Rodolfo Montes y Rodrigo Vera
Pese a que Vicente Fox anunció la desaparición de la asociación civil Amigos de Fox, debido a que ya cumplió su objetivo de llevarlo a la Presidencia de la República, los líderes de este grupo se niegan a dejarlo morir, argumentando que sus más de 5 millones de afiliados pueden ahora apoyar los proyectos sociales que el futuro presidente promoverá durante su mandato.
Por lo pronto, algunos sectores de Amigos de Fox -en los que hay hasta militares y sacerdotes- ya crearon Amigos de México, con el fin de denunciar la corrupción gubernamental, y la Fundación Tercera Era 2000 Fox, que realizará algunos programas sociales. Otros planean aglutinarse en organizaciones regionales que emprenderán cruzadas de alfabetización, proyectos productivos, culturales, de salud pública y deportivos.
Incluso, a decir de Juan Antonio Fernández, quien fue el coordinador nacional de Amigos de Fox, “muchos amigos foxistas” aún tienen la idea de crear un partido político:
“Se han acercado para decirme que con el número de foxistas se puede dar nacimiento a un nuevo partido político.”
Ciertamente, dice, “este movimiento es un banquete para cualquiera. Pero esa pretensión no es honesta, pues no nacimos con ese objetivo. Y quien quiera militar en un partido, que vaya y toque las puertas del PAN; de lo contrario sería ir en contra de nuestro origen”.
Entrevistado en lo que fue el cuartel general de campaña foxista, Juan Antonio Fernández refiere que en Tijuana, “con Ernesto Ruffo, los amigos de Fox no quieren dejar las casas que abrieron para apoyar al hoy presidente electo (sic). Éstas y otras células quieren seguir trabajando, salir a las calles y aprovechar todo ese capital humano que se aglomeró en torno del candidato. Lo pueden hacer, les podemos dar una nueva imagen, pero que ya se olviden de la asociación, porque ésta no será un partido político. Esto es definitivo y tajante”.
En la oficina hay pilas de cajas de cartón con papeles archivados. Luce semivacía la casa de campaña, ubicada al sur de la Ciudad de México.
“Poco a poco se han ido. En su mayoría eran jóvenes que suspendieron sus estudios para dedicarse de lleno a la campaña presidencial de Fox. Muchos de ellos no percibieron sueldo fijo. Eran los Amigos de Fox. Lo mismo que la familia que nos prestó esta casona, que a más tardar entregaremos este fin de mes”, dice Juan Antonio Fernández.
-¿Ha habido casos en que los amigos foxistas sugirieran la creación de un nuevo partido político?
-Sí. Muchos nos dicen que con el número de foxistas se pude dar nacimiento a un nuevo partido político. Pero la respuesta de Vicente es tajante: el objetivo no fue hacer un partido, eso no es honesto. Amigos de Fox no será un partido político, eso es definitivo. Sabemos que para cualquiera es un banquete este movimiento, para usarlo y crear un nuevo partido político.
-¿Qué pasará con toda esa base de datos?
-Quedará en cada una de las organizaciones y las redes que se siguen juntando y no quieren desintegrarse.
Fernández explica:
“Hay células llamadas Amigos de México; son grupos de cibernautas que abrirán una página a la que llamarán ‘cuida a tu funcionario público’, y a través de ella denunciarán la corrupción, los robos, la impunidad, etcétera. Otras células continuarán en sus respectivas trincheras, en grupos conformados por empresarios, arquitectos… El Movimiento de Unidad Nacional, por ejemplo, formará un grupo que servirá para conectar a la sociedad civil con las dependencias de gobierno. Es decir, Amigos de Fox terminó, pero no se muere el movimiento ciudadano.”
El senador panista José Benigno Aladro Fernández, quien fue coordinador de Amigos de Fox en los estados de Hidalgo, Morelos y Tlaxcala, afirma:
“Yo creo que este movimiento ciudadano seguirá unificado en torno de un objetivo, no precisamente político, sino de apoyo a las acciones del gobierno de Vicente. Todo dependerá de que los líderes del movimiento podamos aquilatar y retomar este gran movimiento que fue tan importante para el país.
“Amigos de Fox, como asociación civil, ya cumplió con creces su cometido; llevar a Vicente a la Presidencia. Para eso se creó. Sin embargo, sus miembros podrán seguirse reuniendo, o bien, integrarse al PAN, a otros partidos políticos o no hacer nada políticamente. Será una decisión individual de cada miembro. Cada quien hará lo que le convenga.”
