Durante meses se entrenaron para representar al país en el campeonato panamericano de karate de Brasil y lograron su calificación. Y ahora que se acerca la fecha de la competencia, la Conade y las instancias deportivas estatales dejaron solos a los 12 pequeños atletas de las categorías infantil y juvenil menor, quienes deben reunir entre 25 mil y 30 mil pesos para viajar a ese país y representar a México. Las madres de los deportistas se quejan porque, dicen, las autoridades se dedican a presumir a sus atletas adultos de alta calidad pero desdeñan a los menores.
Aun cuando se ganaron a pulso el derecho a representar a México en el próximo campeonato panamericano de karate en Fortaleza, Brasil, los 12 atletas jaliscienses no recibirán apoyo de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade), por lo que ellos mismos deberán solventar sus gastos, que oscilan entre 25 mil y 30 mil pesos.
Los karatecas de la categoría infantil –de 11 a 13 años– y juvenil menor –de 14 a 15– no sólo ocuparon el primero y segundo lugar en sus categorías, sino que incluso tienen en respaldo de la Federación Mexicana de Karate y Artes Marciales Similares (Femeka). Sin embargo, la Conade arguye que carece de fondos para enviarlos a la competencia que se realizará en Brasil entre el martes 30 de agosto y el 4 de septiembre.
En una carta dirigida el 21 de julio último a su colega de la Asociación de Karate de Jalisco, José Carmen Gutiérrez Zamora, el titular de la Femeka, Roberto Hernández García, expone que la federación otorga el aval a los deportistas Miguel Camporán, Irumarima Tukari Ponce, Rodrigo Cervantes, Vanesa de la Cruz, Jordy Sánchez, Wendy Valladares, Amaury Ramírez Sánchez, Alan Cuevas, Andrea Contreras Casas, Bernardo Solórzano, Miguel Mejía y Naomi Rico Trujillo, pero advierte que los gastos correrán por cuenta de los seleccionados.
De la docena de atletas, Andrea Contreras y Naomi Rico obtuvieron el primer lugar en la categoría infantil, mientras que Alan Cuevas fue el ganador en juvenil menor. Los otros nueve se ubicaron en segundos lugares.
Irma Trujillo, mamá de Naomi, comenta: “Entiendo que a los segundos lugares no los apoyen. Pero a los primeros lugares, ¿por qué no? Ojalá la Conade o algún patrocinador se sensibilice y dé ese apoyo para que los muchachos cumplan su ilusión. Llevan años preparándose”.
En el escrito se mencionan los “presupuestos aproximados” de lo que tendrían que pagar las familias de los deportistas: El vuelo costará entre mil 700 y mil 800 dólares más 670 dólares de impuestos, mientras que el hospedaje será de 50 dólares por noche, los alimentos costarán 40 dólares por día y la inscripción al torneo será de 40 dólares.
“Tengo que juntar entre 25 mil y 30 mil pesos. Es mucho dinero”, dice a Proceso Amaury Ramírez Sánchez, segundo lugar nacional en el selectivo realizado en junio en Huixquilucan. Su madre, Yuridia Sánchez Ruiz, dice que el apoyo de la Conade sólo será para juveniles mayores y adultos, no para los inferiores, aun cuando quedaron en primer lugar en las competencias nacionales.
Y se queja: “Durante todo un año ellos lograron su calificación. Primero lo hicieron en las competencias estatales y luego en la Olimpiada nacional, donde la mayoría de los seleccionados consiguieron medallas de bronce, plata y oro. Lograron que por duodécima vez consecutiva Jalisco sea el estado campeón que tanto presumen (las autoridades) en su publicidad, y ahora los abandonan.
“Los papás estamos inconformes y realmente preocupados. Nos parece una injusticia que, pese a sus buenos resultados, los deportistas que no consigan los fondos queden fuera de una competencia por la que han trabajado todo el año.”
Lo peor es que no sólo se privarían de la experiencia en Brasil, sino que tienen enfrente otro problema: el campeonato mundial de Malasia, que se realizará en noviembre próximo, dice la mamá de Amaury.
