“El PRI no será una oposición rabiosa” En el Congreso privará la negociación: García Cervantes Carvajal y Batres

No vamos a ser una oposición rabiosa y radical”, adelanta Gustavo Carvajal Moreno, expresidente nacional del PRI y aspirante a la coordinación parlamentaria de ese partido en la Cámara de Diputados.
Pero a pesar de su condición de primera minoría, y ya sin la Presidencia de la República como eje de cualquier decisión para el comportamiento legislativo priísta, aclara:
“Tampoco vamos a dejar de perder los valores y los avances que el país ha tenido. Ante el PAN vamos a tener que pintar nuestra raya.”
-¿El PRI podría cargarse a la izquierda?
-Desde luego que sí -dice resuelto el viejo político veracruzano, quien  revela que, además de hacer amarres para evitar que en el PRI se generalice una purga, opera acuerdos con los mandos de los partidos de la Revolución Democrática (PRD) y del Trabajo (PT) para perfilar un bloque estratégico.
-¿Se puede hablar de que habrá un bloque opositor PRI-PRD-PT en la Cámara de Diputados?
-Sí, sí se puede hablar, sobre todo ya que estén configuradas cada una de sus fracciones y liderazgos, y con un plan único de estrategia, en la que coincidamos los tres partidos. Ya estamos trabajando hacia allá. Hacia la unidad, claro.
Y es que el PAN no logró la mayoría en la Cámara de Diputados, ni siquiera con su aliado -el Partido Verde-, y aun tiene una curul menos que el PRI: 208 contra 209.
Pero ni estos números ni esa convergencia inquietan a Ricardo García Cervantes, actual senador considerado como uno de los futuros operadores del virtual coordinador de la bancada panista en la Cámara de Diputados, Felipe Calderón:
“México no es de los panistas ni para los panistas. No porque hayamos ganado la elección podemos aplicarles la cláusula de exclusión a los demás.”
La elección del 2 de julio -interpreta- obliga a darle a México una vida institucional mediante soluciones que obedezcan a la pluralidad y a convergencias múltiples. “No creo que puedan prefigurarse, de manera permanente, mayorías artificiales”.
-¿No habrá arrogancia del PAN?
-Sería un mal inicio. Debe haber firmeza, no arrogancia ni soberbia. Firmeza en las convicciones; pero una de ellas consiste en que México es plural. Ojalá no domine en el escenario político una actitud grillesca.
A juicio del futuro diputado panista, es preciso que la próxima legislatura impulse de inmediato instrumentos legales para cumplir con la pluralidad y la vinculación gobierno-sociedad: referéndum, plebiscito, iniciativa popular, reelección de legisladores…
Aclara que es importante cimentar la vida institucional al mismo tiempo que se atiende a los más pobres: “El énfasis estará puesto en los temas de justicia social y en reorientar el modelo económico”.
El virtual coordinador de la bancada perredista, Martí Batres, valora ambas posturas. Confirma que con el PAN, si bien no hay coincidencias en materia económica, social y cultural, sin duda las hay en lo que se refiere a la democracia política: separación de poderes, gabinete federal ratificado por el Congreso, Distrito Federal como estado 32…
También con el PRI hay coincidencias en aspectos sociales y en la oposición a la política económica neoliberal, dice Batres, pero su posición difiere de la expresada por Carvajal Moreno.
“No habrá un bloque estable. Ya no hay razón para crear un bloque opositor anti-PRI, porque ahora el que estará en el poder será el PAN, aunque tampoco podría decir que habrá un bloque estable con el PRI. Van a cambiar mucho las constelaciones de alianza.”
-¿El PRD será el partido bisagra?
-Tiene esa fuerza. Tiene puntos de coincidencia que pueden formar mayorías en las votaciones sobre diversos temas.
Más allá de que las convergencias sean múltiples, dependiendo de los temas prioritarios de cada grupo parlamentario, lo cierto es que en el futuro inmediato privará la negociación política.
Al respecto, García Cervantes dice que es tiempo de reivindicar la política, que implica la concertación. Admite que si bien se dio lugar a la sospecha, “el autoritarismo denigró prácticas normales en la búsqueda de acuerdos y se acuñó un nombre infeliz para el trabajo político: la concertacesión”.
El propio Batres reconoce que “muchas cosas van a carecer ahora de sentido”. Sin embargo, expresa que por situaciones como ésas, “lo mejor es apostar a una negociación abierta, para que también se sepa que no hubo acuerdos”.

