Mucha administración pero… El bosque se muere

Vecinos de las colonias aledañas a Los Colomos no se explican la razón por la cual David Gutiérrez Champion no es removido como director administrativo de este bosque. Ellos, al igual que los trabajadores a su cargo, han documentado las trapacerías del funcionario, que maneja recursos a su libre antojo, mientras el emblemático entorno ecológico se deteriora paulatinamente. Su queja mayor es que Gutierrez no hace nada para detener a los depredadores.

La mala administración y la omisión por parte de David Gutiérrez Champion, director administrativo de bosque de Los Colomos, provoca que el mayor y más emblemático parque de la ciudad se deteriore de manera paulatina sin que las autoridades actúen para detener a los particulares que colocan cercas en el entorno e invaden la zona.

Además, los vecinos de las colonias aledañas también acusan a Gutiérrez Champion de cobrar a los usuarios conceptos que no están contemplados en la Ley de ingresos municipal; dicen que dudan que esos fondos ingresen a las arcas del ayuntamiento.

Los empleados del bosque se quejan de maltrato por parte del funcionario, así como de la falta de equipo adecuado para el desempeño de sus funciones.

El regidor priista Eduardo Almaguer Ramírez anuncia que el jueves 8 se presentará una iniciativa de dictamen ante el pleno, en el que se solicitará que los integrantes del patronato del bosque de Los Colomos sean renovados. En el documento proponen una nueva estructura en la que, además de los vecinos del lugar, se incluya a los presidentes de comisiones del Congreso y a los regidores “con el fin de dar transparencia a los recursos”.

Almaguer precisa: “El presidente municipal (de Guadalajara) deberá proponer una terna para elegir al próximo consejero presidente de la Junta de Gobierno”, que deberá de instalarse dentro de los 45 días posteriores a la fecha de publicación del nuevo reglamento.

En el dictamen para abrogar el actual reglamento del Organismo Público Descentralizado de Los Colomos –que fue aprobado el 20 de septiembre de 2007–, además de la renovación de la Junta de Gobierno, se solicitará a la Auditoría Superior del estado una revisión de las finanzas del organismo para eficientar y transparentar el ejercicio de sus recursos económicos y materiales.

“En caso de existir alguna irregularidad, ésta debe sancionarse conforme a derecho corresponda”, según la propuesta que se presentará el jueves 8.

El bosque de Los Colomos es “un área natural protegida bajo la categoría de manejo de área municipal de protección hidrológica”, según el decreto número 21856/LVIII/07. Su superficie es de 90.50 hectáreas y está integrada por terrenos estatales y municipales.

Se encuentra ubicada en los límites de los municipios de Zapopan y Guadalajara entre las arterias de avenida Patria, Alberta, El Chaco y Nueva Escocia y abarca. Se calcula que 264 kilómetros cuadrados de esa superficie es de recarga de los acuíferos y de aguas subterráneas.

Los engaños

 

David Gutiérrez Champion, ingresó al organismo desde junio de 2008, cuando el panista Alfonso Petersen Farah estaba al frente del ayuntamiento tapatío.

Desde entonces se le acusó por cobrar doble sueldo; cada mes se embolsaba 30 mil pesos como director de Los Colomos y recibía otro cheque de 15 mil 250 por sus servicios de asesoría al regidor Juan Pablo de la Torre Salcedo, quien se convirtió en presidente municipal interino cuando Petersen regresó a la Secretaría de Salud.

De la Torre Salcedo, quien obtuvo una concesión para administrar un quiosco en el bosque donde tiene una cafetería y expende alimentos snack cerca del lago de las aves, pretende apropiarse junto con otros particulares de más de 15 mil metros del bosque con el alegato de que cuentan con escrituras que los avalan como propietarios.

Hijo de Alberto de la Torre, expresidente del club deportivo Atlas y de la Federación Mexicana de Futbol (Femexfut), el funcionario proyecta construir un condominio vertical de ocho niveles para 40 unidades habitacionales en el fraccionamiento Colinas de San Javier, exactamente en paseo del Torreón 1815 (Proceso Jalisco 175).

–¿Por qué se ha mantenido en el cargo a Gutiérrez Champion si trae señalamientos desde la pasada administración? –se le pregunta a Almaguer.

