“Totalmente arte y publicidad”

Interesante y provocadora es la contracampaña artística Soy totalmente de Hierro. Su presencia en las calles de la Ciudad de México promueve la reflexión en torno de la compleja relación entre el arte y la publicidad, en la cual se integran a su vez problemáticas como la posibilidad de crear un arte masivo, los deseos de la existencia de un arte callejero, la actualidad de un arte feminista o posfeminista y, de especial interés, el predominio de la imagen publicitaria como activadora de una estética colectiva.
A finales de 1999, Lorena Wolffer -performancera con obras de explícitas inquietudes feministas y políticas- inició un proyecto destinado a “cuestionar y contestar las representaciones estereotípicas femeninas adoptadas por la campaña publicitaria Soy totalmente Palacio”.
Por lo mismo, su punto de partida tanto para el concepto como para las imágenes, fueron los espectaculares de Ana María Olabuenaga, creativa de la empresa Terán-TBWA (Proceso, 1143), los cuales, expuestos desde 1997 en las calles de mayor afluencia vehicular de la Ciudad de México, han provocado un fuerte impacto social gracias al descaro, humor y elegancia con que legitiman el consumismo femenino.
La producción de Soy totalmente de Hierro, realizada en colaboración con el fotógrafo Martín Vargas y la diseñadora gráfica Mónica Martínez, se inició con dos espectaculares expuestos a finales del año pasado en el Museo de Arte Carrillo Gil. Estas primeras obras respetaban el concepto icónico de la campaña publicitaria, alterando algunos elementos clave como las leyendas, la fisonomía de la modelo y los elementos que la rodeaban.
Una frase separa a la niña de la mujer: no tengo nada que ponerme, se cambió por Una frase separa a la niña de la mujer: yo decido, en un entorno de referencias hacia el control de la sexualidad y Cada vez hay menos príncipes. Por fortuna cada vez hay más palacios, se parafraseó con Cada vez hay más palacios. Por fortuna no todas queremos ser princesas, en la que una bella mujer se atrevía a detener con indiferencia un sapo entre sus dedos. Por considerar estas piezas obvias y con un énfasis en el humor y no en la reflexión, Lorena transformó su proyecto manteniendo referencias visuales con la campaña original, pero con cambios notorios en los entornos, en la modelo y en las frases publicitarias.
La mujer Totalmente de Hierro es ahora una joven de tez morena y ropa sencilla, que en cinco espectaculares se atreve a expresar su ira, su indignación, su ironía y su indiferencia ante situaciones sociales que inciden en la manipulación y objetualización de la mujer. ¿Quién te enseña cómo ser mujer?, con una escuela llamada Revolución detrás; El problema es que pienses que mi cuerpo te pertenece, delante de un hombre que la ve lascivamente en un transporte público; Este es mi palacio y es totalmente de hierro, con una calle como fondo; Lo curioso es que creas que puedes controlar mi imagen, al frente de varios monitores de televisión que repiten el mismo rostro de belleza estereotipada; y Ninguna campaña publicitaria es capaz de silenciar mi voz, delante un paisaje de espectaculares que se incendian.
Considero que un proyecto como éste debería causar cierto impacto no sólo en la sociedad en general, sino muy especialmente en el medio artístico. Si se analiza desde una perspectiva externa a la imagen, se llega a comprobaciones que vislumbran un fuerte deterioro en la función social del arte. Para empezar, la comprobación del  predominio de la imagen publicitaria como generadora de estéticas colectivas y, con ello, la debilidad de la imagen artística. También, la comprobación de que a la mayoría de los artistas mexicanos no les interesa arriesgarse apropiándose de los espacios publicitarios de mayor audiencia; hasta ahora, además de Lorena, sólo tengo noticia de Diego Toledo, quien en 1998 expuso cuatro espectaculares bajo el título de “Te tenemos rodeado”.  Y por último, la comprobación de que muchos artistas jóvenes utilizan la imagen publicitaria como un recurso que les produce un fácil impacto en la recepción de su obra.
Sin embargo, tal parece que la publicidad ha cobrado conciencia de su creatividad y de su fuerza. El retiro de las representaciones corporativas que realizó la semana pasada el Banco Bilbao Vizcaya de la exposición de Minerva Cuevas, en el Museo Rufino Tamayo de la Ciudad de México,  confirma que la autonomía artística está llegando a un punto de obligada responsabilidad y que, posiblemente, estemos viviendo el inicio de una época en la que los artistas tendrán otra vez que generar sus propias imágenes. Espero que este proyecto revitalice las posibilidades de un arte callejero, alejado de la publicidad y comprometido con la sensibilidad colectiva.
Hasta el 30 de agosto, los espectaculares de Lorena se encuentran en: Tlalpan y Eje 6 sur; Periférico Canal de Garay y Eje 6 sur; San Antonio Abad y Plaza Santa Cruz; Insurgentes y Avenida Iman; Insurgentes y Copilco; Insurgentes y Quintana Roo; Río Churubusco y Calle 17; Avenida Santa Teresa y Pedregal del Lago; Viaducto y Tránsito; Periférico casi a la altura del número 1445.