Después de ocho años y 27 ejemplares, la revista Poliéster “de pintura y no pintura” llega a su fin.
En su número de adiós, el editor Kurt Hollander explica que Poliéster comenzó en una época excelente para una revista de arte internacional, en la que las fronteras geográficas resistían a la cultura, cuando Europa y Estados Unidos daban la espalda a América Latina y sus artistas.
Ahora desaparece Poliéster en una mala época para una revista de arte internacional, tiempos en que la cultura fluye libremente a través de las fronteras geográficas sin resistencia alguna. Además:
“Poliéster, a diferencia de muchos de los artistas que presentó, nunca logró del todo dar el gran salto para alcanzar el éxito comercial. Su éxito puede calibrarse a partir de sus fracasos: no atrajo ni anunciantes ni patronos… Aparte de una serie de números que se centraron en un solo país o ciudad de América, cada número de Poliéster se estructuró en torno a un tema concreto.”
Tal fue la cualidad independiente y la originalidad de esta provocativa y bien cuidada publicación, con ejemplares bilingües en español e inglés y temáticas singulares: cruzando fronteras; kitsch; arte y basura; cómics, etc.; enfermo; animal; drogas; juguetes…Con todo, Kurt Hollander y su compañera directora de Poliéster, Rocío Mirelles, consiguieron a pulso apoyos de Conaculta y la Secretaría de Relaciones Exteriores.
Kurt y Rocío son fieles en su funeral. La muerte es el epitafio que inspira las 52 páginas, cerrando este R.I.P. ocho textos donde sobresalen los de Federico Navarrete sobre el grupo SEMEFO, y las fotos y crónica de Gerd Ludwig sobre la contaminación que encontró en millones de kilómetros cuadrados de la exUnión Soviética.
En forma paralela, decrepitud, pulsión tanática y lo fatal efímero coinciden con la desaparición de Poliéster, en las imágenes de Huach&nango, joven fotógrafo que presenta su primera exposición individual “img probables”,
el jueves 20 de julio por la tarde en “El sueño de Diego”, Amsterdam 288, Colonia Condesa.








