Los negocios del ayuntamiento

Roberto Armando Molina Salazar, quien fuera tesorero de Chapala de 2007 a 2009, presentó en agosto pasado una solicitud ante la Auditoría Superior del Estado de Jalisco (ASEJ) para que revise los gastos registrados en la cuenta pública 2010, ya que estima que se causaron daños por alrededor de 15 millones de pesos.
Además el exfuncionario, con amplia trayectoria en la fiscalización de recursos públicos federales, presentó el 22 de agosto pasado una denuncia ante el Servicio de Administración Tributaria (SAT) de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) contra cuatro proveedores de bienes y servicios por una posible evasión fiscal.
En entrevista, Molina Salazar reitera que es un “robo en despoblado lo que ocurre en el manejo de los recursos de los chapalenses”, y asegura que acudió a la dependencia federal porque en esas irregularidades están involucrados funcionarios municipales y particulares “que se prestan para ordeñar al municipio”.
Relata que fue en marzo pasado cuando se enteró de que el presidente municipal panista José de Jesús Cabrera Jiménez los acusó a él y al expresidente Gerardo Degollado González de peculado por un monto de 1.5 millones de pesos provenientes del Programa de Acción Comunitaria (PAC).
Una vez que aclaró el manejo de los fondos con los documentos de las autoridades que supervisan el programa, el exfuncionario puso la lupa en las cuentas de Chapala, especialmente las correspondientes al último cuatrimestre de 2010. Insiste en que halló “escandaloso el desaseo”, y urgió a la ASEJ a que haga una revisión detallada de todo el ejercicio de Cabrera Jiménez.
Presunta evasión fiscal

En su denuncia ante el SAT, el extesorero expone que la empresa Forja Visión, S.A. de C.V. expidió la factura 0296, de 150 mil pesos, por una consultoría “para la tramitación de recursos provenientes del Fideicomiso para el Desarrollo Municipal de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, según convenio CHAJA/001/2010”.
Este documento está fechado el 16 de abril de 2010 pero se incluyó en la cuenta pública ocho meses después, en diciembre de 2010, “cuando se pagó”. Lo extraño es que Forja Visión tiene su domicilio en José María Heredia número 227-B, en San Antonio Buenavista, Toluca, Estado de México, y se dedica precisamente a la forja y la herrería; sin embargo, fue contratada para actuar como intermediaria financiera con una atractiva comisión de 150 mil pesos.
Molina Salazar comenta al respecto que Forja Visión “no puede estar capacitada para la prestación de servicios de consultoría para la tramitación de recursos federales” y entrega a Proceso Jalisco el resultado de su investigación en el Sistema de Verificación de Comprobantes Fiscales del SAT, según el cual la factura 296 que ampara la operación es “presuntamente apócrifa”.
Otra de las empresas señaladas es Consorcio Ambiental y de Servicios, S.A. de C.V. (Conaser), que septiembre y noviembre del año pasado expidió a nombre del Ayuntamiento de Chapala cuatro facturas –folios 1838, 1846, 2041 y 2042 de la cuenta pública de 2010 por un total de 1 millón 6 mil pesos. El Sistema de Verificación de Comprobantes Fiscales arrojó indicios de que también son apócrifas.
Conaser, ubicada en Jesús García número 50, en Tlaquepaque, fue contratada para varios proyectos, entre ellos elaborar el estudio hidrológico del Distrito 4, Atotonilquillo, por el que originalmente se cobraría una suma no especificada, aunque el ayuntamiento entregó a esa empresa el 9 de agosto de 2010 un adelanto de 203 mil pesos, sin especificar el porcentaje (factura 0317, folio 1839).
Luego, el 3 de noviembre siguiente se pagaron otros 203 mil pesos (factura 0322, folio 2042), pero Conaser aclaró –entonces sí— que esa cantidad correspondía al finiquito del 50% del costo del estudio, por lo que el pago total sumará 812 mil pesos, suma que antes nunca se especificó en el convenio, por lo que extesorero infiere que, al menos hubo trampa, por lo que el importe faltante se cargaría a la cuenta pública del municipio de este año.
Esa empresa fue elegida asimismo para elaborar el Atlas Municipal de Riesgos por Fenómenos Naturales de los Distritos 1 (Chapala) y 2 (Ajijic). En esa ocasión Conaser expidió una factura el 9 de agosto del año pasado por 200 mil pesos, correspondientes al anticipo de 25% del costo total (factura 316, folio 1846) y una segunda factura el 3 de noviembre siguiente por 400 mil pesos; ésta relativa a la “primera estimación de avance” en el trabajo.
Contrataciones sospechosas