María de la Cruz Casas, madre de la karateca Alondra Contreras, recuerda que en 2009 las autoridades deportivas aún apoyaron a los niños de todas las categorías, por lo que lamenta que ahora tengan problemas de financiamiento aun cuando hayan obtenido el primer lugar en su categoría. Y aclara que a pesar de que los atletas adultos sí participarán en los XVI Juegos Panamericanos de octubre en Guadalajara, eso es distinto, “no se confundan”.
Sueño que se aleja
En el Consejo Estatal para el Fomento Deportivo y Apoyo a la Juventud (Code), los niños y jóvenes karatecas que entrenan cotidianamente sobre el tatami son casi todos de escasos recursos.
Inician su jornada a las 7:30 de la mañana, aun en invierno, y terminan sus ejercicios dos horas después. Luego pasan al gimnasio para hacer pesas o bicicleta y después desayunan. Por la tarde, alrededor de las 16:00 horas, vuelven a las instalaciones para hacer otras dos horas de ejercicio.
Hoy los pequeños deportistas se muestran preocupados porque sus esfuerzos no se han visto recompensados con el boleto para viajar a Fortaleza y participar en el campeonato panamericano. Y aun cuando hablan poco, su mirada refleja su desaliento. “Yo sí quiero ir, es lo más alto que hemos soñado”, dice Naomi Rico.
“Vienen de un proceso de tres (competencias) nacionales. Su ilusión es ir a ese país; ojalá alguien nos apoye porque no tenemos dinero para mandarlos. Si no van, los años que han entrenado y competido no servirían de nada; es como tirar todo a la basura”, dice María de la Luz Casas, madre de Andrea Contreras.
Yuridia Sánchez, la madre de Amaury, asegura que ha pedido ayuda al gobierno estatal, incluso entregó una carta al gobernador Emilio González Márquez, pero aun no le responde.
Leticia Romo, progenitora de Miguel Mejía, otro karateca que calificó para Fortaleza, Brasil, dice que el Code sólo presta sus instalaciones de avenida Alcalde a los pequeños para que entrenen y los apoya en las competencias nacionales, pero la Conade no apoya al consejo estatal.
–Entonces, aunque los karatecas jaliscienses representen a México, ¿no reciben apoyo del Code? –se le pregunta.
–Así es. Pero quiero que quede bien claro que eso no les corresponde a ellos, como nos lo explicaron desde un principio. El compromiso es de la Conade, pero sus directivos no le quieren entrar.
Yuridia Sánchez es más crítica: “Es cierto que al Code no le corresponde apoyar en competencias internacionales, pero ahí entrenan estos atletas”.
Lo peor, dice, es que “al saber que enviaríamos nuestro caso para pedir ayuda al programa de TV Azteca A quien corresponda, el Code se negó incluso a expedir el oficio que respalde que ellos son deportistas de alto rendimiento; sólo argumenta que es a la Conade a la que debemos dirigirnos”.
E insiste en que la Conade tampoco les está ayudando con gastos de documentación, como los trámites del visado brasileño o la carta notariada. “En ese caso tuvimos que gastar mil 500 pesos para tramitar el documento y al final resultó que no servía, que era necesario solicitarlo en las oficinas del consulado brasileño; el gasto fue de balde”, comenta Yuridia Sánchez.
Dice que ante la negativa de la Conade, el Code y las autoridades estatales, ella y los demás padres de los karatecas están pidiendo cotizaciones en otras agencias de viajes para ver si les sale más barato el viaje. También, dicen, han organizado rifas para juntar el dinero; y los niños colaboran vendiendo dulces.
“Como madre, me indigna esa situación; como ciudadana me preocupa que las autoridades no contribuyan a que la educación vaya de la mano con el deporte. Nos quejamos por el alto porcentaje de niños que limpian parabrisas en la calle; también nos quejamos de los que se drogan o roban, del alto índice de prostitución, pero no se toma ninguna medida para apoyarlos, expone”, la señora Yuridia.
Y se pregunta: “¿Cómo es posible a quienes se entregan 100% al deporte (en particular los karatecas de las categorías infantil y juvenil menor) no se les brinden los medios para seguir preparándose?”.
Irma Trujillo agrega: “A nosotros no nos importa la grilla ni nada de eso. Sólo queremos que ayuden a nuestros hijos para que ellos cumplan representando a México. Lo que hoy nos preocupa es conseguir el apoyo económico para que viajen a Brasil. Ojalá alguna institución o empresario ayude a los niños”.








