Ocesa impone su ley

Miles de personas que acuden a la Ciudad Deportiva no cuentan con libre acceso a sus espacios, pues éstos se encuentran ocupados por la empresa de espectáculos OCESA. A partir de una concesión otorgada en 2003, esta compañía se apropió de amplias áreas del inmueble, sin cumplir con las condiciones establecidas. Ello sólo se explica, aseguran integrantes de la Organización Social Deportiva y Ecológica Magdalena Mixhuca, por la apatía y las complicidades de las autoridades capitalinas.

Los usuarios de la Ciudad Deportiva Magdalena Mixhuca se dicen hartos de engaños, largas esperas y promesas por parte de Operadora de Centros de Espectáculos, S.A. (OCESA), así como del gobierno capitalino y las autoridades de la delegación Iztacalco.
Su hartazgo detonó en plantones que podrían extenderse los próximos fines de semana. Al menos cada sábado, desde el pasado 27 de agosto, los integrantes de la Organización Social Deportiva y Ecológica Magdalena Mixhuca, A.C. (OSDEMMAC) realizan una serie de plantones en la Ciudad Deportiva y el autódromo Hermanos Rodríguez, uno de los escenarios deportivos del Distrito Federal que en marzo de 2003 fueron concesionados a OCESA por el gobierno capitalino.
Las manifestaciones se realizan como protesta ante el incumplimiento de acuerdos de la referida empresa, entre ellos los frecuentes cierres y obstaculización de los espacios públicos a los casi 30 mil deportistas de la zona de Iztacalco que cada semana acuden al sitio.
Los usuarios de la Ciudad Deportiva, concebida como espacio público para grupos de escasos recursos, acusan que la impunidad con que ha operado la empresa no sería posible sin la complicidad de las autoridades locales, incluida la delegación Iztacalco y el gobierno del Distrito Federal.
Con documentos y oficios que avalan sus exigencias, integrantes del OSDEMMAC enlistan las irregularidades en que ha incurrido OCESA, entre ellas el incumplimiento de la resolución SMA/DGRAASR/10629/2002, de la Secretaría del Medio Ambiente, que obliga al retiro inmediato de las gradas temporales, para lo cual disponía de un plazo de 100 días. “Ya transcurrieron nueve años sin que ninguna autoridad exija que se cumpla el convenio”, dicen.
Ese ordenamiento se encuentra desde 2002, cuando la concesión del autódromo fue otorgada a la empresa Legrand, del promotor Michel Jourdain, quien pagaba 100 mil pesos al mes en especie con obras de mantenimiento. A partir del 28 de marzo de 2003 el Gobierno del Distrito Federal entregó la concesión por 10 años a Operadora de Centros de Espectáculos, S.A., que igualmente opera el Foro Sol y el Palacio de los Deportes en la Ciudad Deportiva Magdalena Mixhuca.
La empresa de espectáculos tampoco ha brindado mantenimiento a diversas áreas de la Ciudad Deportiva y no contribuye a cumplir el objetivo de la demarcación de Iztacalco de recuperar en forma integral las áreas verdes “asegurando su permanencia en óptimas condiciones, a pesar del paso del tiempo”. Así lo plasmó el 14 de abril de 2005 el entonces director de Desarrollo Sustentable de la delegación, Antonio Rodríguez Espíndola, en un documento que envió al representante legal de OCESA, Bosco Attolini Pesqueira.
Con base en ese oficio, el pasado 20 de julio la OSDEMMAC giró una petición a la directora de Desarrollo Sustentable, Adriana Sepúlveda Mendoza, para que informara “por qué OCESA dejó de dar mantenimiento a los 2 mil 500 metros cuadrados a los que está obligado desde el 14 de abril de 2005”. En el documento se indica que dejar sin mantenimiento las áreas de la Ciudad Deportiva de la Magdalena Mixhuca “es causa de sanciones”.
Entrevistados por Proceso, integrantes de la Organización Social Deportiva y Ecológica Magdalena Mixhuca, A.C. demandan que se revise la concesión y se precisen las áreas que pueden utilizar los deportistas y los usuarios.

