Represión a los ilegales

En los últimos cinco meses, el Servicio de Migración y Naturalización estadunidense (INS) aumentó de mil a 5,000 el número de vigilantes en la frontera con México, y la ha convertido con fortificaciones, helicópteros y un programa contra los inmigrantes ilegales y la gente pobre del sur de Estados Unidos, denunció en un escrito el Comité de los Derechos Chicanos.
Héctor  García, de la Coalición para la Acción Responsable de la Ley en Houston, indicó que con esas medidas es previsible que la policía texana continúe asesinando a mexicanos-norteamericanos, pese a que en las últimas cuatro semanas cinco oficiales han sido procesados por ese delito.
Los procesados son Rank Haynes, alguacil de Castroville, quien junto con su esposa asesinó al obrero Richard Morales, y cuatro policías de Houston que ahogaron al campesino Joe Campos Torres.
El fiscal ha pedido cadena perpetua para los cinco.