Aladro Fernández asegura que “el éxito brutal” de la campaña foxista radicó precisamente en la movilización social desplegada por Amigos de Fox, que rebasó con mucho a la militancia panista.
“¡Imagínese! Los amigos de Fox son más de 5 millones en todo el país, mientras que la militancia de mi partido son apenas 350 mil”, exclama.
-¿Fue realmente Amigos de Fox una estructura paralela al PAN?
-Yo creo que sólo al principio lo fue, cuando se creó Amigos de Fox. Entonces era, definitivamente, una estructura paralela a la militancia de Acción Nacional. Pero ya una vez conformada la candidatura de Vicente Fox, se dio un esfuerzo común y emprendimos un sólo camino.
“Yo pienso que ahora Acción Nacional está logrando captar a muchas personas de ese movimiento, formado por miembros de todos los credos, todas las ideologías y todos los partidos… Es realmente un movimiento ciudadano que se niega a desaparecer. ¡Sin duda!”
Por la permanencia
Raúl Octavio Espinosa, quien fue secretario general de Gobierno en Jalisco y fundador de Amigos de Fox en ese estado, dice por su parte:
“Existe la clara conciencia de que, con cualquiera que sea su nuevo nombre, Amigos de Fox debe continuar, debe darle su apoyo al candidato presidencial por el que apostó y resultó triunfador.”
-¿Usted también comparte esta postura?
-Sí. Soy de la opinión de que este movimiento debe continuar, por la sencilla razón de que, a través de él, miles y miles de ciudadanos sin partido político se atrevieron a participar, la mayoría de ellos lo hizo por primera vez. Y además de ser un canal de apoyo a Vicente, Amigos de Fox se convirtió en un canal de expresión.
“El movimiento sería una buena palanca en el ejercicio mismo de gobierno, un buen instrumento para manifestar las inconformidades e insatisfacciones de la sociedad. Los partidos políticos, indudablemente, son los pilares, la parte institucional de todo esto. Pero hoy la ciudadanía está encontrando nuevas formas de expresarse. Por eso, el éxito que tuvo amigos de Fox no debe apagarse, debe ser una expresión más de la ciudadanía.”
Prueba de este éxito, refiere, es que, tan sólo en Jalisco, se continúa trabajando en las casas de los Amigos de Fox que el mismo Espinosa ayudó a abrir.
“A las casas siguen concurriendo infinidad de personas a llevar sus propuestas, a preguntar sobre lo que está pasando. Las casas continúan siendo un punto de referencia.”
Lideresa de los miembros de la tercera edad que apoyaron la campaña del panista, Rosa María González acaba de crear la Fundación Tercera Era 2000 Fox, en la que, dice, tendrán cabida todos los amigos de Fox que quieran seguir trabajando ya con Fox en la silla presidencial.
“Acabamos de constituir la fundación. Es apenas una pequeña célula a la que todos están invitados. Nadie quedará excluido. Cualquiera que haya participado en Amigos con Fox podrá hacerlo en Fundación Tercera Era.”
Señala que grupos de jóvenes, de profesionistas, de mujeres, de minusválidos y hasta de niños, se están integrando a la fundación.
“Lo importante es que no muera la inquietud de la sociedad civil, que ésta siga participando en la planeación, ejecución y evaluación de la política social de Vicente Fox.”
-¿Qué actividades realizará la Fundación Tercera Era 2000 Fox?
-Entre nuestros objetivos está participar en el sistema nacional de becas que prometió Vicente Fox durante su campaña, para que ningún joven vea interrumpidos sus estudios por falta de recursos económicos. Tenemos también una plataforma para dignificar al sector de la tercera edad y a los pensionados. Hay, además, programas de participación deportiva.
“El licenciado Fox, en el tercer punto de su documento sobre política social, pidió establecer un nuevo pacto entre la sociedad y su gobierno, que permita la participación activa de los ciudadanos en el desarrollo social. La invitación está hecha. Nosotros lo que hacemos es tomarle la palabra.”
A la Fundación Tercera Era se incorporó Gloria Lozano, coordinadora de Amigos de Fox en el Distrito Federal, así como Mara Hernández, quien coordinó la red de apoyo a los mexicanos residentes en Estados Unidos.
Esta última indica que seguirá impulsando la iniciativa para que esos residentes en el extranjero puedan votar en las elecciones de México, apoyen proyectos productivos en sus comunidades de origen y para que los consulados allá trabajen eficientemente.