El exfuncionario Molina Salazar mostró cómo, en el último cuatrimestre de 2010, la empresa Proyectos y Estructuras de la Construcción, S.A. de C.V. facturó a Chapala 7 millones 189 mil 84 pesos. Este proveedor dio como su domicilio Venezuela 117, colonia Moderna, en Guadalajara, pero este inmueble no existe. La numeración va del 3945 al 321, de la calle Washington a Prisciliano Sánchez.
En su denuncia, el extesorero chapalense indica que dicha compañía “lo mismo digitaliza que hace planes parciales, vende materiales para la construcción, construye, renta equipo, maquinaria, vende tierra para jardín, árboles, luminarias, juegos metálicos, postes, madera, tubos, cable, motobombas sumergibles, bancas y muchas más cosas, todo lo que se pueda vender”.
Este semanario tiene copias de las facturas expedidas por Proyectos y Estructuras de la Construcción al Ayuntamiento de Chapala en los últimos meses del año pasado. En efecto, ha cobrado una extraña variedad de servicios y productos, además de que las cantidades parecen estar fraccionadas, pues hay varios comprobantes por los mismos conceptos.
Muestra de ello es que el 19 de agosto de 2010 la mencionada empresa expidió dos facturas para el ayuntamiento por 250 mil pesos cada una. La primera (número a 175, folio 1616) corresponde a la primera etapa de la modelización y consolidación del parque lineal de San Nicolás de Ibarra y Santa Cruz de la Soledad, consistente en la colocación del material para base hidráulica y mamposteo. La segunda factura (177, folio 1617) es por el retiro y acomodo de la malla ciclónica y el concreto premezclado para los andadores de la primera etapa del parque.
El 15 de septiembre de 2010, la empresa expidió una factura (178, folio 1618) por la renta de dos camiones de volteo, un vibrocompactador, una motoconformadora y una retroexcavadora con un importe de 250 mil pesos. La empresa expidió otra factura más (180, folio1619) fechada el mismo día, por la renta de equipos para el mismo parque, por otros 250 mil pesos.
Aquel 15 de septiembre, la empresa facturó a su vez (161, folio 1854) servicios por un monto de 140 mil 636 pesos, para la realización del Plan Parcial de Desarrollo Urbano de La Purísima, como anticipo del 50% del programa Hábitat (obra 140301PD001).
Cinco días después, Proyectos y Estructuras de la Construcción elaboró la factura por el Plan de Desarrollo Urbano de La Cofradía (167, folio 1057) por 50 mil pesos, lo que representa el 25% de anticipo; y expidió con la misma fecha otra factura (168, folio 1058) de 50 mil pesos por la digitalización del Plan Parcial de Desarrollo Urbano de Santa María.
Molina Salazar resalta que esa compañía se fundó en enero de 2010, lo que coincide con el arranque de la presente administración municipal. Enfatiza que sus facturas son casi consecutivas, lo que lleva a inferir que el ayuntamiento es su mejor cliente. Ante el SAT, señaló también que no existe congruencia en las fechas y que las facturas también son presumiblemente falsas.
First One, S.A. de C.V., con domicilio en Cuitláhuac 169, Ciudad del Sol, Guadalajara, es la cuarta empresa señalada por el exfuncionario ante las autoridades fiscales, ya que sus comprobantes tampoco fueron validados por el sistema de verificación del SAT.
La empresa First One expidió la factura 2591 –folio1686– de 64 mil171 pesos por cuatro eventos culturales en la delegación de Atotonilquillo y el rescate de espacios públicos. No se especifican más datos.
Para realizar este análisis, el extesorero Molina Salazar solicitó la información financiera del ayuntamiento por medio de la Ley de Transparencia y revisó los registros contables presentados en la cuenta pública, de donde se desprenden otras irregularidades, como el cobro de un cheque por 77 mil 610 pesos, que fue cambiado en efectivo por un tercero, pese a que fue expedido en favor de un proveedor.
Esto le costó a la comuna de Chapala un doble gasto, ya que el importe tuvo que ser cubierto a favor de Salvador Camacho Gallardo, proveedor de exámenes de laboratorio, quien tuvo que recurrir a los diputados y al propio alcalde para que le pagaran. El 10 de abril de 2010 el Ayuntamiento de Chapala expidió a su favor cinco cheques (643, 644, 645, 646 y 647 del Banco Santander) por diversas cantidades, pero “alguien” que no era el acreedor cobró el último cheque (el 647) sólo unos minutos después de que el empresario Camacho depositara los otros cuatro documentos en su cuenta.
Por si fuera poco, en su revisión del último cuatrimestre de 2010 el extesorero encontró que “el ayuntamiento contrató a una correduría para que gestionara el otorgamiento de un crédito y se llevó una comisión millonaria”. Se trata de un trámite que debió realizar la propia Tesorería, pero aun así la correduría Asesoría Financiera, de Mauricio Paczka Zapata, con domicilio en el Distrito Federal, se embolsó casi 3.5 millones de pesos por realizarlo, como se muestra en documentos de los que este semanario tiene copia.