Más plantones

La asociación civil rompió relaciones con OCESA el pasado miércoles 31 de agosto. Sus integrantes están molestos por la actitud pasiva y “nula capacidad” del director de Operación de esa empresa, José Luis Esparza. Así lo manifestaron durante un ríspido encuentro que tuvieron en la delegación Iztacalco con el titular de la demarcación, Francisco Sánchez, y el director de la Ciudad Deportiva, Leonardo Muñoz Romero.
La reunión se efectuó a petición de la propia autoridad, luego de que el pasado 27 de agosto integrantes de la OSDEMMAC realizaron un plantón en plena pista del autódromo Hermanos Rodríguez.
Todo se derivó de un nuevo incumplimiento de OCESA, pues según el convenio la pista del autódromo sólo será ocupada a partir de las 9:00 horas y hasta las siete de la noche, horario establecido para el cierre de la Ciudad Deportiva. Ese día la fábrica de juguetes Matell rentó el autódromo para un evento privado de la línea de coches a escala Hot Wheels.
El secretario del Deporte de la OSDEMMAC, Pedro Ortiz, comenta que esta organización rompió relaciones con OCESA desde el momento en que el director de Operación de la empresa, José Luis Esparza, “nos dijo que no tenía respuesta. Inmediatamente dimos por concluida la reunión en la sala de juntas del jefe delegacional. ¿Qué caso tiene juntarnos para que al final individuos como Esparza no tengan ni idea de la grave situación?”.
Asegura que su organismo decidió realizar más plantones, además de los efectuados el 27 de agosto y los sábados 3 y 10. “De hecho ya avisamos a OCESA que bloquearemos cada vez que tengan eventos programados. Muchos usuarios de Ciudad Deportiva están de acuerdo”.
Por su parte, el secretario de acuerdos de la OSDEMMAC, Ulises Ríos Gil, asegura que no cuentan con ayude de nadie. “Si estamos aquí denunciando estas irregularidades es porque ya hemos agotado los caminos legales y ya nos cansamos de recibir el menosprecio, al grado de que nos avientan las puertas en la nariz. Pensábamos que había sensibilidad y apertura con un gobierno de izquierda, que siempre está más ligado a la comunidad.
“De repente nos encontramos que el discurso no concuerda con los hechos, sobre todo hoy en día que están de moda las campañas como ‘haz deporte’, ‘convive con tu familia’, ‘cuida tu presión arterial’. Hoy le preguntamos al secretario de Salud del Distrito Federal; al jefe del Gobierno capitalino, Marcelo Ebrard; al de Desarrollo Social, y al titular del Instituto del Deporte del Distrito Federal: ¿Dónde vamos a realizar deporte, principalmente en la comunidad del oriente si nos tienen secuestradas las instalaciones que en teoría se construyeron para la gente más marginada?
“Por eso estamos aquí (en Proceso). No queremos violentar, pero sí que se respete un área que fue diseñada con objetivos bien claros, para que las clases populares, las clases marginadas, puedan realizar alguna actividad física. Ese es el objetivo, pero cada vez se aleja más del ideal de Jesús Palillo Martínez, el gran impulsor de la Ciudad Deportiva. Y lo más triste es la nula respuesta de las autoridades”, lamenta Ríos Gil.

Sin intransigencias

El secretario de Acuerdos de la OSDEMMAC comenta que el director general de Regulación Ambiental de la Secretaría del Medio Ambiente, Bernardo Lesser Hiriart, envió una “respuesta absurda” en un documento fechado el 26 de agosto último en el que se refiere al incumplimiento de OCESA a la resolución SMA/DGRAASR/10629/2002.
En el oficio, el funcionario indica: “Le informo que debido a la antigüedad del proyecto en comento, esta dirección general ya no cuenta en sus archivos de trámite o de concentración con la documentación que permita constatar el cumplimiento de las condiciones mencionadas…”.
“Ahí está la respuesta –lamenta Ríos Gil–. El director general de Regulación Ambiental asegura que el tema ya es viejo y por ello no pueden hacer nada. Ante todo esto el gobierno central y el delegado también hacen mutis.”
Y agrega: “No estamos por el todo o el nada. Vamos a convivir con reglas claras, pero que no nos marginen ni que digan: ‘ustedes van a disfrutar de un metro de aquí para allá, porque ya tengo todo esto’. Es lo que no permitiremos. Si OCESA considera tener la legalidad del contrato, nosotros tenemos la legitimidad histórica para usar un parque público. Se los hemos repetido en reiteradas ocasiones que fueron a arrendar un parque público, y por lo tanto tendrán que convivir con la comunidad y ponernos de acuerdo.
“Tampoco pedimos la salida de esa empresa, pero si se ponen en un plan de intransigencia, nosotros también podemos ir más allá. Entonces que se revisen los convenios, los metros concesionados y que se asuma su responsabilidad, ecológicamente hablando.”
La Ciudad Deportiva Magdalena Mixhuca fue inaugurada el 16 de noviembre de 1958 por el presidente Adolfo Ruiz Cortines. El predio constaba originalmente de 209 hectáreas, donde luego fueron construidos el Palacio de los Deportes y el velódromo Agustín Melgar, con motivo de los Juegos Olímpicos del 68.
Según cálculos de la OSDEMMAC, aproximadamente mil 500 usuarios se ejercitan diariamente en la Ciudad Deportiva. Y de acuerdo con la dirección general, unas 30 mil personas acuden semanalmente a la Magdalena Mixhuca.
“Queremos recuperar esos espacios públicos de la comunidad”, claman los responsables de OSDEMMAC que, entre otras cosas, también exigen al delegado de Iztacalco la destitución del titular del Deporte, Leonardo Muñoz Romero.
“El delegado nos dijo que no estaba en sus manos. ¿Entonces quién puso a esta persona totalmente alejada del deporte y sin la menor sensibilidad para estos asuntos? En cuanto a la Ciudad Deportiva, el problema es que ya nos hemos sentado con el delegado al menos cuatro veces, y no ha dado resultados. Nos ha dicho que verá la situación y que no nos desesperemos, pero ya está terminando su gestión. No nos dejaron otras alternativas que realizar plantones. Y seguiremos pugnando para que los espacios pertenezcan verdaderamente a la comunidad y se cumpla el objetivo inicial de la Ciudad Deportiva: área para la recreación del pueblo, de la gente con menos recursos”, indica Ríos Gil.
Proceso localizó al director de Operación de OCESA, José Luis Esparza, quien titubeante y esquivo envió al reportero con el jefe de prensa, José Zepeda. Éste, por su parte, solicitó por escrito la serie de reclamos de OSDEMMAC, y prometió que entregaría una respuesta antes del cierre de edición. No cumplió.