Partidero

Finalmente Emilio González tomó el camino que debió elegir hace mucho: declinar a la competencia interna panista por la candidatura a la Presidencia, dadas sus muy escasas posibilidades de triunfo, aunque en realidad su tirada era, como ya lo habíamos comentado, conseguir una senaduría o al menos una diputación federal, que seis o tres años más de ingresos fáciles y fuero no le caerían nada mal. No se descarta que eso haya negociado con el presidente del PAN, Gustavo Madero, en su reciente visita a Jalisco. Por cierto: ¿por qué la conferencia de prensa en el DF y no aquí, en horas que supuestamente debe dedicarse a trabajar por Jalisco?

Luego de que, a principios de mes, la Comisión de Adquisiciones y Enajenaciones del Instituto Electoral y de Participación Ciudadana (IEPC) declarara desierta la licitación pública para la compra de 10 mil 400 urnas electrónicas y por lo tanto se abriera la posibilidad de una adjudicación directa, todo hace suponer que hay gato encerrado en este negocio de alrededor de 220 millones de pesos (21 mil pesos por unidad). El gobernador Emilio González declaró que esta forma de elección se utilizará en 2012 porque “lo importante es dar, de un solo paso, este gran brinco de incorporación de tecnología a la jornada electoral” (Mural, 17 de septiembre) y que hay tiempo y recursos suficientes para comprarlas. La cuestión aquí es que de las dos empresas que concursaron, Pounce Consulting, S.A. de C.V. y Acerta Computación Aplicada, S.A. de C.V., la primera habría sido, si no la que estableció las bases, sí la que presentó el modelo sobre el que éstas se diseñaron. Además es, en el fondo, la sugerida por González Márquez.

Según el consejero electoral Nauhcatzin Bravo Aguilar, hay pruebas de que Pounce Consulting entregó al IEPC un documento antes de que se abriera la convocatoria para la licitación, que presuntamente fue utilizado por el propio instituto para elaborar las bases de dicha licitación y que sería el mismo ejecutivo estatal quien está promoviendo la compra directa a esta compañía. El trato privilegiado se atribuye a que fue el propio González Márquez quien recomendó a Pounce Consulting, propiedad de Lorenzo Ponce Arce. Lo que no se ha dicho es que Ponce Arce es el dueño de Lonas Lorenzo, S.A. de C.V., la encargada de colocar el techo de lona de vinilo en el Estadio de Atletismo, cuyo costo de 36 millones 262 mil pesos, según expertos, está a sobreprecio. Este contrato se lo adjudicó Fonatur de manera directa. En 2009, esta paraestatal celebró un contrato con el Code para edificar la infraestructura de los XVI Juegos Panamericanos, pero según los documentos firmados por las instituciones Fonatur no debía subcontratar, pero aun así lo ha hecho y sin concurso (Proceso Jalisco 335). El estadio todavía está en construcción y las obras no estarán concluidas para la inauguración de las competencias.

Sin importarle que estuviera comprometido a asistir a una importante sesión de pleno en la que se decidiría el destino del muy cuestionado titular de la Auditoría Superior del Estado, Alonso Godoy Pelayo, desde los días previos a las fiestas patrias el diputado local panista Alfredo Argüelles se fue de tahúr a Las Vegas junto con el secretario general del Congreso del Estado, Luis Octavio Pérez Pozos, y el regidor de su mismo partido en el Ayuntamiento de Guadalajara, Ricardo Ríos Bojórquez. Exhibido por el periódico Mural en su edición del lunes 19, Argüelles solicitó que le descontaran el salario de los días que faltó. Tamaña desfachatez amerita la destitución misma o al menos su reemplazo por parte del PAN, pues no es la primera vez que hace de las suyas. Recuérdese el escándalo que provocó el 11 de agosto de 2007, cuando era secretario del Congreso: ya tomado, se negó a pagar la cuenta en el centro nocturno D’Klum, en Zapopan. l

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