“Hay que dar voz a esos mexicanos, y frenar los abusos que se cometen contra ellos. Está también la propuesta de crear un consejo de comunidades mexicanas, para que éste represente, directamente ante los consulados, los intereses de la comunidad mexicana en Estados Unidos”, dice Mara Hernández.
Algunos otros coordinadores de Amigos de Fox aún no determinan qué rumbo seguir. Tal es el caso de Max Tejeda, coordinador en el estado de Guerrero, y de Patricia Quesada, quien estuvo a cargo de los estados de Querétaro, Aguascalientes, Guanajuato, San Luis Potosí y Zacatecas.
Max Tejeda, un empresario restaurantero de Acapulco, adelanta:
“En estos días, los amigos de Fox guerrerenses sostendremos algunas reuniones. Analizaremos bien qué trabajos queremos realizar. Nosotros creemos que debemos seguir luchando, puesto que Guerrero es el estado más pobre del país y uno de los que más sufrió los cacicazgos del PRI.”
Señala que no buscan ningún cargo en el gobierno de Fox:
“Aquí nadie anda buscando chamba. No nos mueve el chambismo que se daba cuando ganaba el PRI. No, no. Somos gente convencida de que lo que se necesita es un cambio. Yo no soy político, soy un empresario convencido de que éste es un movimiento ciudadano que no debe terminarse.”
Patricia Quesada aclara por su parte:
“Estoy de acuerdo con la disolución de la asociación civil Amigos de Fox, pero no con la disolución del movimiento. Ahora podemos emprender proyectos sociales muy ambiciosos: cruzadas de alfabetización, ayudar a quienes menos tienen, realizar múltiples trabajos de gestión social…”
-¿Ustedes ya tienen algún planteamiento concreto que le harán llegar a Fox?
-En este corto plazo, lo más prudente es dejarlo que se adapte a su nueva dinámica de presidente electo. Y ya cuando tenga una instancia adecuada para gestionar las propuestas sociales, entonces le haremos llegar las nuestras.
-¿Cree que Amigos de Fox se atomizará en pequeñas agrupaciones que trabajarán en distintas áreas?
-Yo pienso que con los Amigos de Fox pasarán tres cosas: en primer lugar, muchos de ellos crearán nuevas instituciones sociales que trabajarán de acuerdo a sus zonas geográficas o a sus distintas especialidades; otros se sumarán a organizaciones sociales o políticas ya existentes; y finalmente, están quienes sólo aportaron su voto, por lo que regresarán a sus actividades cotidianas y no harán ningún otro trabajo voluntario. Supongo que eso sucederá.
Hacia la Presidencia
Fundada el 16 de septiembre de 1998 por un grupo de guanajuatenses, encabezados por José Luis González, la asociación Amigos de Fox inscribió en su primera convocatoria a 10 mil ciudadanos. Y terminó aglutinando, según Juan Antonio Fernández, su coordinador nacional, a 5 millones 480 mil amigos de Fox.
Recuerda Fernández las muestras de solidaridad que hicieron posible la creación de Amigos de Fox:
“Mucha gente se acercaba a Vicente para darle tarjetas de presentación, folders, cartas en las que le manifestaban su apoyo en caso de que buscara la Presidencia de la República. Vicente comenzó a guardar esa información, hasta llenar una caja que traía en la parte de atrás de su camioneta. Un día nos pidió que le ordenáramos toda esa información. Al principio se pensó en constituir un fideicomiso, una fundación, una asociación política. Finalmente se llegó a la conclusión de conformar la asociación civil.”
Uno de los grandes retos fue lograr que Fox fuera el candidato de Acción Nacional: “Tuvimos una competencia ríspida entre Amigos de Fox y panistas. Se dio esa fricción entre las dos estructuras. Es justo cuando nacen las redes: de mujeres, de la tercera edad, de universitarios, de deportistas, de jóvenes, de Iglesias, de militares… hubo curas que depositaron dinero, militares que hicieron lo mismo”, reconoce Fernández.
Amigos de Fox, comenta, llegó a tener 262 casas en todo el país, el mayor número se concentró en Jalisco. De ahí surgieron las ideas de las botas, las hebillas, las máscaras de Fox. Se compusieron también más de 80 corridos.
Finalmente, el pasado 28 de junio, en León, Guanajuato, los “mariscales” sostuvieron su última reunión. Amigos de Fox desaparecía como asociación.
“Fue el día del cierre de campaña de Fox. Todos nos despedimos. Habíamos cumplido con nuestro objetivo”, concluye Juan Antonio Fernández.








