El Congreso de Venezuela estudia una denuncia según la cual, entre 1974 y 1976, habría sido sustraída documentación confidencial de la sede diplomática de esa nación sudamericana en nuestro país. En uno de los documentos estaría registrada una conversación mantenida entre un expresidente de México y un exembajador de Chile acreditado ante nuestro gobierno, acerca de un golpe de estado que se estaba fraguando contra Venezuela.
El autor de la denuncia fue el exembajador de Venezuela en México, Francisco Herrera Luque, psiquiatra de profesión, quien formuló ante la Cámara de Diputados y el Senado de su país la acusación sobre serias irregularidades en el servicio exterior venezolano, que incluso atentaría contra la soberanía nacional.
Pese a que las denuncias del diplomático –que fueron catalogadas en círculos oficiales como extremadamente graves–, se mantiene en estricto secreto sumarial, extraoficialmente la prensa venezolana señaló que un alto funcionario de la embajada de Venezuela en México –presumiblemente el entonces consejero Hernández Robatti, actualmente en funciones diplomáticas ante el gobierno de Portugal– habría sido extorsionado por tendencias homosexuales, siendo conminado a entregar el código diplomático que se utiliza para los mensajes cifrados de ese país sudamericano. Según las fuentes, Herrera Luque habría acusado a Hernández Robatti de la sustracción de documentos secretos de la caja fuerte de la embajada, falsificación de la firma del primer mandatario venezolano Carlos Andrés Pérez y por tráfico de drogas y contrabando a través de la valija diplomática.
El pasado día 26, durante un rueda de prensa improvisada en el Palacio Nacional, el presidente de Venezuela señaló sobre el tema que “está siendo investigado por el Congreso y luego lo verá la Fiscalía General de la República. Lo único que lamento, es que se haya producido un escándalo innecesario”.
El matutino El Nacional de Caracas dijo el 22 de octubre que entre los documentos sustraídos estaría uno “relacionado con una conversación sostenida por el presidente de México con el exembajador de Chile (en México), según la cual se estaba fraguando un golpe de estado contra Venezuela”, sin precisar ningún nombre.
Herrera Luque, que desempeñó el cargo de embajador en México entre mayo de 1974 y diciembre de 1976, o sea, durante la administración de Luis Echeverría, comprobó en junio de este último año la violación de la caja fuerte de la sede diplomática y la falta de documentos. Uno de ellos estaba relacionado con el PRI, y según El Nacional, se trataba del original de un documento donde el embajador Herrera Luque informaba al presidente Pérez acerca de los objetivos priístas, el cual había sido sustituido por “una copia que no corresponde con el origina, escrito en diferente papel y tipo de máquina, no siendo la que el propio embajador escribió originalmente”. Otro informe advertía al gobierno de Venezuela “sobre la competencia del liderazgo continental y en la política exterior que aspiran hacerle México y Brasil”.
Por su parte, el doctor Hugo Vigorena, quien desde los primeros meses del sexenio pasado ocupó el cargo de embajador de Chile en nuestro país, negó haber tomado parte en la conversación relativa al supuesto golpe de estado en Venezuela.
“Yo no soy la persona citada”, dijo Vigorena. Y agregó: “Desconozco absolutamente de qué se trata; no tengo la mínima idea”.
Mientras tanto, el martes 25 el embajador de Venezuela en México, doctor Rafael José Neri, manifestó que actualmente se están procesando en el Congreso de su país las denuncias hechas por Herrera Luque ante ambas cámaras legislativas venezolanas, “sobre presuntas irregularidades sucesivas en la embajada de Venezuela en México durante el periodo en el cual el doctor Herrera Luque fue jefe de la misión”.








