Acerca de Una visión polémica de la Conquista De Javier Castillo Nava

Señor director:

Le agradeceré publicar en Palabra de Lector los siguientes comentarios al artículo que firman Armando Ponce y Columba Vértiz con el título Una visión polémica de la Conquista (Proceso 1818), referente a la serie televisiva dirigida por Nicolás Echevarría con el nombre La Conquista.
Dicha serie sostiene que fue el Capitán General el primero en darle a la mujer un papel “predominante” al otorgarle a la Malinche un rol preponderante, de manera que “los machistas fueron los aztecas”.
Esto es falso. La Malinche simplemente fue una esclava y, por lo tanto, Cortés no le adjudicaba el carácter de mujer, aunque le fue extraordinariamente útil por su inteligencia y por el hecho de conocer el maya y el náhuatl, para luego hablar también el español. (Yo le recomendaría al señor Echevarría leer el libro de Laura Esquivel titulado Malinche, obra extraordinaria y muy bellamente escrita.)
Respecto a los sacrificios humanos… ¿dónde se encuentra la industrialización? Asimismo, la comparación del encuentro de Cortés y Moctezuma con “la venida de Cristo” es absurda. Creo que el señor Echevarría debería leer con cuidado varios de los muchos libros que existen sobre la conquista de México, así como el Nuevo Testamento.
En cuanto a la aseveración de que “los aztecas hacían pozole con la carne humana de los sacrificados”, significaría que eran antropófagos, y que yo sepa nunca han tenido ese calificativo.
Me precio de tener conocimientos al respecto, pues fue mi maestro desde la escuela secundaria nada menos que el llamado “poeta de América”, don Carlos Pellicer Cámara, quien me impartió historia de México y universal, además de literatura, sin olvidar que fue protector de las cabezas olmecas monumentales del sureste mexicano y creador del Parque de La Venta, en Villahermosa, Tabasco.
Fue nuestro maestro en la Secundaria Número 4, en años en los cuales fungió asimismo como director de Bellas Artes (creo que aún no se le consideraba Instituto), y jamás se refirió en momento alguno a la antropofagia de los aztecas. Para mí eso es simplemente absurdo.
Hasta donde yo recuerdo, eran únicamente los sacerdotes del Templo Mayor (donde se realizaban los sacrificios humanos) los que comían pequeñísimas porciones de carne de los sacrificados, por decirlo de algún modo, como un acto de “comunión”, semejante a la práctica de los católicos que en forma figurada toman con la hostia el cuerpo de Cristo. Al terminar el sacrificio de sacarles el corazón, los cuerpos eran arrojados por las escalinatas del templo hasta la base de la pirámide, y de ahí solamente algunos de los cráneos eran utilizados para la creación del “Zompantli”, exposición de calaveras en la Plaza Mayor.
Yo podría aceptar que los aztecas cometieron canibalismo o antropofagia si esto lo hubieran dicho los insignes maestros don Miguel León Portilla o don Eduardo Matos Moctezuma, verdaderas autoridades en estos temas.
Por lo que respecta a la matanza de Cholula, hasta donde me alcanzan mis conocimientos y recuerdos –y aceptaría la corrección– fue realizada por Pedro de Alvarado y no por Cortés, pues éste se encontraba entonces en la costa de Veracruz para “recibir” con armas a Pánfilo de Narváez. (Carta resumida.)
Atentamente
Javier Castillo Nava
Morelia, Michoacán