Señor director:
Colorado College. A punto de salir de la oficina del visiting professor para dar mi clase de literatura comparada, entra de pronto Kellow Misty (brillante políglota que aspiraba a ser educadora) y me dice:
–¿Sabes algo de la tragedia?
–Bien por ti. Veremos algo de Sófocles…
–¡No, es ahora! ¡Nos están atacando! Enciende tu monitor.
En pantalla, una orden de la directora: “Suspensión de clases hasta nuevo aviso. Los alumnos están en reunión ahora en el auditorio. Profesores a su auditorio. Asamblea general a las 12 en la capilla”.
Las escaleras y largos pasillos quedaron libres de carreras en dos minutos.
Las enormes pantallas nos mostraban en vivo edificios, aviones bala, destrucción masiva.
Pensé en la montaña visible desde cualquier punto del campus. Colorado Springs es una tranquila localidad a 2 mil 200 de altura (como la Ciudad de México), al pie de las Rocallosas, con aire siempre diáfano. El granito de la vecina montaña monolítica, centro geográfico de Estados Unidos, contiene en lo profundo un edificio de 20 o más pisos, refugio nuclear donde el comando supremo puede sobrevivir varias semanas mientras dirige una guerra. El presidente o el vicepresidente, obligados a distanciarse bajo alarma grave, estarían ya en camino a esa montaña coronada con cien antenas diferentes.
Reuní a mis alumnos en el salón habitual. Nueve chicas y tres varones entre 17 y 20 años. Antes de enviarlos a sus casas escribí en el pizarrón preguntas improvisadas. Era importante que verbalizaran la angustia que nos tenía seca la boca. Se pensaba que, en cualquier momento, cualquier cosa…
Diga la diferencia entre ataque estratégico y acción de terrorismo.
¿Cuál es el propósito de un acto de esta naturaleza?
¿Por qué los atacantes escogen Camp David, World Trade Center y Pentágono?
Inteligencia dice que no quiere saltar a conclusiones. ¿Qué puede pasar mientras Inteligencia llega a una conclusión?
¿Conoce usted la historia del caballo de Troya?
¿Cuántas veces EU ha atacado a sus enemigos fuera de Estados Unidos, y cuántas veces EU ha sido atacado en su territorio?
A las 9:00 del día siguiente, Andrew, Alice y Tiffany conocían el truco del caballo troyano; los otros no. Pero todos verbalizaron su angustia con objetividad. Doy ejemplos de sus respuestas:
–Es la forma que alguien encontró para llamar la atención. (Dickerson, Emily, quien no había decidido carrera.)
–Es la primera vez que Estados Unidos es atacado en su territorio. (Tice, Lauren. Ambientalista. Le angustia la falta de agua en los campos.)
Alguien disiente: informa que el primero que lo atacó fue Pancho Villa, en Columbus, donde tomó el pueblo y lo dejó sin armas. (Johnson, Andrea. Futbolista, ojo morado. Iba para biología.)
–Hemos creado muchos enemigos. Cualquiera pudo hacerlo. (Larson, Lydsay. Se proponía ser veterinaria. Mezclilla y huaraches. Tiempo después regaló un año de su vida sin beca alguna para iniciar industrias agropecuarias entre campesinos explotados en el estado de Morelos.)
–Desde cualquier parte del mundo alguien quiere ser oído. Ya comenzamos a escucharlo. Falta que nuestro presidente le responda. Espero que esté bien y que pronto hable con quien nos ataca ahora. (Stahl, Matthew. Pelo corto. Iba para biología.)
Dos días después, desde un refugio ignorado (no se nos apartaba del pensamiento la montaña de granito a dos millas del campus), el presidente de Estados Unidos habló a la nación. La palabra que a todos nos quedó como eje de su breve y repetitivo discurso fue “retaliation”. No dialogar, según juzgaban mis alumnos, de apenas 17 a 20 años, sino venganza, “retaliation”, que significa: más de lo mismo.
Atentamente
Juan Antonio Ascencio Villanueva
Distrito Federal
(52-56-30-80)








