicamente antes de efectuar el pago. Los reglamentos dan 30 días como plazo máximo para hacer cualquier observación y Monterrey está utilizando los mecanismos para tratar de revocar la operación de compra.”
No cree que Monterrey quiera “rajarse” por el monto de la compra, sino que “por la cantidad en que fue fijado el traspaso están tratando de asegurarse. Lo que podamos pensar, bien o mal, es para nuestro fuero interno. Nosotros tenemos que velar por los intereses de la institución y una vez que nos cite la Federación Mexicana de Futbol nos reuniremos para aportar cada quien sus pruebas y resolver por la vía del arbitraje médico”.
-¿Cuánto pidió Cesáreo Victorino por quedarse en Tecos?
-Él nos pidió 1.4 millones de dólares por un año. Pero nosotros entendemos que eso es parte del juego que los futbolistas hacen en estos tiempos. Y también es parte de las locuras de cifras que se están manejando en México. Esta operación para México es cara. Pero también es cierto que otros equipos están haciendo propuestas más altas. Lo que Victorino nos pidió por el año fue para no venir a Tecos. Sus motivos tendrá y hace uso de los mecanismos del jugador para no contratarse. Es evidente que él no quería venir. Pero hubiese sido preferible que nos dijera con toda claridad que no le interesaba jugar con nosotros. Y si nos presenta la oferta del equipo que lo pretende, pues nos arreglamos.
-¿Está mal asesorado?
-Siento que sí, por algunos detalles que notamos. De él y su familia tengo muy buenas referencias. Pero de repente hay posturas o ideas que no son las reales. En este medio se manejan cantidades irreales. Hay jugadores que dicen ganar mucho para sentirse bien o para tener estatus. Pero la realidad es otra, porque platicando con los clubes nos enteramos de la realidad. Aquellos que dicen ganar 10 pesos, en realidad ganan tres o cuatro. Tal vez se inflen las cosas para darle más espectacularidad o brillo al futbol. Pero estas cosas se revierten y no faltan los clubes o las personas que luego se creen este juego inflacionario.
-¿Tecos trata sus contrataciones directamente o a través de promotores?
-El 90% de las operaciones las hacemos de club a club. Yo no digo que los promotores sean malos. Digo que no todos son buenos. Y tal vez la mayoría no sean buenos. Si los promotores profesionalizaran su actividad, sería mejor para todos. Ellos y la poca confianza que nos tenemos los directivos colaboran a crear esta inflación. Si se quiere vender un jugador, se miente diciendo que hay dos o tres equipos interesados, cuando en realidad nadie se ha acercado al club, en lugar de negociar con mayor claridad para beneficio de todos los clubes.
-¿Complica a los clubes que todos los nuevos jugadores ya estén apareciendo con sus representantes personales?
-Nuestro mayor problema no es ése, sino que somos un mercado muy cerrado. Nuestro mejor jugador en México, Cuauhtémoc Blanco, está yendo prestado a España. En Argentina, no sueltan a Riquelme o a Pablo Aimar por menos de 25 millones de dólares cada uno. Y en su posición, Cuauhtémoc nada tiene que pedirles a ellos. El problema es que Argentina lleva exportando toda la vida y nosotros no. Queremos hacer el negocio en México y va a llegar un momento en que, de tanto estirar, la cobija se va a romper. Hay que romper este círculo vicioso para volverlo virtuoso.
Eduardo Leaño precisa que aunque Victorino les expresó de diversas formas su falta de disposición para integrarse a Tecos, ahora podría ser uno más del plantel. “Cerrarle las puertas es un absurdo. Si en diciembre quiere lo podemos apoyar para que se vaya a otro equipo, en México o en Europa. Y si se determina que juegue con nosotros, tendrá que adaptarse a nuestras posibilidades económicas. Si es así, nosotros lo recibiremos”.

Caso inédito

Por su parte, el presidente de la Federación Mexicana de Futbol, Alberto de la Torre, definió los territorios de competencia en este caso: es un problema de la Rama de Primera División que se resolverá mediante el novedoso sistema del arbitraje médico.
“Según el reglamento, corresponde a la Rama de Primera División resolver este caso porque es de su competencia directa. Si el Comité de la Rama dictamina y algún afectado no está de acuerdo, tendrá que llevar su apelación a una asamblea de presidentes.”
-Una vez reunidos los exámenes médicos, sin que se dé un acuerdo entre las partes involucradas, ¿quién resolvería este caso?
-Intervendría la Comisión Médica de la Federación, que está presidida por el doctor Víctor Ilizaliturri. Dicha comisión pasaría su dictamen al Comité Directivo de la Rama de Primera División. Éste es un caso inédito, que se resolverá por arbitraje médico. Yo no recuerdo algún otro antecedente similar.
-¿Habría multa para el Monterrey si no hace efectiva la compra, aun cuando el dictamen médico fuera desfavorable?
-No está prevista multa alguna en el reglamento del draft. Normalmente lo que se hace es indemnizar al equipo afectado por no hacer efectiva la compra.
El presidente de la FMF posee información de que Victorino tiene una lesión en la columna, “que no lo obliga a retirarse del futbol, pero que sí puede agravarse la lesión existente”.
-Aunque no es su posición de árbitro, ¿ya habló con las partes?
-Sí. Las dos partes la ven desde su óptica. Los Tecos dicen que no es una lesión que ponga en peligro la carrera del jugador, mientras que Monterrey dice que así no puede comprarlo. Entonces el arbitraje médico se hace necesario.
-¿Hay antecedentes de casos semejantes en la FMF?
-No, que yo sepa, no.