Gerardo Brauer Ortiz*
En primer lugar, es algo inusitado y un gran acierto inicial de Vicente Fox el haber definido inmediatamente su liderazgo y su postura de acercarse al mejor talento de acuerdo con cada especialidad y experiencia en áreas específicas, y la manera adecuada de hacerlo es mediante la utilización de otros especialistas en la búsqueda de gente altamente calificada.
Para los que decían que el ahora virtual presidente no traía equipo, quedaron sorprendidos, pues su equipo a final de cuentas es todo aquel mexicano con la actitud y la aptitud para afrontar un reto dentro de la hasta ahora estigmatizada administración pública. Este es un firme paso que cambiará las estructuras anquilosadas de una pirámide que no permitía la creatividad ni destacar por encima del puesto inmediato en la jerarquía, manteniéndose sólo para la consolidación de la imagen de una figura política y así conservar una vigencia dentro del stablishment de la oscura vida política, y este fue uno de los principales factores que determinaron el nuevo rumbo del país, pues la gran burocracia ya no soportaba el peso de su ineficacia y falta de reconocimiento de la sociedad, a la cual apenas si servía, ya que su misión principal no era la eficiencia, sino colocar al de arriba, para colocarse a sí mismo con la esperanza de que en la cúpula del grupo estuviera el próximo candidato presidencial. Por ello, muchos empleados del gobierno se sumaron al cambio.
Estamos entrando a un proceso cuyo desenlace será la muerte del político, que será reemplazado por el servidor público capaz de entender su entorno bajo una constante modernización y entendimiento de nuevas tecnologías, que den respuestas inmediatas a los problemas. Sin embargo, la mayoría de los profesionistas no se la jugarán en el gobierno fácilmente, por lo que se les tendrán que vender auténticos proyectos para su vida profesional.
Los aciertos y problemas del inicio del sexenio serán precisamente de recursos humanos. Vivimos, sin lugar a dudas, una era donde la capacidad y el potencial contenido de millones de mexicanos pueden hacer que las promesas de campaña se vayan realizando. La tarea de encontrar a los más calificados es difícil y habrá que evitar que se cuelen individuos con intereses ajenos al nuevo perfil del servidor público. Luego, vendrá otro factor decisivo, encontrar a los líderes capaces de conjuntar esfuerzos hacia una dirección. No hay que caer en el error de que el país es una gran empresa, sino un lugar de emprendedores, donde el nuevo gabinete tendrá la gran responsabilidad de crear las condiciones favorables para aquéllos y para todos.
El PRI-sistema perdió hace tiempo una perspectiva real de la dirección y administración de nuestros recursos y nos ofreció figurines políticos incapaces de entender realidades y destacarse en una competencia para dar lo mejor de sí a la sociedad, que los veía en un desfile, pues un día estaban con todo su equipo en una Secretaría orientada a la gran labor del campo, con su reto de revertir décadas de estancamiento, y luego se les veía dirigiendo otra dependencia orientada al control financiero, y así brincaban muchas veces de sexenio en sexenio, sin dejar constancia de resultados y sin consolidar una experiencia que les diera una especialidad.
El desmoronamiento del actual sistema fue por ese desgaste que no permitió su renovación y actualización para insertar al país favorablemente en el mundo global, empezando por dar al individuo los medios de vida necesarios para que él y su familia pudieran planear su futuro, insertándose favorablemente en un área que demandara su capacidad y aportación, y luego, en conjunto, generar las necesarias ventajas competitivas para no pagar las muy costosas facturas de la transición a la globalización, donde ahora debemos obtener las ventajas de ésta…
Los proyectos
Un extenso número de profesionistas trabajamos para los siguientes proyectos que estamos por proponer a Vicente Fox. Los menciono tal como serán presentados, pues una de las virtudes de estos momentos es que se acabó con las oscuridades, para vivir en un tenor de apertura y claridad.
El primero es el APEF (Administración Pública Efectiva y Formativa), que consiste en crear una estructura organizacional basada en un cambio de cultura que transformará la administración pública, para atajar la corrupción, elevar la calidad de la gente, comprometerla con sus responsabilidades, interactuarla con todas las áreas, y entrar en un constante proceso de mejora continua. Y, como punto de relevancia, que se convierta en una formación constante del recurso humano y éste pueda desarrollarse en diferentes ámbitos, aunque su orientación siempre será social.
Se logrará formar una nueva estructura de la administración pública y un modelo líder que integre sociedad e instituciones, con el objetivo de optimizar cada proceso de servicio y solución, trascendiendo la mera gestión, control presupuestal y seguimiento, que es lo que vienen desarrollado las secretarías e instituciones, para convertirlas en motivadoras de las capacidades humanas y así transformar el servicio público en áreas creativas y de respuesta, basadas en modelos de calidad total.
El siguiente proyecto es el CEREBRE (Capacidad, Especialidad, Recurso Estratégico Base para Robustecer al Estado). Es la búsqueda de talentos en todos los niveles, basados en los nuevos modelos de administración pública, que determinan perfiles totalmente identificados, especializados y adentrados en cada área específica. Para este fin, contamos con la base de datos de profesionistas más grande de Latinoamérica y con la capacidad de hacer un preciso diagnóstico de las necesidades de cada área de la administración pública y de las empresas paraestatales.
La meta es fortalecer al Estado con el compromiso y capacidad de nuevos perfiles de funcionarios que por sus características personales y de liderazgo derriben las añejas e inoperantes formas de trabajo en el gobierno, imprimiendo un dinamismo no visto en nuestro país, que será la base para afrontar los retos y tiempos programados para llegar a las metas fijadas desde la plataforma del proyecto de nación.
Sigue el PROAPTI (Proactividad), basado en el desarrollo de la aptitud y mediante el cual cada proceso de administración pública creará un valor agregado. Determinará los perfiles idóneos para llevar a cabo cada labor de reconversión y fortalecimiento regional; detectará por estado y municipio las ventajas de cada región y los atrasos, con el fin de lograr un desarrollo basado en detonar su potencial en determinados campos, para, posteriormente, implementar zonas industriales, de exportación artesanal, agrícolas, comerciales, portuarias, de comercio mundial…
Además, se buscará implementar en toda la administración pública un sentido de responsabilidad, basado en la comprensión de problemas sociales y del desarrollo de la tecnología, para aterrizar proyectos viables de crecimiento y reversión de estancamientos y rezagos. Se logrará transferir el perfil de auténticos líderes en el gobierno al grueso de la sociedad para imprimir en ellos el entusiasmo de servir.
Estos proyectos se mantendrían en constante mejora y soportando a toda la administración pública para la optimización de sus recursos. Los objetivos están cifrados a dos años, donde el que ahora trabaje dentro de la administración pública pueda desarrollar un perfil que le permita ser aceptado en empresas privadas líderes, como sucede en los países del Primer Mundo.
* Presidente de Brauer Asociados, empresa dedicada a la búsqueda de talentos, que elaboró un perfil de los tres principales candidatos a la Presidencia (Proceso 1234).








