Bajó el déficit, pero puede volver a subir

Según el boletín de octubre del Centro de Estudios Económicos del Sector Privado, el déficit de comercio exterior del país logró una disminución del 75 por ciento en los primeros siete meses del año. Sin embargo, esta “corrección” corre el peligro de dispararse nuevamente hacia arriba, por la recuperación económica.
En su análisis, el CEESP señala que el déficit pasó de mil 789.8 millones de dólares de enero-julio de 1976 a 448.4 millones en el mismo lapso de 1977. Las exportaciones aumentaron 29.6% (de mil 861 millones de dólares en 1976 a 2 mil 412.2 en 1977) y las importaciones disminuyeron 21.6% (de 3 mil 651.4 millones de dólares en 1976 a 2 mil 860.7 en 1977).
Las exportaciones aumentaron fundamentalmente por el alza en las cotizaciones internacionales de los principales productos y al aumento en el volumen de ventas de manufacturas. Asimismo, contribuyó, dice el CEESP, la devaluación de 1976 que incrementó la competitividad de nuestros productos en el exterior y contrajo el mercado interno.
Las importaciones, por su parte, se explican por el encarecimiento de bienes del exterior, la disminución en la actividad económica que redujo la compra de bines de producción y la ampliación de la capacidad productiva del país en ramas como el acero y el petróleo.
A este panorama le sigue la opinión del CEESP: “la reactivación de la economía mexicana a partir de abril nos permite prever que el déficit aumentará como consecuencia del esperado incremento de las importaciones, sobre todo de maquinaria y mercancías”.
Indica que la recuperación económica provoca un reactivamiento en el mercado interno y obliga a las empresas a exportar solamente excedentes, desequilibrando otra vez la balanza de mercancías.
Recomienda, por tanto, “fomentar decididamente las exportaciones” porque el sector externo es uno de los elementos básicos para la recuperación de la economía y para la solución de problemas de desempleo.