–Ese tema le corresponde a la Contraloría. A nosotros sólo nos toca revisar la iniciativa y emitir el dictamen. Y aunque tenemos conocimiento de algunas irregularidades –los cobros por los eventos que se realizan en el bosque, por los anuncios–. Desconocemos en qué se aplican esos ingresos, por lo que en el dictamen se pide practicar una auditoria para saber con precisión cómo se manejan los recursos del organismo.

En la página electrónica del bosque Los Colomos se detalla que los únicos ingresos que recibe el patronato son por los siguientes servicios y actividades: acampar, recorridos guiados, souvenirs, plantas, sesiones fotográficas y de video por eventos sociales. Sin embargo, no es por lo único que cobra.

Un grupo de personas que asiste a clases de yoga solicitó al director de Los Colomos un espacio para realizar un evento cuyo objetivo era recaudar juguetes para los niños enfermos del Hospital Civil de Guadalajara.

Casi dos meses después, la asistente del director, Tania Segura, respondió que la autorización se otorgaría con la condición de que los juguetes quedaran bajo el resguardo del organismo y que De la Torre Salcedo los entregaría directamente al nosocomio.

Posteriormente, los usuarios pidieron permiso a De la Torre Salcedo para colocar una manta en la que hacían un desglose de los montos invertidos en ese evento de caridad para que los usuarios del bosque se enteraran. El funcionario dijo que sí, pero pidió un pago de mil 500 pesos.

Los vecinos dicen que el funcionario cobra 15 pesos por cada cartel publicitario que se coloque en el bosque, así como por los toldos. No obstante, esta última tarifa no se pudo conocer, puesto que se pedía entregar un oficio para obtener la información.

En la página de transparencia del bosque Los Colomos aparece que Gutiérrez Champion ha firmado una serie de convenios con instituciones educativas para efectuar prácticas profesionales y con empresas privadas.

El 25 de octubre de 2010, por ejemplo, acordó con la embotelladora Pepsi-Cola, de manera retroactiva, que por 90 mil pesos le daría la exclusividad de la venta de su bebida hidratante durante el periodo que comprende del 1 de octubre de 2010 al 30 de septiembre de 2011.

Además, la empresa se comprometió a dar a Gutiérrez Champion 200 artículos promocionales, 2 mil botellas de medio litro de refresco, la impresión de boletos para un evento deportivo organizado por el Patronato, tres inserciones en prensa y otras siete con publicidad de los cursos de verano que se imparten en Los Colomos.

Asimismo, la refresquera entregaría 175 playeras tipo polo, 200 playeras tipo t-shirt y 400 gorras. Esta vestimenta se reparte entre los trabajadores administrativos y de mantenimiento del bosque, quienes la portan como uniforme. No obstante, los empleados pensaron que las prendas se las había donado el director administrativo con los recursos que ingresan a la dirección.

Otro de los “engaños” del funcionario a sus trabajadores es el del seguro individual, pues Gutiérrez Champion firmó un convenio el 1 de abril de 2009 para que a los empleados se les descuente, vía nómina, “el pago de la prima de seguro individual voluntario”, aunque De la Torre Salcedo maneja que se los otorgó el ayuntamiento como parte de sus prestaciones laborales.

Las donaciones

 

El 11 de septiembre de 2009, el director administrativo del bosque acordó que Dalton, distribuidora de autos Toyota “donaría” 150 mil pesos en señalización a cambio de que la empresa tenga nueve espacios para colocar publicidad.

La reportera hizo un recorrido por la zona y observó publicidad de la distribuidora de autos Ford Jalisco Motors; sin embargo, en la página de transparencia no se hace referencia a ningún convenio con esa empresa.

El 1 abril de 2010, Gutiérrez Champion firmó un acuerdo, esta vez con la Coca-Cola para vender de manera exclusiva dentro del área natural protegida todos los productos de esa trasnacional, con excepción de la bebida hidratante de su marca. A cambio, Los Colomos recibirían anualmente 98 mil 800 pesos para mantenimiento de señalización, rehabilitación y conservación del bosque, así como 20 mil 800 pesos (no se especifica el periodo) por preferencia en venta.

También, la embotelladora daría 100 uniformes y 126 cajas de latas de 355 mililitros, 90 de ellas se dotarán cuando el director lo solicite y tres se entregarán de forma mensual para oficinas.

