Coyoacán, la delegación con las principales instituciones educativas del país La actriz Marí a Rojo: “La cultura se rá una cuestión de todos”

La comunidad cultural está de plácemes: triunfó la actriz María Rojo como jefa delegacional electa del Gobierno del Distrito Federal en Coyoacán.
En el acto final de campaña como candidata, ella presentó su proyecto de cultura ante un centenar de artistas e intelectuales coyoacanenses el martes 27 de junio, en el Teatro Coyoacán del Centro Cultural de la Sociedad General de Escritores de México (Sogem).
“María de mi Coyoacán” (uno de sus lemas) cerró así su “agotadora campaña”, en la que en 300 recorridos por la delegación de 700 mil habitantes descubrió que existen “al menos tres coyoacanes”, pues además del “exquisito” del centro, están los “pedregales” y los “culhuacanes”.
En las urnas, una sonriente María arrasó a Rosario Guerra (exsecretaria de finanzas del expresidente Carlos Salinas), quien parecía su más cercana contrincante, y fue relegada al tercer sitio, e incluso rebasó proporcionalmente en votos al mismo Andrés Manuel López Obrador. El martes 4 le fue entregada su constancia de mayoría.

Proyecto incluyente

En reunión presidida por el dramaturgo y presidente de la Sogem, Víctor Hugo Rascón Banda, se anunció que la comunidad de escritores y cineastas realizará un homenaje a María Rojo por su trabajo al frente de la Comisión de Cultura (LVII legislatura de la Cámara de Diputados), en la que ella defendió la Ley de Cinematografía y convocó a foros nacionales de cultura (Proceso 1235).
Con la presencia de organizaciones de colonos, actores como Leticia Huijara, Demián Bichir y Damián Alcázar, el historiador Luis Prieto, el cronista de Coyoacán Luis Everaert, el cineasta Víctor Ugalde, los promotores culturales Leonel Durán y Jorge Pantoja, la directora del Museo Nacional de las Intervenciones, Mónica Cuevas; la pintora Rina Lazo y el novelista Rafael Ramírez Heredia, entre otros, María, en un texto de cuatro páginas, destacó 11 líneas de trabajo para su proyecto que comprenderá “a hombres y mujeres de la cultura y las artes que no vivan en nuestra demarcación pero que deseen colaborar”.
Señaló que en Coyoacán están ubicadas las instituciones culturales y educativas más importantes de la nación, como la UNAM; la delegación tiene el segundo promedio más alto de escolaridad (8.5 grados); sólo 2.2% de la población mayor de 15 años es analfabeta y, con la delegación Álvaro Obregón, posee el mayor porcentaje de asistencia escolar (96.3%) de infantes entre seis a 14 años. Sin embargo, hay otra cara de Coyoacán:
“A pesar de existir una infraestructura educativa suficiente, ésta se encuentra muy deteriorada. En 1999 se debieron destinar 21.8 millones de pesos para mantenimiento de escuelas, facultad que corresponde a la Federación, dado que no ha habido voluntad del gobierno federal para descentralizar con todo y recursos, la educación básica.”
Paradójicamente, Coyoacán es la segunda delegación capitalina con menos bibliotecas por habitante: una por cada 54 mil. Ante éste y otros problemas de centralismo coyoacanense, María propuso su “proyecto cultural incluyente”, es decir, descentralizador.
Será “proyecto participativo” que como instancia de consulta instalará la Asamblea de la Cultura de Coyoacán, a partir del Consejo de Fomento Cultural que funcionó hasta 1997 y en el que participaban intelectuales.
“El proyecto implica la suma de esfuerzos con mecanismos de coordinación con la SEP, el INAH, el INBA, el Conaculta, Radio Educación, etcétera. Aprovecharemos la infraestructura educativa y cultural de las instituciones de educación superior situadas en Coyoacán, mediante convenios con la UNAM, las escuelas Nacional y Superior de Música, UAM Xochimilco y Centro Nacional de las Artes.”
La delegación apoyará proyectos de preservación, investigación y divulgación de tradiciones, historia oral, vida cotidiana, personajes y festividades. Fortalecerá la Orquesta Sinfónica de Coyoacán. Intentará establecer una partida presupuestal específica para cultura “no menor a 2% del presupuesto delegacional”. Una de las primeras acciones de su jefatura será “conservar y ampliar la infraestructura cultural” en las colonias que requieren mayor atención, incluyendo áreas deportivas y jardines.
“Reordenaremos casas de cultura para eliminar el abismo entre la ‘casa rica’ como la Jesús Reyes Heroles y las ‘pobres’ como la Raúl Anguiano y Flores Magón. Concluiremos obras en marcha como la Casa de Cultura El Reloj. Pretendemos lograr la cultura autogestiva, formando cuadros para promoción y fomento culturales, con estímulos.”
La convocatoria es abierta, dijo María Rojo, y “sólo será posible si logramos involucrar a la población total, para lo cual contemplamos un programa de difusión ambicioso. Echaremos a nadar el proyecto Radio Comunitaria El Reloj, difundiendo el patrimonio y quehacer cultural de nuestra delegación”. Por último, evitará “la eventitis” en el Jardín Hidalgo y “coadyuvaremos a la difusión masiva de los museos de Coyoacán, galerías, librerías, cafeterías y centros culturales”.

La tarea juntos

María recibió 25 proposiciones en aquella sesión, la primera con el proyecto “Hagamos juntos la tarea”, que consiste en que las bibliotecas de la delegación arranquen un programa para ayudar a hacer la tarea a niños y niñas de educación primaria.
Jaime Casillas, profesor de la Escuela de Escritores de Sogem, pugnó por el respeto a las tradiciones en los barrios coyoacanenses. Hubo quien solicitó que “la gente rica de Coyoacán aporte dinero para un fideicomiso cultural”. María Eugenia López Brun, exencargada de Cultura de la zona, sugirió gestionar ante UNESCO la declaratoria de que Coyoacán sea Patrimonio Cultural de la Humanidad.
Luis Everaert, cronista oficial de Coyoacán, criticó el “mal uso de las vías públicas, botín de grupos de poder”. Héctor Fonseca, miembro del Consejo de Cultura de Coyoacán, tronó contra los antros nocturnos “donde se distribuye droga”, solicitando respetar la ley del uso del suelo. Vendedores ambulantes del Jardín Centenario defendieron su necesidad de trabajar en Coyoacán, pero invitaron al diálogo para buscar soluciones.
La actriz Leticia Huijara propuso retomar el proyecto de Margarita Isabel de “actores alfabetizadores”. El director teatral Hugo Fragoso llamó la atención sobre la aridez cultural en medio siglo de las colonias Educación, Centinela, Avante y anexas. Leonel Durán, subdelegado del Centro Histórico de la Ciudad de México, pidió reconocer la capacidad de asociaciones civiles, preservar el patrimonio histórico, hacer una cartografía coyoacanense y dar reconocimiento a creadores.
Por su parte, Mónica Cuevas llamó a mejorar la relación entre las autoridades y su institución, para que con actividades conjuntas se remodele la “muy deteriorada” Plaza del Batallón de San Patricio, en el exterior del exconvento de Churubusco.
Finalmente y a sugerencia esa tarde de la ciudadana Carmen Chimal, el viernes pasado se llevó a cabo un primer baile de recuperación para María Rojo y su equipo de campaña, en el Salón Circus de la colonia popular Ajusco Coyoacán, con Recuerdos del Son de Jorge Barrientos y el grupo Boston.