Música en la Obra y el Tiempo de Shakespeare es el título del asombroso espectáculo que Mario Iván Martínez ofreció durante 5 sábados en la Capilla Gótica del Centro Cultural Helénico, acompañado al laúd por el maestro Antonio Corona.
En mayo de 2003 este par de músicos notables grabaron en la Sala Nezahualcóyotl de la UNAM el disco compacto que contiene esta música. Al escucharlo nos quedamos con la rara sensación de haber apreciado algo muy cercano a la perfección: el estilo, así como la pronunciación del inglés británico antiguo, la musicalidad, afinación, el laúd… todos los más mínimos detalles están cuidados al extremo. El resultado es una grabación muy difícil de superar, del más alto nivel internacional.
Ahora, ocho años después, se presentan en el Teatro Helénico, patrocinados por Conaculta y el propio Centro Cultual Helénico con esas mismas piezas pero más maduras, entendidas y asentadas, y ahora escenificadas. Mario Iván intercala fragmentos de obras de Shakespeare en nuestro idioma, y explica, actúa, escenifica y llega al alarde de interpretar, por ejemplo, un diálogo entre Romeo y Julieta: “Sal, hermoso sol, y mata de envidia con tus rayos a la luna, que está pálida y ojerosa porque vence tu hermosura cualquier ninfa de tu coro”.
En el estuche de piedra gótica que es la Capilla del Helénico, nos transportamos a la época Isabelina a través de las canciones que el propio Shakespeare incluyó en obras suyas como Otelo, Hamlet, Romeo y Julieta, Noche de epifanía, Las alegres comadres de Windsor.
Los textos elegidos por Mario Iván sirven de cohesión entre las piezas musicales. El actor y cantante interpreta lo mismo a Desdémona que canta la canción del sauce “The Willow Song” o el inmortal “Greensleves”. A ratos el maestro laudista nos entrega algún solo del siglo XVI surgido del libro de laúd de John Dowland. Abre el actor su baúl, extrae de ahí una gorra o una peluca, y ya se convierte en otro personaje como el malvado Yago, que busca inculpar a Casio en una borrachera.
Mario Iván Martínez estudió actuación y música en Londres, auspiciado por una beca del Consejo Británico, y en México se formó actoralmente bajo la tutela de Julio Castillo y Héctor Mendoza. Lo mismo podemos verlo en alguna telenovela (El vuelo del águila) que en el cine (Como agua para Chocolate) y no se diga en el teatro o cantando solo o con el cuarteto vocal Ars Nova, pues lo suyo es la música antigua y ahí no tiene rival. Su voz no es precisamente la de contratenor, es un tenor ligero que al subir al registro agudo pasa magistralmente a la voz de cabeza o falsete como lo hacía Antonio Molina, aquel genial intérprete de flamenco.
Realiza además una gran labor como Cuentacuentos y presentador de conciertos familiares con la Sinfónica Nacional. Ha grabado toda una colección de audio libros para niños y jóvenes que consta ya de 19 volúmenes e incluye fábulas, cuentos clásicos europeos y leyendas mexicanas. Por este trabajo fue distinguido con el Premio Nacional Alas de Plata por difundir arte y cultura entre los niños.
Un singular y refinado artista. l
8º Festival del Tesechoacán
Ricardo Jacob
Con el fin de mantener viva la tradición del son jarocho y, principalmente, el de rendir homenaje a los soneros de antaño que aún siguen versando y jaraneando en el campo, se llevará a cabo del 14 al 17 de julio el 8º Festival del Tesechoacán en el parque municipal Francisco de Landero y Coss de Playa Vicente, Veracruz.
Proyecto surgido a raíz del Taller de Son Jarocho Las Pepescas que hoy es conocido como Los Soneros del Tesechoacán (Proceso, 1775) y coordinado por Arturo Barradas, de 46 años, el festival llega a esta edición con el apoyo de los habitantes del pueblo y del Conaculta.
Barradas comentó las dificultades para mantener a flote el proyecto:
“Digamos que cada vez se complica por un lado y por el otro se facilita. Se dificulta porque cada vez le gusta más a la gente y eso te obliga a ser mejor cada año, y se facilita porque la gente va cooperando más y más fácilmente cuando los visitamos para pedirles un varo para hacerlo.
“Hasta el momento sólo tenemos apoyo federal, que está aportando los traslados de todos los grupos, que es como la mitad de la inversión del festival. Nosotros como proyecto estaremos aportando todo lo de alimentos y la chamba, como siempre, y al parecer el Ayuntamiento se hará cargo de lo que falte (sonido, publicidad, etc.).”
A decir de Barradas el gobierno del estado de Veracruz no tiene intenciones de apoyar la conservación de la tradición sonera y niega los apoyos a cualquier proyecto o evento de este tipo:
“Ellos están más interesados en el turismo y su derrama económica, y la tradición se les ha vuelto una manera de hacer varo promocionando la imagen estereotipada del jarocho, pero organizando festivales de salsa. Esa ha sido siempre su tónica y la neta, ya ni los pelamos.
“Por eso –continúa– el movimiento del son se ha vuelto muy autónomo y autogestivo, porque sabemos que del gobierno no tendremos nada, más que peticiones para que toquemos de gorra y promesas de apoyo durante las campañas políticas. Las casas de cultura están abandonadas, tiene más de tres años que no reciben subsidios y eso que nomás les dan como dos mil al mes a cada una.”
Pese a todo, el proyecto que inició hace más de 10 años está rindiendo frutos. Ahora se realizará el primer encuentro de grupos juveniles. Pues gracias a la labor de Barradas y compañía, así como la de todos los interesados en conservar su música, se han formado nuevos grupos con jóvenes que entendieron y aceptaron la tradición. Dice:
“Están empezando a ver su cultura como una oportunidad de crecer y ya no como algo del pasado o de ‘viejitos’. La esencia del proyecto es la de conservar la tradición pero al mismo tiempo darle oportunidad a chavos de que se desarrollen más como músicos, y como gente. Que los muchachos abran bien los ojos y vean la diversidad cultural que hay en el mundo y no crean que todo es lo que nos muestra la televisión.”
En esta edición, que conjunta tradición, música, historia y fiesta, contará con invitados como: Mono Blanco (uno de los exponentes más importantes del son de escenario), Son del Río, Los Vega, Los Pájaros del Alba y la Banda Filarmónica de Tlayacapan, Morelos, entre muchos grupos más en conciertos gratuitos.
Cada día al finalizar las actividades en el escenario habrá un fandango en donde los habitantes del pueblo y los músicos se unen a festejar hasta el amanecer.