El regidor Eduardo Almaguer comenta que ante las dudas por los malos manejos de Gutiérrez Champion, el ayuntamiento no le aumentó el subsidio que el año pasado fue por 2 millones 120 mil 676 pesos. “No estamos satisfechos con el manejo que se le da al bosque; no es un presupuesto que se haya incrementado, pues lejos de ver mejoras, vemos un abandono del mismo” comenta. De acuerdo a su página de transparencia, el organismo tuvo ingresos y egresos el año pasado por 9 millones 144 mil 741 pesos.

Asimismo, refiere que en días pasados hizo un recorrido por el bosque de Los Colomos y encontró que el arroyo El Chochocate está bastante contaminado, pues cerca de él se encuentran los corrales de los caballos que se rentan a los visitantes; otra fuente de contaminación, dice el regidor,  es el lienzo charro, pues descarga las heces de los animales a cielo abierto.

Dice que por el rincón que se forma entre la escuela Liceo del Valle, el fraccionamiento Rinconada del Arroyo y el club privado Colinas de San Javier, encontró que este último tiene un acceso privado al bosque sin ningún control. A su vez, el instituto educativo se apoderó de parte del bosque; lo peor es que desecha sus descargas residuales a una fosa séptica,  lo que contamina los mantos freáticos.

Almaguer expone que es el director quien permite que los particulares se amparen y se pierdan los juicios por invasión de terrenos, Menciona incluso el área del paseo del Torreón, donde el predio que está dentro polígono de protección luce delimitado por malla ciclónica y con un letrero que señala que es propiedad privada.

Hace tres años, los integrantes de Ciudadanos por Los Colomos hicieron un recorrido por el área natural protegida y encontraron un enorme descuido. En esa ocasión denunciaron que por la calle paseo del Torreón  se ha ido rellenando la zona y se destruyeron algunas de las tuberías que llevan agua de los escurrimientos proveniente de La Primavera a las galerías subterráneas que alimentan los tanques de Los Colomos.

En esa ocasión observaron que el agua de un drenaje proveniente de la colonia Colinas de San Javier se mezcla con la que corre por una de las tuberías de los escurrimientos naturales. También encontraron plagas, muérdago y hongos, producto de las malas podas; se dieron cuenta incluso de que los cauces naturales de escurrimientos pluviales estaban obstruidos con basura y escombros.

Trabajadores inconformes

 

La reportera abordó a los trabajadores del bosque de confianza y sindicalizados mientras desayunaban en el área que tienen asignada como “comedor”. Es un toldo con el emblema de la empresa Coca-Cola protegido con una malla ciclónica que sostiene un anuncio de Jalisco Motors. Las mesas y las sillas son también cortesía de la embotelladora.

Todos coinciden en que falta personal, pues no se cubren las vacantes de los que se jubilan o renuncian. La cuadrilla es, dicen, de 30 personas, por lo que a cada uno le toca la poda y el mantenimiento de tres hectáreas.

“Podamos en un lado y ya creció el pasto en otro, yo creo que necesitamos el doble de personas”, dice uno de ellos. Los demás comentan que les faltan herramientas, como hondillas, podadoras, orilladoras o desbrozadoras y motosierras. Las que usan, explican, tienen más de siete años.

También tienen problemas con los vehículos y la maquinaria, pues les falta mantenimiento. Recuerdan que hace cinco años se compraron las siete unidades que tienen actualmente. Ya están viejos; “el más nuevo es de 1999; y la pipa que usan cuando hay algún incendio es modelo 94.

Dicen que el mantenimiento y el abastecimiento de combustible de los vehículos se los dividen el patronato y el ayuntamiento, a este último le corresponde hacerse cargo sólo de tres unidades.

En el caso del almacén, exponen que el área está saturada. Además, la silla y la computadora simplemente no sirven; en cuanto a los empleados del invernadero tampoco no les proporcionan mascarillas ni guantes cuando aplican fungicidas o fertilizantes.

Todos los trabajadores se quejan del maltrato del encargado de operatividad y preservación, José María Hernández, quien les grita y humilla constantemente. Las mujeres encargadas de limpieza señalan que a veces les toca acarrear tierra.