Nuevos y viejos rostros en San Lázaro

La sacudida que el voto ciudadano dio al PRI fue severa, ya que perdió la Presidencia de la República y no obtuvo la mayoría absoluta o calificada en ambas cámaras del Congreso.
El PAN venció al PRI en la pelea cuerpo a cuerpo en los distritos por lo que se refiere a la elección de diputados: 142 por 130, con la salvedad de que el primero contendió en alianza con el Partido Verde.
No obstante, si se suman los de representación proporcional, el PRI tiene más diputados que el PAN solo: 209 a 208.
En tanto, la Alianza por México sumó apenas 67 diputaciones, que quedan como sigue: 51 para el PRD, ocho para el Partido del Trabajo, tres para Convergencia por la Democracia, tres para el Partido de la Sociedad Nacionalista y dos para el Partido Alianza Social.
En la Cámara de Senadores, el PRI obtuvo 59 escaños por 48 del PAN que, sumados a los cinco de su aliado, el Partido Verde, dan un total de 53 para la Alianza por el Cambio.
La Alianza por México sufrió en el Senado otro descalabro: suma apenas 16 escaños: 14 para el PRD, uno para el Partido del Trabajo y otro para Convergencia por la Democracia.
Al igual que en la Cámara de Diputados, en el Senado el PRD puede aliarse al PAN o al PRI, porque sólo así podría alcanzar la mayoría simple de 65 votos.
Las “burbujas” de cada grupo parlamentario en la Cámara de Diputados, como se denomina al coordinador y a sus colaboradores cercanos, suelen constituirse por los legisladores de mayor experiencia, quienes, salvo excepciones, casi siempre surgen de las listas plurinominales correspondientes a las cinco circunscripciones electorales en que se divide el país.
La Alianza por el Cambio es la coalición que más diputados plurinominales -o de representación proporcional- obtuvo: fueron 82;  le siguieron el PRI, con 78, y la Alianza por México, con 40.
Estas cifras pueden variar, si bien ligeramente, en caso de que surtan efecto las impugnaciones que los partidos y coaliciones presenten ante el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación.
Los diputados de Alianza por el Cambio están encabezados por Felipe Calderón (casi seguro coordinador), Armando Salinas Torre (exsecretario particular de Antonio Lozano Gracia y diputado del Distrito Federal), Tarcisio Navarrete (exdirigente del PAN en Jalisco) y Fernando Pérez Noriega (candidato perdedor a la candidatura del Distrito Federal).
En la diputación panista estarán, también, Ricardo García Cervantes (excoordinador de la bancada en San Lázaro), Alejandro Zapata Perogordo (exdiputado federal), Hebert Taylor (exdiputado federal), Ricardo Torres Origel (exdiputado en Guanajuato), Emilio Goicochea (actual senador) y Luis Pazos de la Torre (excandidato del PAN a la gubernatura de Veracruz y popular por sus libros sobre economía).
Llama la atención que en las listas del PRI no figuren personajes identificados como tecnócratas. Predominan los políticos, muchos de viejo cuño y con amplia experiencia legislativa:
Salvador Rocha Díaz (actual senador), Guillermo Hopkins (político colosista), Jaime Martínez Veloz (diputado por Baja California), Amador Rodríguez Lozano (senador), Manuel Correa Ceceña (expresidente del PRI en Jalisco), Enrique Aguilar Borrego (líder sindical), Fernando Ortiz Arana ( exsenador y candidato perdedor a la gubernatura de Querétaro), Augusto Gómez Villanueva (viejo político del echeverrismo), José Ramírez Gamero (exgobernador de Durango) y Felipe Solís Acero (exsecretario ejecutivo del IFE).
También ocuparán una curul Rafael Rodríguez Barrera (expresidente interino del PRI), Humberto Mayans (senador), Eduardo Andrade (senador), César Augusto Santiago (exsecretario electoral del CEN), Luis Pliego Ortiz (fundador de Democracia 2000), Beatriz Paredes (senadora), Óscar Levín Coppel (quien como presidente del PRI en el Distrito Federal perdió todo), Javier Sánchez Campuzano (exlíder de los industriales de la radio y la televisión).
Un hijo del expresidente Miguel de la Madrid, Federico de la Madrid Cordero, y la hija de Elba Esther Gordillo, Maricruz Montelongo, serán diputados, igual que dos exsubprocuradores, Manuel Galán Jiménez y José Elías Romero Apis.
La bancada del PRD, que encabeza Martí Batres, está integrada por  Auldárico Hernández Gerónimo (senador), Arturo Hervis (exdiputado federal), Gregorio Urías (exdiputado federal), Héctor Sánchez (senador), Alejandra Barrales (dirigente de las sobrecargos de Aeroméxico) y Félix Salgado Macedonio (senador).

Frenar al PAN y a Fox

La instalación de la nueva legislatura, la 58, será el 1 de septiembre. La primera tarea en la Cámara de Diputados será definir la administración, que, con la nueva Ley Orgánica, quedó menos expuesta a riñas entre las fracciones.
Se prevé que las primeras refriegas entre las bancadas, así como las primeras convergencias, surgirán al discutirse cuál grupo parlamentario responderá el sexto y último informe de gobierno de Ernesto Zedillo.
Habrá, desde luego, serias diferencias al discutir el paquete financiero para el año 2001. (Por tratarse de un nuevo gobierno federal, la Constitución permite al jefe del Ejecutivo enviar su proyecto de presupuesto a la Cámara de Diputados -la aprobación es facultad exclusiva de ésta- hasta el 15 de diciembre.)
García Cervantes pondera los tiempos y los alcances del paquete financiero para el primer año de gobierno foxista, cuyos trazos ya deben sentirse. “Las grandes líneas de presupuestación nacional están marcadas por los programas y las prioridades del gobierno actual, pero hay tiempo suficiente para incorporar las del gobierno entrante”.
El legislador cree que lo conveniente sería que Zedillo, en su último informe de gobierno, adelantara el esquema de su proyecto y Vicente Fox tuviera la “sensibilidad” de hacer participar al Congreso antes del plazo legal.
El PRD, por su parte, trabajará sobre una propuesta que ya elaboró la legislatura saliente, revela Batres, aunque adelanta que rechazará todo lo que sea prolongar la política económica vigente.
“Todo lo que huela a neoliberalismo lo vamos a rechazar, aunque nos vayamos solos. Ahí está la autoridad moral del PRD”, advierte el todavía coordinador de los diputados locales del Distrito Federal, aunque reconoce que con el PAN tienen numerosas coincidencias, como la democratización.
“No vamos a coincidir con el PAN en la legislación laboral, en privatizaciones y en otros temas de este tipo”, insiste Batres, y dice que con el PRI tal vez puedan coincidir en aspectos de legislación social.
“En lo demás, no sé si el PRI va a sostener lineamientos contrarios a la democratización del país. ¿Qué va a proteger ahora? Ya no tienen el poder. Por eso digo que cada tema va a concitar coaliciones distintas.”
Carvajal Moreno, quien eventualmente disputará el cargo de coordinador con Beatriz Paredes y Fernando Ortiz Arana, coincide en que es preciso evitar que el país “desvíe su ruta de independencia y de servicio a los que menos tienen”, y define los temas comunes con el PRD y el PT, con cuyos mandos mantuvo comunicación durante toda la semana pasada.
“Hay cosas comunes para luchar: la política internacional, la educación, la Ley Federal del Trabajo. Podemos trabajar juntos”, asegura el futuro diputado, quien niega haber dicho que los expresidentes sean los culpables de la derrota del PRI.
-¿Fox es un peligro para todo esto?
-Lo que pasa es que no sabemos lo que va a suceder. Él dice una cosa un día, y otro día otra cosa. Pero de todas maneras vamos a estar muy pendientes de que los valores para los mexicanos no los vayan a modificar.
-¿Y en el sector eléctrico?
-Nosotros estamos de acuerdo con la apertura y en la asociación con capital nacional y extranjero para nuevos proyectos, pero no en la venta de la Comisión Federal de Electricidad. Eso le costó mucho dinero a los mexicanos, es patrimonio nacional, y lo van a rematar por cacahuates.
“El Estado debe tener una rectoría en la economía. De ahí la importancia de las empresas del Estado. Inclusive, para el propio gobierno de Fox va a ser muy importante que esas empresas sigan en poder del Estado.”
García Cervantes, quien vaticina convergencias tanto con el PRI como con el PRD, aclara que lo que importa es sentar las bases de un nuevo sistema político basado en la diversidad: “No se trata de quitar a Juana para que se siente Chana”, dice.
“La política racional es aquella que puede ejercer alguien que sabe que no es poseedor de toda la verdad, pero también que sus argumentos son tan valiosos como los demás y que, en algunas ocasiones, se construye una verdad común a partir de acomodar en orden los elementos que todos aportan. En otras ocasiones son temas en los que sólo uno puede tener la razón, y se da un debate en temas muy confrontados, como los de alto contenido moral o ideológico.”
Concluye: “Espero que habrá temas en los que esas convergencias sean tan amplias que estemos integrados todos. En algunos vamos a ser derrotados; en otros vamos a sumar a todos, menos al PRD o al PRI. Tan normal será el acuerdo como el disenso”.